Mostrando entradas con la etiqueta Crítica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crítica. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de marzo de 2026

UN ALTRE HOME (OTRO HOMBRE): CRÍTICA DE CINE

 

La coproducción entre España y México, Un Altre Home (Otro hombre), está escrita y dirigida por David Moragas. “Creo que deberíamos follar”

Marc (Lluís Marquès) es diseñador gráfico y Eudald (Quim Àvila) trabaja en la industria del cine; son pareja y viven juntos. Un día, Marc recibe la llamada de su hermana Marta (Bruna Cusí), quien le comunica que su madre se ha suicidado. Por otro lado, la estabilidad en la pareja comenzará a resquebrajarse cuando Marc, que trabaja desde casa, se empieza a interesar por un nuevo vecino (José Cerdá) que se ha instalado al otro lado de la calle. Sus ventanas y balcones quedan a la misma altura. Un día lo ve junto a otro chico y surgen esos celos infundados, alimentados por el poder de la atracción sexual. A la vez, su hermana le comunica que está embarazada y que duda si seguir o no con su marido,  Pere (Joan Solé). Una obra donde la homosexualidad y la heterosexualidad van de la mano.

Moragas divide el filme, a mi juicio innecesariamente, en tres partes: I (Un año después), II (Madre) y III (Otro hombre), colocando en el epicentro de la historia el vínculo entre Marc y Eudald y abordando las relaciones de pareja, la pérdida, los miedos, la maternidad y los deseos “prohibidos”, entre otros temas. Lo que más se agradece es la forma en que se presenta esta relación homosexual como una pareja natural, bajo el foco de los problemas del día a día, las inquietudes innatas en el ser humano e incluso la cotidianidad en el hogar, que puede verse afectada por el cansancio, la falta de comunicación, la depresión por falta de estímulos o la necesidad de más atención.

Sin embargo, lo que desilusiona es que todos estos temas se quedan en la superficie, sin profundizar en ellos. Y es que, una vez más, lo que podría haber sido un drama con tintes de comedia se pierde en la pantalla al no ser conscientes de que el guion es una de las piedras fundamentales para que una película funcione. No basta con una buena dirección o unas buenas interpretaciones: si no se insufla el suficiente corazón y alma a las páginas,  todo se desmorona.

Toca hablar de las interpretaciones y debo decir que la química  entre Lluís Marquès y Quim Àvila no solo es perfecta, sino que anima y engancha al espectador. Esa magia y complicidad del principio nos hace desear que la relación no decaiga pese a las zancadillas que encuentran en el camino, tanto en el plano físico como en el mental, siendo este último el más peligroso.

Marc es introvertido, quizás por permanecer demasiado tiempo solo en casa, mientras que Eudald es más extrovertido y quien busca mantener en equilibrio la relación. El amor es juguetón y en ocasiones nos pone entre la espada y la pared, para saber si somos o no merecedores de él y en esta relación no iba a pasar de largo.

Moragas les pone a prueba en una escena donde ambos son invitados por unos amigos del trabajo de Eudald, también pareja gay. Las miradas, las palabras y el encuentro dialéctico que mantienen Marc y uno de los anfitriones deja claras las posiciones. Como tercer pilar fundamental en esta obra se encuentra Bruna Cusí, encarnando a Marta, la hermana de Marc. Ambos no solo están pasando el duelo por la muerte de su madre, sino que Marta le confiesa que está de nuevo embarazada y sus dudas debido a los problemas con su marido.

En resumen, estamos ante una historia homosexual de nuestros tiempos y, a pesar de un guion superficial que no se atreve a profundizar en temas  importantes, el magnetismo de sus protagonistas hace que el visionado merezca la pena, aunque no satisfaga del todo, pues Un Altre Home no inventa nada nuevo y la dirección resulta perezosa. Me quedo con el mensaje de que, en ocasiones, la mayor batalla no es contra molinos de viento, sino contra la monotonía que se instala en el balcón de enfrente.

Mi nota es: 5,5

ESTRENO EN ESPAÑA: 27 de marzo.

REPARTO: Quim Àvila Conde, Lluís Marquès, Bruna Cusí, David Teixidó, Ramon Pujol, Joan Solé, Roc Bernadí, Luka Martín, José Cerda, Eduard Galiá y Lluís Garau.

PRODUCTORA: Oberon Media// Monstro Films// Un Altre Home// 3Cat.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA. Filmax.

FILMOGRAFÍA DEL DIRECTOR:

El escritor, guionista y director, David Moragas, se graduó en Comunicación Audiovisual por la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona) y realizó un máster en Dirección de Cine en la NYU Tisch School of the Art (Nueva York). Se inició con los cortometrajes: “El jardí de la Marta” (2016), “When He Left” (2017), “Only Fools In” (2018), “Novio” (2019), “Detox” (2020), “Men tres tant” 2021 y  “Demà ho Deixem” 2022. En el largometraje debutó con “A Stormy Night” (2020) y este año nos ofrece “Un Altre Home” (2026).

miércoles, 25 de marzo de 2026

PROYECTO SALVACIÓN: CRÍTICA DE CINE

Proyecto salvación está dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, con guion adaptado de Drew Goddard. “Un chute de energía positiva en estos  tiempos difíciles”

Ryland Grace (Ryan Gosling) se despierta de un coma inducido, inquieto, desconcertado, sin saber dónde está y quién es. La voz de un ordenador le comunica que está a bordo de una nave, en una misión especial. Poco a poco irá recordando quién es y cómo Eva Stratt (Sandra Hüller), la jefa del Proyecto Salvación, le enroló. Su misión es resolver el enigma de la misteriosa sustancia que está enfriando el sol. Pero aunque todos sus compañeros han fallecido, no estará solo, pues se encontrará con un extraterrestre, cuya misión es muy parecida, Rocky (Voz de James Ortiz). Sus planetas están en peligro porque algo extraño está destruyendo el sol.

Es inevitable no pensar en “Enemigo mío”,ET” e incluso “2001: Una odisea espacial” por poner tres ejemplos y a la vez sentirla tan original, naturalista y vital, que cuando sales de la sala, te llevas de regalo un chute de buena energía, de vida, felicidad y de fe; gracias a la conexión que surge entre el humano y el alienígena, de amistad verdadera y sincera. Una historia, que en los tiempos que vivimos nos recuerda de qué materia estamos hechos y lo que estamos perdiendo por las prisas, los egos o el materialismo mal entendido, sumergiéndonos con ellos en una espiral de la que parece que no podamos salir o no quieren que lo hagamos; por el contrario, en esta obra, desde el primer momento se busca la manera de hallar un puente para entenderse y ese puente, como ya nos mostrara el maestro Steven Spielberg en Encuentros en la tercera fase, serán las matemáticas y la música. De hecho, hay un precioso guiño al clásico de Spielberg, cuando Ryland tararea la melodía. Ver a Gosling, el entusiasmo que pone para crear ese lenguaje, es brillante y es que sin duda Ryan ejecuta una interpretación impecable, divertida, emotiva y muy juguetona.

Una gran odisea en los confines del sistema estelar, que brilla por el optimismo y la química que nace entre Ryland y Rocky. Seres diferentes físicamente pero alimentados por emociones y sueños similares. Ellos dos son el corazón y el alma de la película y aunque los flashbacks, que se nos ofrecen, sean necesarios para explicarnos quién es Ryland y el motivo de su presencia en la nave, en ocasiones molestan, pues ansías seguir disfrutando de la comunión surgida entre ambos, de sus conversaciones amigables, de sus pullas, sus chistes malos y de esa necesidad imperiosa de compartir conocimientos para sobrevivir y resolver el conflicto en el que se encuentran.

