martes, 5 de marzo de 2019

LAS HEREDERAS: CRÍTICA DE CINE


En coproducción entre Paraguay, Alemania, Brasil, Noruega y Uruguay, Las Herederas, cuenta con guion y dirección de Marcelo Martinessi.
Chela (Ana Brun) y Chiquita (Margarita Irún) viven juntas desde hace 30 años. Ambas provienen de familias de clase alta, pero son tiempos malos y para sobrevivir, Chela decide vender parte del mobiliario y de los utensilios que poseen.
Un día Chiquita recibe una carta donde la acusan de fraude, entrando en la cárcel y dejando a Chela sola. Una amiga de ambas, la pide que la lleve en el coche y Chela accede, la mujer le paga por el servicio y a partir de ese instante se corre la voz, emprendiendo un trabajo de taxista solo para mujeres. En uno de esos viajes, conocerá a Angy (Ana Ivanova) surgiendo una gran amistad entre ambas.
Marcelo nos presenta un filme exclusivamente femenino, con personajes hechos a la medida de sus protagonistas, en interpretaciones impecables, destacando a Ana Brun, en un papel rico en matices, en conflictos internos y silencios que van calando en el espectador; rodeada de extraordinarias secundarias, entre esos viajes en coche, en ese taxi improvisado, en el cual el espectador posee un asiento preferente, pero sin voz ni voto, siendo testigos de sus confidencias e intimidades, de las verdades, las mentiras y los chismes de unas u otras.
Martinessi, mostrará a Chela, una nueva  perspectiva de la vida, logrando que despierte de su largo letargo, hacia el entorno que la rodea y a pensar en lo más interno de sí misma, en lo que no ha vivido, en lo que se ha perdido y en aquello que el paso del tiempo, tal vez mal aprovechado, le ha ido arrebatando, olvidándose que tras los muros de su casa, existía una vida por experimentar y disfrutar.
Muros de una casa que han guardado celosamente el gran secreto que ha mantenido durante 30 años junto a Chiquita y que por miedo a las habladurías, no se han relacionado con los demás, más de lo necesario. Muros de una casa heredada donde todo o casi todo está a la venta, para pagar las deudas y donde su orgullo, la impide el recibir ayuda externa, aunque sea de sus amigas, a las que en su día ella también ayudó. Pero en sus miradas, nos hace comprender que no es lo mismo, ayudar, que recibir ayuda. El ego, algunas veces mal entendido, juega esas malas pasadas.
Un filme con un marcado carácter teatral en escenarios muy concretos, en los cuales Martinessi se siente cómodo situando la cámara, para dejar que sus personajes se explayen con total naturalidad, entre palabras, miradas y esos silencios, que una vez más, hablan más que las propias palabras. Y si bien Marcelo en su debut tiene claro donde situar la acción, lográndolo de forma delicada; su director de fotografía, Luis Armando Arteaga, acierta en cada encuadre, con la iluminación y el color, elegido con suma pulcritud, para que nada sobresalte al espectador en la butaca, simplemente el hacerle cómplice de la vida de estas mujeres, en una comarca, donde todos se conocen y todo se sabe, por mucho que se intenten esconder determinadas situaciones.
Un interesante ejercicio cinematográfico, en el cual el espectador debe dejarse llevar, internándose en ese universo que no es tan desconocido, como algunos puedan pensar, y que con tanta sencillez, Marcelo, ha sabido retratar en la pantalla.

Mi nota es: 7,5
ESTRENO en ESPAÑA: 8 de Marzo
REPARTO: Ana Brun, Margarita Irún, Ana Ivanova, Nilda González, María Martins y Alicia Guerra.
PRODUCTORA: La Babosa Cine// Pandora Film// Mutante Cine// Norsk Filmproduksjon// A/S // Esquina Filmes.
DISTRIBUIDORA en ESPAÑA: BTeam Pictures

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