viernes, 30 de septiembre de 2022

SMILE: CRÍTICA DE CINE

   Smile está escrita y dirigida por Parker Finn “El terror se alimenta de nuestra mente”

La doctora Rose Cotter (Sosie Bacon) vive feliz junto a su pareja Trevor (Jessie Usher) y trabaja como terapeuta en un centro psiquiátrico en el cual pasa más horas de las establecidas, pues se considera responsable de la atención a los pacientes. Un día, tras terminar la jornada y cerrar la puerta de su consulta, suena el teléfono no tardando en abrir de nuevo la puerta y contestar a la urgencia. De esta forma conocerá a Laura Weaver (Caitlin Stasey) quien se presenta en la consulta con un estado de nerviosismo muy elevado, afirmando que la persigue una entidad desconocida y que sabe que va a morir. En pleno ataque de histeria, Rose llama por el teléfono interno para que vengan a ayudarla. Cuando cuelga se encuentra a Laura de pie con una gran sonrisa y con un trozo de un jarrón de porcelana, que ha roto, se corta la cara y el cuello. Desde ese instante Rose comienza a vivir una serie de sucesos paranormales a los que no encuentra explicación.

El guionista y director, Parker Finn, ha dirigido dos cortometrajes, “El escondite” 2018 y “Laura Hash`t Slept” 2020, ahora nos llega su debut en el largometraje con “Smile” 2022

Una sorpresa muy grata, esta sonrisa llena de maldad. Logra sobradamente su objetivo contando con los elementos que siempre considero importantes en el género. Un guion, que aun no siendo original, tiene los suficientes elementos personales como para mantenernos en tensión hasta el final; unas interpretaciones correctas que cumplen sobradamente con sus personajes y una dirección eficaz, que no deja decaer en ningún momento la trama. Siempre está pasando algo aunque en ocasiones creamos lo contrario, sin prescindir de sus toques de humor negro. Pero vayamos por partes.

Uno de los aciertos, además de otros que ya mencionaré, es que el personaje sea una terapeuta en el área de psiquiatría, pues Rose, feliz en su relación, activa en su profesión y desviviéndose por los enfermos, no cree en un principio por el trance insufrible que está pasando su última paciente, para terminar siendo ella quien lo padezca en sus propias carnes, evento que originará el empatizar con la doctora y seguir su historia con más interés, con el propósito de descubrir como afrontar la situación, si es que lo consigue, sobre lo que ve o cree estar viendo, para llegar a traumatizarla de tal forma. Un personaje rico en matices al que Sosie Bacon, sabe sacar el máximo partido pasando por los diferentes estados, hasta llegar al final. Una soberbia interpretación que cala en el espectador y le provoca escalofríos y deseos de protección, pues minuto a minuto seremos testigos de cómo, la doctora Rose, un personaje cabal y segura de sí misma, es presa de la vulnerabilidad más extrema y del inquietante deterioro mental, al ir perdiendo la razón.

Otro de esos aciertos es ese gesto, que desde que vemos esta película ya no nos parece tan reconfortante, la sonrisa. Si bien algunas veces se habla de la terrorífica sonrisa de los payasos u otros personajes de situación, pienso que nunca un espectador ha estado tan alerta con un gesto tan amable, pues desde que lo vemos por primera vez, en una de las pacientes, esperamos no se vuelva a repetir la visión de esa sonrisa que parece extraída de la más cruel de las tragedias griegas, aunque también sabemos que sucederá y cuando  lo hace, saltan todos los resortes. La maldición, que persigue a las víctimas, como reza en la narración, es que nadie ha sobrevivido más de una semana. Cuando Rose se entera de ello por boca de un compañero, le dice que ella lleva sufriéndola cuatro días.

Si bien como decía al comienzo, no inventa nada nuevo, si aporta sus granitos de originalidad que por supuesto no voy a desvelar y que aun sabiendo desde el principio que podemos estar ante una vuelta de tuerca de la transmigración corpórea, quedamos intrigados que si es así, qué origina ese mal, esa oscuridad que pasa de un cuerpo a otro y en qué momento es poseído o poseída. Esa intriga nos llevará hasta el final, un desenlace que tengo que reconocer, no me dejó totalmente satisfecho, pero claro, es que Smile, muy seguramente tendrá su o sus secuelas. No quiero desvelar más y os invito a verla, pues cuenta con una dirección bien calibrada con un tramo final que te rompe los nervios y te quita el aliento. Nos ofrece además una cuidada fotografía de Charlie Sarroff y la banda sonora escrita por Cristobal Tapia de Veer, que elevará gradualmente la tensión.

Mi nota es: 8

REPARTO: Sosie Bacon, Jessie T. Usher, Kyle Gallner, Caitlin Stasey, Kal Penn, Rob Morgan, Judy Reyes, Gillian Zinser, Kevin Keppy, Scot Teller, Nick Arapoglou, Sara Kapner, Setty Brosevelt, Jerry Lobrow, Perry Strong, Vanessa Cozart y Shevy Berkovits Gutiérrez.

PRODUCTORA: Temple Hill// Paramount Players

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Paramount Pictures Spain

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