Visualmente la película es un prodigio de contrastes que refuerza esta dualidad. Greig Fraser nos regala una elegante fotografía que disecciona  los recuerdos de la vida en la Tierra a través de los flashbacks, frente al espacio estelar y los interiores de las naves. La profundidad de los espacios, el sentirse orgánica entre los elementos metálicos, la luz y sobre todo, el color. Hay una escena fantástica que parece homenajear de nuevo la obra de Kubrick, en donde las naves se encuentran y mantienen durante unos instantes un juego de coqueteo, de ritual en el que parece que estén bailando al son de un extraño tango. Cada plano, cada secuencia, cada escena tiene vida propia creando una maravillosa paleta cromática, que por momentos nos hipnotiza. A la fotografía se une Daniel Pemberton, quien crea una partitura que juega entre la nostalgia, el divertimento y los instantes dramáticos, que también los tiene.

En resumen, estamos ante una obra genuina, de cine amable y muy blanco, tremendamente evocador y optimista; con un elenco actoral de secundarios muy bien interpretados, destacando a Sandra Hüller que encarna a Eva Stratt, la jefa del proyecto Salvación y superiora de Ryland y no os puedo contar más de ella, pues es una pieza clave entre el choque emocional que provoca la ética y la supervivencia del planeta, que Sandra defiende con mucha credibilidad. Deciros, para terminar que está basada en la novela de Andy Weir.

Mi nota es: 9

ESTRENO EN ESPAÑA: 27 de marzo.

REPARTO: Ryan Gosling, Sandra Hüller, Milana Vayntrub, Lionel Boyce, Ken Leung, Isla McRae, Bastian Antonio Fuentes, James Ortiz, James Wright, Liz Kingsman, Robert Smith, Travis Jay, Aaron Neil y Orion Lee.

PRODUCTORAS: Lord Miller// MGM// Amazon MGM Studios// Pascal Pictures// General Admission// Waypoint Entertainment.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Sony Pictures Releasing de España.

FILMOGRAFÍA DE LOS DIRECTORES:

En esta vida, nada es fruto del azar, sino del trabajo y la complicidad como la que disfrutan estos dos directores desde que se conocieron siendo muy jóvenes: Phil Lord estudió en Ransom Everglades y Dartmouth College y Christopher Miller  en Lakeside y Dartmouth College. El primer contacto lo tuvieron escribiendo columnas en periódicos universitarios y se ha convertido en uno de los motores más creativos del Hollywood actual. Su filmografía comenzó en la animación con “Lluvia de albóndigas” (2009), continuando con “Infiltrados en clase” (2012) e “infiltrados en la universidad” (2014) y el filme animado “The Lego Movie” (2014). También han trabajado para televisión con series como “Clone High” (2002/03), “Brooklyn Nine-Nine” (2013) y “El último hombre en la tierra” (2015). Este año con “Proyecto Salvación” (2026) firman su obra más ambiciosa, con un mensaje claro, que incluso en los confines del sistema estelar, lo que realmente nos salva es la capacidad de conectar con el otro.

martes, 24 de marzo de 2026

SHELTER: EL PROTECTOR : CRÍTICA DE CINE

 

La coproducción entre Estados Unidos y Reino Unido, SHELTER: El Protector está dirigida por Ric Roman Waugh con guion de Ward Parry. “El instinto oculto, desconocido y paternal de Jason Statham”

En una isla desierta, vive retirado Michael Mason (Jason Statham), un ex militar del Corps of Royal Marines y ex agente del MI6. Cada semana se acerca un barco tripulado por un compañero del ejército junto a su sobrina Jessie (Bodhi Rae Breathnach), para abastecerle con los suministros que precisa. Será Jessie quien deje la mercancía en tierra firme.

Un día, al regresar al barco, Jessie se ve en medio de una gran tempestad y la barca se hunde. Michael sale en su busca y la salva. Jessie presenta una herida en la pierna que termina infectándose y Michael decide acercarse al pueblo para comprar todo lo que precisa para curarla y una cámara le capta, alertando a las autoridades y enemigos del pasado, quienes se ponen en acción para intentar matarlo y digo intentar, porque es complicado capturar a Jason.

Ric  Roman Waugh, es un hombre todoterreno: Especialista, actor, productor, escritor y director. Comenzó su carrera ejerciendo de doble de riesgo en películas como: “Arma Letal 2” (1989), “Días de Trueno” (1990), “Soldado Universal” y  “El último mohicano” ambas en (1992) o “Blanco Humano” (1993), por poner algunos ejemplos. Como actor trabajó en “Kuffs” (1992) de Bruce A. Evans y en la dirección debutó con “Exit” (1996) a la que han  seguido “La próxima víctima (La sombra del crimen) (2001), “Criminal” (2008), “El mensajero” (2013),  “That Which I Love Destroys Me” (2015), “Maestro del crimen” (2017), “Objetivo: Washington D.C.” (2019), “Greenland: El último refugio” (2020), “National Champions” (2021), “Operación Kandahar” (2023),  y este año nos ofrece “Greenland 2” y “Shelter: El protector”.

Jason Statham nos tiene acostumbrados a ofrecernos personajes con una imagen de hombre tranquilo en la cotidianidad, y de rudo y violento cuando las circunstancias ponen al límite a quien tiene que encarnar. En esta ocasión se añade un elemento más, la vulnerabilidad del ser, pues aunque por naturaleza luche contra las injusticias, en esta coyuntura, tras conocer a la joven Jessie y cuanto acontece a su alrededor, se despierta en él ese instinto primario de protección paternalista, que sinceramente le sienta muy bien al personaje, como podemos observar en algunas escenas.

Cuenta con dos partes bien diferenciadas, la primera, en la que vemos al personaje deambulando como un fantasma en la casa que pertenece a un faro abandonado, pasando los días con la única compañía de su perro fiel y dejando pasar la vida, sin ningún aliciente. La monotonía parece haberse apoderado de él, contemplando como el día deja paso a la noche, sin altibajos. Esa extraña, angustiosa y dolorosa soledad, que percibe el espectador en Mason, le hace cuestionarse qué está sucediendo, pues nada se nos ha desvelado hasta la fecha, solo que subsiste porque así debe ser o tal vez esperando la chispa que active de nuevo mente y cuerpo. Es aquí donde entra la segunda parte, cuando las circunstancias le llevan a salvar a Jessie y con ello ponerse al descubierto, pues el instinto de protección, dispara los resortes que permanecían dormidos, liberando a la bestia que lleva dentro y si bien el espectador ya estaba disfrutando de la trama al llegar a este punto, sabe muy bien lo que se avecina pues Jason Statham, nunca decepciona.

Este thriller de espías, aunque no nos presente nada novedoso, si cuenta con alma, como me gusta definir a algunas películas, pues esta trepidante aventura de acción con pocos buenos y muchos malos, en donde los giros acrobáticos tienen su espacio, así como las explosiones y los disparos que si no se tiene cuidado pueden alcanzar a algún espectador despistado; sin embargo, logra mantener la mecha de vulnerabilidad y humanidad encendida entre los dos personajes principales. Un tándem que funciona a la perfección entre la veteranía de Jason Statham y la profesionalidad de una joven Bodhi Rae Breathnach, que nos está hechizando a todos con sus trabajos.

Poco más me queda por mencionar. Película palomitera para disfrutar en buena compañía y que como no puede faltar nunca en mis reseñas, deciros que en esta ocasión cuenta con una interesante fotografía de Martín Ahlgren con planos muy correctos y una buena iluminación, destacando las escenas nocturnas. En cuanto a la partitura de David Buckley, equilibra con acierto el drama, la tensión y la acción, que el filme demanda.

Mi nota es: 7

ESTRENO EN ESPAÑA: 27 de marzo.

REPARTO: Jason Statham, Bill Nighy, Naomi Ackie, Daniel Mays, Billy Clements, Harriet Walter, Bronson Webb, Bally Gill, Anna Crilly, Adam Collins, Sofian Francis, Tom Wu, Tomislav Stojanovic, Ryan Fletcher, Bodhi Rae Breathnach, Gordon Alexander, Steven Blades, Erand Hoxha, Bryan Vigier y Rodaidh Findlay.

PRODUCTORAS: Black Bear International / RVK Studios / CineMachine Media Works / Punch Palace Productions / Stampede Ventures.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Diamond Films España. 

sábado, 21 de marzo de 2026

WHISTLE: EL SILBIDO DEL MAL: CRÍTICA DE CINE

 

La coproducción entre Canadá e Irlanda, Whistle: el silbido del mal, está dirigida por Corin Hardy con guion de Owen Egerton. “El día que naces, también nace tu muerte”

Una cancha de baloncesto nos ofrece los últimos minutos del encuentro. Mason Raymore (Stephen Kalyn), la estrella del equipo de Los Lobos, está en plena forma, pero sufre de alucinaciones viendo entre el público a un hombre quemado rodeado de humo. Tras finalizar el partido se va a su taquilla, saca una figura antigua y, aterrado, la destruye. Mientras se relaja bajo el agua de la ducha, se le aparece el hombre de sus pesadillas y lo quema vivo en presencia de algunos de sus compañeros, entre ellos su mejor amigo Dean (Jhaleil Swaby).

La acción nos lleva a 6 meses más tarde, viendo cómo al pueblo llega Chrys Willet (Dafne Keen), quien se muda a la casa familiar de su prima Rel Taylor (Sky Yang). Chrys asiste al instituto junto a Rel, heredando la taquilla de Mason. Dean, al ver que la joven abre la taquilla, va hacia ella junto a sus amigos para que desista. Rel la defiende y cuando Dean se entera del pasado de Chrys, lo utiliza para jugar con su traumático dolor, es entonces cuando se entabla una bronca que es interrumpida por el profesor Sr. Craven (Nick Frost), castigando a todo el grupo, incluyendo a Ellie Gains (Sophie Nélisse) quien intenta defender a Chrys y a Grace (Alissa Skovbye). Y… lo dejamos aquí.

El videógrafo, productor y director Corin Hardy, estudió Diseño Teatral en la Escuela de Arte de Wimbledon. Debutó en el cortometraje con “Butterfly” (2003) y en el largometraje con “The Hallow” (2015) continuando con “La monja” (2018) y este año nos ofrece “Whistle: El silbido del mal” (2025). Otros de sus trabajos han sido los videoclips “Keane: Somewhere Only We Know” y “Keane: Bedshaped” en (2004), “The Prodigy: Warrior`s Dance” y “Paolo Nutini: Pencil Full of Lead” ambas en (2009), “Olly Murs: Busy” y “Olly Murs Feat. Rizzle Kicks: Heart Skips a Beat – Version 1” ambas en (2011), “Devlin Feat. Ed Sheeran: (All Along The) Watchtower” (2012), “John Newman: Losing Sleep” (2013). Los vídeos “Strangers” (2005), The Horrors “She Is the New Thing” (2008) y “Biffy Clyro 'God  & Satan'” (2011). El cortometraje  “In the Back” (2012) y capítulos para la serie “Gangs of London” (2020/22).

Si bien por un lado estamos ante una nueva película de terror adolescente con tópicos muy típicos, este silbido del mal tiene la virtud de captar tu atención, sin saber muy bien el motivo, aunque quizás sea por esos sonidos  que como susurros hacen presagiar a sus personajes que el momento de su muerte está cerca, logrando intrigar al espectador con lo que muestra o, algo que para mí es muy importante: la duración del metraje. No es una película que se detenga agónicamente en situaciones que no llevan a ningún lado, estirando el chicle, sino que va al grano desde el inicio. Sabemos que hay algo maligno que se oculta en un extraño silbato de procedencia desconocida y que mata. Eso es todo, nada se esconde psicológicamente tras la trama, ni siquiera te dejará ningún mensaje entre las líneas de los diálogos, repito, simplemente es muerte, muertes violentas. Hardy, como ya nos demostró en The Hallow, es un artesano de “criaturas” que, apoyándose en los efectos prácticos, logra dotar de una textura inquietante a sus seres, mientras otros directores lo resolverían con simples golpes de ordenador.

Esa sensación de alarma que se va generando en el espectador de una forma orgánica, con olor y presencia a una muerte inminente, no sería posible sin la envolvente atmósfera que Hardy construye con determinación; para ello se apoya en la fotografía de Björn Charpentier, quien capta, no solo lo que está sucediendo en primer plano, sino tras los personajes u oculto entre aquellos por medio de sombras; el color que transita entre lo cotidiano y lo sobrenatural o la desconcertante iluminación, consiguiendo que los espacios comunes como las duchas, las aulas e incluso la piscina, se sientan claustrofóbicos.

¿Pero qué sería la fotografía sin el sonido en una película y más de terror? El diseño de sonido junto a la banda sonora, cobran un gran protagonismo. El silbido no es simplemente un recurso sonoro, sino el alma de la presencia que se retuerce entre las notas musicales de Doomphonic, quien alcanza a crear una disonancia que mantiene al espectador en un estado de alerta constante, no apartando la mirada de cada rincón de la pantalla, convirtiendo el silencio en algo casi más aterrador que el propio grito. Sin duda, es lo que más me impactó y que en pocas películas he disfrutado. El director sabe muy bien golpear las fibras del espectador, con los elementos justos, incluso incluyendo esa relación queer que el guionista Owen Egerton nos ofrece entre Chrys y Ellie.

Todo este conjunto no sería posible sin ellos: los actores y actrices que hacen sufrir a sus personajes para que nosotros disfrutemos. Destaco a Dafne Keen, quien nos vuelve a demostrar con su oscuro y romántico personaje por qué es una de las actrices más magnéticas de su generación. Su Chrys no es la típica final girl plana; Keen le otorga veracidad y profundidad emocional a través de un lenguaje corporal palpable, cargando con el peso de la película. A su lado, cabe mencionar a Sky Yang, quien da vida a Rel, su prima. El vínculo familiar entre ambas aporta un engranaje vital a la trama, potenciado por su lado humano más vulnerable. Por último, destaca Nick Frost como el profesor Sr. Craven, encarnando a esa autoridad que termina sucumbiendo en su propio pecado.

Mi nota es: 6,5

ESTRENO EN ESPAÑA: 20 de marzo.

REPARTO: Dafne Keen, Sophie Nélisse, Nick Frost, Percy Hynes White, Sky Yang, Alissa Skovbye, Lanette Ware, Mika Amonsen, Stephen Kalyn, Julia Dyan, Ruth Chiang, Jhaleil Swaby, Clayton Scott, Christine Sahely, Louis Adams, Ray Francis, Mikayla Kong, Jack Beeston, Maynuka Sarwar, Michael Koras, Liam Chase Trefry, Janaya Stephens y Troy James.

PRODUCTORA: No Trace Camping// Wild Atlantic Pictures.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Beta Fiction Spain.

lunes, 16 de marzo de 2026

AMARGA NAVIDAD: CRITICA DE CINE

Amarga Navidad está escrita y dirigida por Pedro Almodóvar. “¿Quién crees que eres para salvar a nadie?”

La historia arranca presentándonos a Elsa (Bárbara Lennie), quien trabaja como directora de publicidad. Durante una despedida de soltera, conoce al stripper Bonifacio “Bo” (Patrick Criado), de profesión bombero, a quien ofrece un trabajo como modelo para un anuncio de slips. Durante el rodaje de dicho anuncio recibe la llamada del hospital, anunciándole que su madre ha fallecido. Bo la ayudará a pasar el trance y estará a su lado durante la crisis de pánico que sufre. En ese periodo comenzará entre ellos una relación sentimental. Elsa decide tomarse unas vacaciones en Lanzarote con una amiga, Patricia (Victoria Luengo), mientras Bo se queda en Madrid trabajando.

Paralelamente conoceremos a un famoso director de cine, Raúl Durán (Leonardo Sbaraglia), a su secretaria Mónica (Aitana Sánchez-Gijón), quien, tras 20 años trabajando con él, decide despedirse, y a Santi (Quim Gutiérrez), con quien mantiene una relación amorosa. Las dos historias se entrelazan, flirteando con la ficción y la realidad. ¿Estamos ante la obra más crepuscular del maestro?

Me resultó extraña la sensación que tuve al salir del pase de prensa, aunque últimamente me sucede con cada nueva obra que el director manchego nos ofrece. Está claro que atrás ha quedado, hace tiempo, el Almodóvar gamberro, divertido, juguetón, provocador e innovador, que disfrutaba junto a sus actores de las locas historias que se le ocurrían y que, tras plasmarlas en el guion, llenaba de color, sofisticación y extravagancia la gran pantalla, sobre todo en aquellos tiempos de La Movida Madrileña. La frescura y originalidad de aquel joven director irreverente y transgresor ha mudado a un cine más clásico, reflexivo, intimista y, si se me permite la expresión, más conservador, sin perder su genialidad. El cine del maestro ha transmutado junto a él: ha madurado a través de sus experiencias vividas, de los fantasmas del pasado, de la vida y de la muerte tan presente, y de esa soledad en la que se refugia. Ahora Almodóvar, con Amarga Navidad, nos lanza un nuevo grito ¿De auxilio?

Amarga Navidad no es solo una historia de duelo, es una obra que clama redención, en la que el autor se desprende de su fiel coraza y toma a Raúl como su alter ego (no es la primera vez que algo similar nos ofrece, siendo  “Dolor y Gloria” la más reciente, pero no con tanta generosidad) y a Mónica como la conciencia. Con ella mantendrá un conflicto intrapersonal que le lleva a crear un ecosistema que navega entre la ficción y la realidad, desembocando en la que, para mí, es la escena cumbre, la más brillante de toda la película: Raúl necesita hablar con Mónica y esta accede. Pasean por un parque y, en medio de la conversación, deciden sentarse en una pequeña mesa, frente a frente. En la soledad y silencio que el entorno les brinda, se liberan, rompiendo las cadenas de aquello que les aprisiona y no se han atrevido a decirse en los 20 años que han trabajado juntos; sobre todo, ella a él, como la conciencia a la que más de una vez nos deberíamos enfrentar.

Esa ruptura emocional entre dos seres que se conocen a la perfección y se idolatran, se convierte en el grito liberador de Almodóvar y el regalo que brinda al público, al que tanto debe y respeta, quizás en su momento profesional más reflexivo. Esa liberación, a mi juicio, no solo es el culmen de la obra en el que Aitana Sánchez-Gijón y Leonardo Sbaraglia mantienen el pulso interpretativo, sino que abrasa al espectador fiel, mientras él alcanza la redención. De nuevo, como es inherente a su filmografía, la fotografía  y la música se presentan como personajes vitales que transmiten aquello que las palabras no pueden. Sellos inequívocos del maestro que, en esta ocasión, se apoya en el director de fotografía Pau Esteve Birba; este, si bien capta la esencia almodovariana con colores primarios y saturados sobre las prendas de las protagonistas y en algunos de los  elementos que componen los decorados, la embellece con texturas de luz naturalista y sombría para potenciar la melancolía, la soledad o la calidez. Del mismo modo destaca la abundancia de los planos detalle, medios, cortos con el fin de acercar al espectador aún más a la psique del autor.

En cuanto al apartado musical, Almodóvar, quien posee una cultura melómana envidiable, rinde homenaje a la gran Chavela Vargas con su versión de “La Llorona”, además de recordarnos que el propio título del filme, “Amarga Navidad”, es otra de las piezas emblemáticas de la cantante mexicana. En contraste con la voz curtida y rota de Chavela, nos encontramos con la de Amaia Romero, quien tiene un pequeño papel como invitada a una fiesta donde interpreta un tema con gran sentimiento. Por su parte, la banda sonora original recae de nuevo en Alberto Iglesias, responsable de traducir los latidos del corazón de la obra, como ya nos tiene acostumbrados. Nadie como él conoce a Pedro: en sus notas advertimos el estado anímico no solo de los personajes, sino del director detrás de las cámaras. Iglesias subraya cada palabra, silencio y emoción a través del amplio crisol de espejos que proyecta el filme, envolviendo al espectador en una atmósfera sensorial extraña, honesta y dolorosa.

En el plano interpretativo, destaca una excepcional Bárbara Lennie, quien maneja el dolor con una contención que hiela. Su vulnerable Elsa se rinde confiada ante el Bo seductor, soñador, sensual y cariñoso que borda Patrick Criado. Por su parte, Leonardo Sbaraglia encarna a la perfección al creador agotado, perseguido por los fantasmas del pasado y un miedo irracional a la soledad, mientras que Aitana Sánchez-Gijón resulta impecable como Mónica, su antigua secretaria. Junto a ellos, el resto del magnífico elenco cumple sobradamente con sus personajes.

Finalizo afirmando que estamos ante el filme más personal e intimista del director, un trabajo que homenajea su propia trayectoria con un gran abanico de guiños. Puedo afirmar que no es su mejor obra, pero sí la más reveladora y descarnada, cuyos paisajes de Lanzarote, te invitan tanto al descanso como a la reflexión. Porque esta película entre otras cosas, va de la reflexión sobre la vida y el ocaso de la misma. El guion es brutal, sincero y doloroso, un filme que no dudo que dividirá al público. Con Amarga Navidad, el manchego lanza un guiño cómplice a quienes, desde aquel “Pepi, Luci, Bom… y otras chicas del montón” en 1980, lo han, lo hemos seguido en su viaje por este mundo mágico del cine.

Mi nota: 9

ESTRENO EN ESPAÑA: 20 de marzo.

REPARTO: Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia, Aitana Sánchez-Gijón, Victoria Luengo, Patrick Criado, Milena Smit, Quim Gutiérrez, Rossy de Palma, Carmen Machi, Gloria Muñoz, Antonio Araque, Antonio Romero, Samuel López, Laura Ledesma, Tusti de las Heras, Nourdin Batan, Mairén Muñoz, Diogo Belizàrio, Raquel Ventosa, Miguel Gorbe y Nacho Peinado.

PRODUCTORA: El Deseo// Movistar Plus+

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Warner Bros. Pictures España.

BIOGRAFÍA DE PEDRO ALMODÓVAR

El guionista, productor y director, Pedro Almodóvar, estudió el bachillerato con los padres salesianos y franciscanos, en Cáceres. A los 18 años se trasladó a Madrid con la intención de estudiar cine, pero se encontró con la escuela cerrada y comenzó a trabajar en Telefónica. Pronto se sumergió en la llamada movida madrileña, formando parte del grupo teatral “Los Goliardos” donde conoció a Carmen Maura y del dúo punk-glam rock junto a McNamara. Rodó algunos cortometrajes en Súper ocho, el último de ellos fue “Salomé” (1978) y dos años más tarde debutó en el largometraje con  “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón” (1980), para continuar con  “Laberinto de pasiones” (1982),  “Entre tinieblas” (1983), “¿Qué he hecho yo para merecerme esto!” (1984), “Matador” (1986), “La ley del deseo” (1987), “Mujeres al borde de un ataque de nervios” (1988), “¡Atame!” (1989), “Tacones lejanos” (1991),  “Kika” (1993),  “La flor de mi secreto” (1995), “Carne trémula” (1997), “Todo sobre mi madre” (1999), “Hable con ella” (2002), “La mala educación” (2004),  “Volver” (2006), “Los abrazos rotos” (2009), “La piel que habito” (2011),  “Los amantes pasajeros” (2013), “Julieta” (2016), “Dolor y Gloria” (2019), “Madres Paralelas” (2021), “La habitación de al lado” (2024) y este año nos llega “Amarga Navidad” (2026). También ha dirigido el mediometraje “La voz humana” (2020), “Extraña forma de vida” (2023), el cortometraje “La concejala antropófaga” (2009) y para televisión, el anuncio para Pastas Ardilla del año (1996) y el tráiler para amantes de lo prohibido (1985).

miércoles, 11 de marzo de 2026

HAMNET: CRÍTICA DE CINE

 

La coproducción entre Reino Unido y Estados Unidos, Hamnet, está dirigida por Chloé Zhao compartiendo guion con Maggie O´Farrell, la autora de la novela. “Una presencia que se aferra al alma mientras el amor habla en silencio”

En el prólogo se nos comenta que en el municipio de Stratford-upon-Avon, situado en Warwickshire al sureste de Birmingham en la Inglaterra isabelina, “Hamnet” y “Hamlet” eran considerados sinónimos del mismo nombre. En dicho lugar vive William Shakespeare (Paul Mescal)  quien trabaja como preceptor de latín para pagar las deudas de la familia. Un buen día conoce a Agnes (Faith Delaney/Jessie Buckley), una joven amante de la naturaleza e independiente, a quien sus vecinos consideran  hija de una bruja del bosque. William se enamora de ella y pronto se casan. Tienen tres hijos; Susanna (Bodhi Rae Breathnach) y los gemelos Hamnet (Jacobi Jupe) y Judith (Olivia Lynes). Durante una epidemia Judith cae enferma pero se recupera, por el contrario Hamnet, que ha estado junto a ella todo el tiempo, enferma y muere. Este acontecimiento provocará una crisis en la familia.

Sé muy bien que una gran mayoría ya ha visto esta pequeña joya, pero necesitaba escribir mi propia reseña, pues sin duda este Hamnet, penetra en el alma con tal agudeza que al llegar al final duele, tanto las palabras, las miradas, los silencios y por supuesto, el sentimiento de abandono cuando un ser querido nos deja. Una presencia que nunca desaparece, porque el amor resulta tan incorpóreo que nadie lo puede corromper, ni forzar y mucho menos engañar. El amor habla en silencio, espera paciente, escucha al observar cada gesto y lo envuelve en un manto tan sutil que cuando te acaricia, te hace sentir bien y cuando se va, te sumerge en un túnel oscuro, del cual es muy difícil salir. Sin duda pocas directoras, como Chloé, saben hablar al alma a través de esa mirada íntima y naturalista, dotando a sus películas y personajes de un alto nivel de lirismo, que misteriosamente conecta con el espectador.

El elenco actoral está tan cuidado que cada entrada en escena se disfruta y, tras su salida, su huella permanece en el ambiente, pues una nueva oleada de talento nos invade. Destaca especialmente la magnífica Jessie Buckley en la piel de Agnes; con quien sufriremos un viacrucis marcado por los dolorosos y angustiosos partos, la soledad por las ausencias de su esposo y las dudas en torno a sus viajes y, finalmente el vacío devastador tras la muerte de Hamnet, su hijo amado. En este baile de vida y muerte, no puede faltar Paul Mescal, creando un William que se debate entre su amor por el teatro y la desgarradora ausencia que le ha dejado su amado hijo, su único varón. Mescal nos regala una interpretación contenida, enriquecida con matices en las miradas y los silencios, pues como él mismo dice, en un momento a Agnes, “A veces me resulta difícil hablar con la gente”, mientras como ya sabemos, era rico su verso plasmado en las páginas de sus obras. Mescal logra transmitir al espectador que el genio al que está interpretando, era un hombre con sus defectos y virtudes. La química entre los dos actores es tan devastadora como hermosa, recordándonos que el dolor es un idioma universal.

No me cansaré de decir, como fan indiscutible de Chloé, que toda esa conexión emocional que desea transmitir dejando que la cámara se sienta libre, respire por ella misma y sea una más del conjunto, logre conectar con el espectador sin que este sea consciente. Esa sutileza en los movimientos y escenas sosegadas, los sonidos ambientales o el naturalismo visual, es captado por el director de fotografía  Łukasz Żal, quien abraza la luz natural o aquella que ofrecen las velas que estratégicamente pasan a formar parte del decorado y sin olvidar, la penumbra de las estancias, como si de estampas de otro tiempo, se tratara. Y para rematar esta obra que va dejando poso en el espectador tiempo después de su visionado, nos encontramos con el compositor Max Richter, las notas musicales de su partitura vibran en la misma frecuencia que la aflicción de Agnes, el pesar de Shakespeare y los silencios tan necesarios, que traspasan el alma y el corazón del espectador. Es muy difícil pensar que alguien no se pueda sentir conmovido ante esta obra, pues contiene escenas tan de una brillantez absolutas que nos hacen recordar que la muerte no es más que un tránsito y que lo importante en esta vida, es el amor que hemos ofrecido y las obras que hemos compartido.

Ahora sí, me quito la espinita de dejar mi crítica y os dejo un pequeño recordatorio de la obra de esta magnífica  productora, guionista y directora, Chloé Zhao, que estudió en la Escuela de Artes Tisch de la Universidad de Nueva York, producción cinematográfica. Debutó con el cortometraje “Post” (2008) al que siguieron “The Atlas Mountains” (2009), “Daughters” (2010), “Benachin” (2011). En el largometraje debutó con “Songs My Brothers Taught Me” (2015), continuando con “The Rider” (2017), “Nomadland” (2020), “Eternals” (2021) y ahora nos llega con la entrañable “Hamnet” (2025). También ha dirigido el cortometraje “A Clydesdale´s Journey” (2022) y el vídeo “Diablo IV: Saviours Wanted” (2023).

Mi nota es un 10

ESTRENO EN ESPAÑA: 23 de enero

REPARTO: Jessie Buckley, Paul Mescal, Jacobi Jupe, Joe Alwyn, Emily Watson, Noah Jupe, David Wilmot, Jack Shalloo, Faith Delaney, Sam Woolf, Laura Guest, Bodhi Rae Breathnach, Elliot Baxter, Freya Hannan-Mills, Smylie Bradwell, Justine Mitchell, Zac Wishart, James Lintern, Wva Wishart, John Mackay, Dainton Anderson, Louisa Harland, Olivia Lynes, Edward Anderson, Hera Gibson, Javier Marzan, Matthew Tennyson, Shaun Mason y Clay Milner Russell.

PRODUCTORA: Amblin Entertainment//Amblin Partners//Book of Shadows// Hera Pictures//Neal Street Productions.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Universal Pictures España.

lunes, 9 de marzo de 2026

REGRESA AMERICANA FILM FEST

Alba Laguna nos informa que Americana Film Fest vuelve con una edición cargada de estrenos, películas premiadas y grandes nombres del indie norteamericano.

Paul Mescal, Rose Byrne, Willem Dafoe, Greta Lee, Callum Turner, Chloë Sevigny, Channing Tatum, Josh O’Connor o Dakota Johnson son algunos de los rostros conocidos que desfilarán por las pantallas de la 13ª edición del Americana Film Fest, que se celebrará en Barcelona del 10 al 15 de marzo.

El Americana Film Fest celebra una nueva edición reafirmándose como la gran ventana del cine independiente norteamericano en nuestro país. Estrenos que podrán verse por primera vez en España, títulos premiados en los principales festivales internacionales y una retrospectiva muy esperada.

En total se proyectarán 58 títulos: 38 largometrajes (11 en Sección Tops, 11 en Sección Next, 8 en Sección Docs, 5 en la retrospectiva y 3 en Young Americans, las proyecciones para escuelas) y 20 cortometrajes, repartidos en tres sesiones. El festival tendrá como sedes los Cines Aribau (inauguración), los Cinemes Girona, el Texas, el Zumzeig, la Filmoteca de Catalunya y Video Instan.

Nueva imagen: Celebración del VHS

El cartel de la 13ª edición es un homenaje a los 50 años del VHS, el formato que acercó el cine indie a nuestros hogares durante los años 80, 90 y 2000. Una creación a cargo de la diseñadora Frederiki Rifi.

Inauguración, clausura y retrospectiva

La película inaugural será Late Fame, dirigida por Kent Jones y protagonizada por Willem Dafoe y Greta Lee. Producida por Martin Scorsese y presentada en el Festival de Venecia, el film sigue a un poeta de la escena underground del Nueva York de los 70, lejos de sus días de supuesta gloria. Una apertura de lujo, y premiere española, para una edición que apuesta fuerte desde el primer día.

La clausura correrá a cargo de Rebuilding, dirigida por Max Walker-Silverman y protagonizada por Josh O’Connor y Amy Madigan (nominada al Oscar por Weapons). Estrenada en Sundance, la película cuenta con una nominación a los Independent Spirit Awards y forma parte del Top 10 del National Board of Review. Cine emocional, con contenido de alto voltaje sobre la pérdida, la reconstrucción y la comunidad.

Este año, el Americana dedica su retrospectiva a los Ross Brothers (Bill Ross IV y Turner Ross), habituales y muy queridos del festival. Su cine, que difumina las fronteras entre ficción y documental con un estilo inconfundible, ha sido reconocido en festivales como SXSW, la Berlinale, Venecia o Sundance. La retrospectiva, que se podrá ver en la Filmoteca de Catalunya, incluye cinco largometrajes que permiten redescubrir su universo particular: la adolescencia errante de Gasoline Rainbow, la barra crepuscular de Bloody Nose, Empty Pockets, la noche iniciática de Tchoupitoulas, la cotidianidad íntima de 45365 y la América periférica de Western.

Sección Tops: Lo más esperado del indie norteamericano

Fiel a su esencia, la Sección Tops reunirá los títulos más celebrados y premiados del cine independiente norteamericano. Entre las propuestas más esperadas destaca The History of Sound, de Oliver Hermanus, en premiere española. La cautivadora historia de amor entre un cantante y un estudiante de música a principios del siglo XX, protagonizada por los infalibles Paul Mescal y Josh O’Connor, y presentada en Cannes.

Encabezada por Dakota Johnson, Splitsville es una comedia de enredos ingeniosa, divertida y sin complejos que explora las consecuencias de un mundo poliamoroso. Dirigida por Michael Angelo Covino, la película pasó por Cannes y ha recibido nominaciones a los Critics Choice y a los Spirit Awards. Será la sesión con cerveza patrocinada por Moritz.

También con una buena colección de nominaciones y los premios a Mejor Ópera Prima y Mejor Primer Guion en los Spirit Awards llega Lurker, de Alex Russell (guionista de The Bear). Una inquietante y sorprendente reflexión sobre la fama y las redes sociales.

Más títulos que abren debate: La plaga, de Charlie Polinger, es un inquietante retrato del bullying presentado en Cannes y premiado en Sitges, en los Independent Spirit Awards y en los DGA Awards. Una mirada incómoda a la adolescencia que mezcla body horror y terror psicológico en un campamento de waterpolo.

Ganadora del premio del público en Sundance y con tres nominaciones a los Spirit Awards, Twinless, de James Sweeney, reflexiona sobre el duelo y la identidad y se podrá ver en premiere española, al igual que Atropia, de Hailey Gates, flamante ganadora de Sundance que despliega una sátira social necesaria en la era Trump.

Sección Next: noves veus i mirades

Una de las actrices del momento es Rose Byrne (nominada al Oscar) y también será una de las sensaciones del Americana con Tow, de Stephanie Laing, basada en la historia real de una mujer sin hogar que vive en su viejo Toyota Camry en Seattle. Con un reparto de lujo formado por Octavia Spencer, Simon Rex, Dominic Sessa y Demi Lovato.

En Mile End Kicks, una joven crítica musical interpretada por Barbie Ferreira (Euphoria), se traslada a Montreal en 2011 para escribir un libro sobre el feminismo de Alanis Morissette. Una creativa rom-com dirigida por la canadiense Chandler Levack que combina humor, música y autoafirmación.

Con la mirada puesta en el body horror de La sustancia, llega Slanted. Ópera prima de Amy Wang que ganó en South By Southwest y pasó por Sitges, funcionando como una crítica feroz a las políticas trumpistas y al auge de las ideologías neonazis.

Sección Docs: La última hornada de documentales

El homenaje al VHS tendrá su momento de gloria con la proyección de Videoheaven, donde Alex Ross Perry ofrece un vídeo ensayo que reivindica su valor histórico y recorre, durante casi tres horas, un camino que va desde Videodrome, de David Cronenberg, pasando por Clerks, de Kevin Smith, hasta Rebobine, por favor, de Michel Gondry. Un viaje nostálgico imprescindible, narrado por Maya Hawke.

Predators, de David Osit, recupera el fenómeno de audiencia que supuso el polémico programa televisivo To Catch a Predator, emitido por la NBC entre 2004 y 2007, que perseguía a presuntos pedófilos. Un documental contundente y crítico, presentado en Sundance y ampliamente elogiado por la crítica.

¿Y si Materialistas, de Céline Song, se hubiera ambientado en China en lugar de Estados Unidos? The Dating Game, de Violet Du Feng, se adentra en las contradicciones de la cultura china en torno al amor y los roles tradicionales de pareja.

viernes, 6 de marzo de 2026

LA NOVIA!: CRÍTICA DE CINE

La novia! está dirigida  y escrita por Maggie Gyllenhaal: “Los muertos tienen algo que decir y yo soy su voz”

El filme comienza con un prólogo en blanco y negro en donde Mary Shelley, desde el limbo, posee a Ida (Jessie Buckley), una joven rebelde, reivindicativa, feminista y acompañante en un club regentado por gánsteres que murió a manos de la mafia en el Chicago de 1936.

Continuando en la década de los 30, vemos a Frankenstein “Frank” (Christian Bale) acudir a la consulta de la Dra. Cornelia Euphronious (Annette Bening) para que le cree una compañera, porque se siente solo. La doctora conversará con Frankenstein y finalmente decide concederle su sueño. Desentierran a Ida. Con ello se despierta un gran torbellino de deseos, venganza, sexo y carreras frenéticas de la policía, con la intención de descubrir a los causantes de las muertes que van surgiendo en la ciudad.

La actriz y directora Maggie Gyllenhaal se graduó en la escuela preparatoria Harvard-Westlake prep School. Asistió durante un semestre a The Mountain School en Vershire e ingresó en la Universidad de Columbia, licenciándose en Filosofía en 1999. Se desplazó a Londres donde estudiaría en la Royal Academy of Dramatic Art. Sus primeras tareas las realizó junto a su padre. Ha trabajado como actriz y productora para cine y televisión y debutó en la dirección con un capítulo de la serie “Hecho en casa” (2020) y en cine, con “La hija oscura” (2021). Ahora nos ofrece “La novia” (2026).

Osada, subversiva, romántica, intencionadamente caótica y necesariamente feminista: es como se me ocurre describir la nueva obra de Maggie, se mire desde el ángulo que se mire. Por supuesto, bebe de clásicos y del cine negro moderno como “Bonnie y Clyde” de Arthur Penn, ambientadas ambas en la era de La Gran Depresión en Estados Unidos. Una década en donde el país estuvo marcado por la crisis económica tras el crack bursátil de 1929, el desempleo masivo y la pobreza reinante. Escenario perfecto para que campen a sus anchas nuestros dos adorables monstruos, cuyo único objetivo era amarse y ser una pareja más en un mundo que no les aceptaba.

El gran fuerte de la película reside en sus dos protagonistas, que están simplemente soberbios: Jessie Buckley y Christian Bale. Con dos personajes que tal mente parecen escritos para ellos, Ida y Frank o La Novia y El Monstruo, moviéndose bajo una batuta invisible que equilibra la vulnerabilidad melancólica de Frank con la furia desatada y renacida de Ida, otorgándole ese toque punk. Sus interpretaciones, extravagantes y maravillosas, logran que el espectador empatice con dos seres que el mundo prefiere invisibilizar  o ver como desechos; resaltar que Jessie también interpreta a Mary Shelley como hizo Elsa Lanchester en la original de 1935. Entre los secundarios destaco a dos actrices con personajes más equilibrados, emocionalmente hablando, como son  Annette Bening, en el papel de la Dra. Euphroius, quien, desafiando  la ética y moral de su tiempo (y me atrevería a decir que también del nuestro), otorga la vida a Ida para que sea la compañera de Frank; y una impecable Penélope Cruz como Myrna Mallow, la asistente del detective que se manifiesta como el verdadero cerebro de la investigación policial.

Toca hablar de los aspectos técnicos, para ir terminando la reseña, pues sin duda a este caos intencionado que indicaba al principio y a la gran energía que desprenden sus protagonistas principales, debo hacer mención de la espectacular fotografía de Lawrence Sher, quien ha logrado conjugar acertadamente el blanco y negro expresionista del prólogo, con el color saturado y sucio que bebe de ese cine negro característico de los años 30 norteamericanos. Y por supuesto, la atmosférica banda sonora de Hildur Guðnadóttir, con ritmos de los gloriosos tiempos del Jazz en contrapunto con sonidos distorsionados, que nos recuerdan la dramática naturaleza fallida de los dos protagonistas principales.

Por todo lo ya mencionado os la recomiendo usando, para terminar, una frase de la propia Maggie: Estamos ante una “Revolución Punk”

Mi nota es: 8,5

ESTRENO EN ESPAÑA: 6 de marzo.

REPARTO: Jessie Buckley, Christian Bale, Peter Sarsgaard, Penélope Cruz, Annette Bening, Jake Gyllenhaal, John Magaro, Julianne Hough, Louis Cancelmi, Jeannie Berlin, Matthew Maher, Ben Green. William Hill, Stephanie Troyak, Lydia Kelly, Rob Kellogg, Oliver Palmer, Narko Caka, Massiel Mordan, Luke Hickey, Elaine Apruzzese, Daniel Cioffoletti, Tom Johnson, Kenny Shapiro, Matt Scalisi y Bob Leszczak.

PRODUCTORA: Warner Bros.Pictures

miércoles, 4 de marzo de 2026

CLEANER RESCATE VERTICAL: CRÍTICA DE CINE

 

CLEANER: Rescate Vertical está dirigida por Martin Campbell con guion de Simon Uttley, Matthew Orton y Paul Andrew Williams. “La supervivencia no tiene red de seguridad”

En el prólogo vemos a una niña (Poppy Townsend) escalando en el interior de su habitación, aprovechando cualquier saliente que le ofrecen las paredes y los muebles. Escucha los gritos de su padre, en la habitación contigua, reprendiendo a su hermano pequeño y para evitar seguir oyendo la bronca, decide sentarse en el alféizar de la ventana. Desde el exterior comprobamos que está a una gran altura y en ella no se atisba el menor vértigo.

Pasan 20 años y aquella niña de nombre Joey Locke (Daisy Ridley), ahora exsoldado, trabaja de limpiadora de ventanas en edificios colgada de arneses. Recibe la llamada del centro donde está ingresado su hermano Michael Locke (Matthew Tuck), que sufre de autismo y le han expulsado del centro. Ella se lo lleva al trabajo y lo deja a cargo de un conserje. El día transcurre de forma tranquila hasta que un grupo de activistas toman el control de la gala anual de una empresa energética que se encuentra en dicho edificio, secuestrando a más de 300 asistentes con el fin de denunciar la corrupción de los anfitriones, pero todo se complica cuando Noah (Taz Skylar), amenaza con asesinar a todos los presentes. Mientras eso sucede en el interior, en el exterior a 50 pisos de altura se encuentra Joey sobre una plataforma de suspensión, quien tras conocer los hechos decide poner todos sus conocimientos al servicio del rescate de los secuestrados y de su hermano.

El productor y director, Martin Campbell, comenzó su carrera en Londres  como cámara. Al cabo de un tiempo, produjo la comedia “Black Joy” (1977) de Anthony Simmons y la controvertida “Escoria” (1979) de Alan Clarke. Se inició en televisión como director, con las series “Los profesionales” (1978/80), “Shoestring” y “Minder”, ambas en (1980), “Bergerac” (1981), “Muck and Brass” (1982), “Reilly- As de espías” (1983); “Charlie” (1984), “Edge of Darkness” (1985), “Screen Two” (1986), “Homicidio” (1993), “10-8: Officers on Duty” (2003) y “Último destino” (2012). Los telefilmes “Hechizo letal” (1991), “Reckless” (2013) y  “Warriors” (2014). El cortometraje “My Name Is Arlein” (2008) y en el largometraje debutó con “Eskimo Nell” y “Three for All” ambas en (1975), para continuar con “Ley criminal” (1988), “Sin defensa” (1991), “Escape de Absolom” (1994), “Goldeneye” (1995), “La máscara del Zorro” (1998); “Límite vertical” (2000), “Amar peligrosamente” (2003), “La leyenda del Zorro” (2005), “Casino Royale” (2006), “Al límite” (2010), “Linterna verde” (2011), “El extranjero” (2017), “La protegida” (2021), “La memoria de un asesino” (2022), “Ángeles del desierto” (2024), la que llega ahora a nuestras pantallas “Cleaner: Rescate vertical” (2025) y para este año (2026) está a la espera de ser estrenada “Just Play Dead”.

El hecho de que este thriller de acción no conceda ni un segundo de respiro al espectador en sus 97 minutos de metraje, radica en lo que podríamos llamar una estructura triangular que converge a la perfección. El primer ángulo lo componen Joey Locke y su hermano Michael. Ella es una exmilitar que trabaja de limpiacristales en un gran edificio y él, un joven autista. Durante la narración conoceremos parte de su historia que a mi juicio resulta lo más interesante desde el lado humano: observar cómo ambos se complementan y respetan. El segundo punto es el corazón del edificio, donde se está organizando la gala anual de una empresa energética que guarda un demoledor secreto. Una fiesta interrumpida por un grupo bajo el nombre de “Revolución Planetaria”, activistas medioambientales cuyos conflictos internos complican la situación. El tercer punto se sitúa en el exterior, entre la policía especializada e investigadores que buscarán el modo de sacar a los retenidos con vida, sin destrozos mayores. Una crisis gestionada sin prisa pero sin pausa, donde cada minuto cuenta.

El plato fuerte de la película reside en mis dos elementos favoritos: La fotografía y la banda sonora. Una fotografía elegante y tensa en la mirada de Eigil Hansen quien captura la inmensidad del edificio: desde los amplios recibidores hasta el frío metal y el cristal casi irrompible de los ventanales. La imponente altura donde Joey pende de una góndola mecanizada provoca una desazón real, especialmente cuando la estructura pierde estabilidad. Sin olvidarnos de la cuidada iluminación que cobra protagonismo propio. Por su parte, la partitura de Tom Hodge, ofrece una banda sonora dramática y pulsante, como un reloj invisible que marca los latidos del edificio y de la propia protagonista.  Pulsaciones que traspasan la pantalla para unirse a las del espectador.

Finalizo con ellos, los seres de carne y hueso que sufren esta pesadilla: los actores. En un reparto con luces y sombras, destacan tres nombres: En primer lugar una aguerrida Daisy Ridley, que nos hace cómplices de sus emociones, miedos y frustraciones. El español Taz Skylar quien dota al perturbado Noah de una violencia extrema que parece correrle por sus venas. Matthew Tuck, encarnando al autista hermano de Joey; su interpretación nos lleva del deseo de abrazarlo a la rabia, hasta comprender la complejidad de su trastorno. Por último es imposible no lamentar que intérpretes de la talla de Ruth Gemmell y Clive Owen no cuenten con un mayor peso en la trama, dejándonos con ganas de más.

Mi nota es: 6,5

ESTRENO EN ESPAÑA: 6 de marzo

REPARTO: Daisy Ridley, Taz Skylar, Clive Owen, Ray Fearon, Rufus Jones, Richard Hope, Stella Stocker, Matthew Tuck, Lee Boardman, Ruth Gemmell, Poppy Townsend, Robert Smith, Akie Kotabe, Rachel Kwok, Melissa Humler, Richa Prakash, Andreea Diac, Frances Katz, Jorge León Martinez, Rebecca Bellavia, Regina Seifert, Lorna Lowe, Karin Carlson, Rafael Piomolini, Cassandra Spiteri, Flavia Watson, Atanas Srebrey, Celine Abrahams, David Cheung, Simon Strutt, Ben Essex, Kalyn Harper, Colm Titus Day, Taylor Coombes y Daniel Joseph Woolf.

PRODUCTORA: ACE// Qwerty Films.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Vértice 360

viernes, 27 de febrero de 2026

SCARLET: CRÍTICA DE CINE

 

SCARLET está escrita y dirigida por Mamoru Hosoda. “Un lamento shakesperiano en el inframundo de Hosoda”

Scarlet (Voz de Mana Ashida) es una princesa que vive en el reino junto a su padre Amlet (Voz Masachika Ichimura), rey de Dinamarca y su madre Gertrudis (Voz de Yuki Saito), una mujer envidiosa y despiadada que busca reinar junto a Claudio (Voz Koji Yakusho), hermano de Amlet. Claudio ordena apresar a Amlet y lo mata en presencia del pueblo y de su querida hija Scarlet. Scarlet busca venganza y en el intento resulta gravemente herida, cayendo al inframundo, en donde el espacio y el tiempo se confunden y del que ella tendrá que alejarse. En ese viaje conocerá a un joven de otro tiempo (nuestra actualidad), de profesión enfermero, Hijiri (Voz Masaki Okada), que la ayudará y permanecerá a su lado.

Mamoru Hosoda, estudió pintura al óleo en la Universidad de Arte y Diseño Industrial de Kanazawa. Trabajó como director de Staff del estudio Madhouse. En 2011 cofundó junto a Yuichiro Saito el Studio Chizu. Debutó en la televisión dirigiendo capítulos para series como “Gegege no Kitarô” (1997), “El secreto de Ako” (1998), “Digimon” (1999), “Digimon 02” (2000) y “Ojamajo Doremi” (2002/2003). En el cortometraje cuenta con “Dejimon Adobenchâ” y “Gegege no Kitarou: Kitarou no Yuurei Densha”  (1999), “Dejimon Adobenchâ Bokura no Wô Gêmu!” (2000), “Fushigi Sekai Atagoul Monogatari”, “Superflat Monogram” (2003); “Dejimon Adobenchâ 3D: Dejimon Guran Puri!” (2009) y en el largometraje debutó con “Digimon: La película” (2000) y continuó con “One Piece. El Barón Omatsuri y la Isla de los Secretos” (2005), “La chica que saltaba a través del tiempo” (2006), “Summer Wars” (2009), “Wolf Children (Los niños lobo)” (2012), “El niño y la bestia” (2015), “Mirai, mi hermana pequeña” (2018), “Belle” (2021) y este año nos ofrece “Scarlet”.

Toda una epopeya la que nos brinda Mamoru Hosoda. Como habréis podido deducir por la sinopsis, toma como base la obra inmortal del dramaturgo William Shakespeare, Hamlet, en donde el protagonismo recae en una princesa inteligente y valiente que busca vengar la muerte de su amado padre. Hosoda sumerge a Scarlet y al espectador en una narración oscura. Una espiral que juega con la realidad y la fantasía, el dolor, la rabia, la impotencia, la redención o los espacios tiempo que genera la mente mientras el cuerpo sana. Un inframundo en el cual Scarlet además de enfrentarse a sus enemigos físicos, también tendrá que combatir con los fantasmas propios que la acechan. Pero Mamoru no desprotege a su personaje,  lo arropa ofreciéndole una firme coraza, la de un salvavidas, un ser traído del presente, futuro para Scarlet, que también se debate entre la vida y la muerte, Hijiri, un enfermero del que iremos conociendo su historia a través de flashbacks dimensionales.

Scarlet es una obra muy potente destinada a los adultos, en donde el dolor, la desesperación, lo terrenal, incorpóreo, incomprensible, terrorífico e incluso la desolación; se diluyen en la esperanza, el refugio, la amistad y el amor verdadero. Dos tiempos, unidos por la fina línea que separa la vida de la muerte. El pasado de Scarlet en la Dinamarca sombría del siglo XVI en la cual, como retrató Shakespeare, la violencia, los celos, las envidias, la codicia o la venganza; acampaban a sus anchas, en antítesis directa con la luz que desprende el mundo que recuerda Hijiri, no exento también de esa violencia, como algo innato en el ser humano.

En esta dualidad visual y narrativa destaca el choque estético entre el diseño gótico del reino medieval en el que habita Scarlet, entre esas tramas y texturas densas y siniestras originadas por la pintura al óleo, frente a la limpieza digital y luminosa que proporcionan los flashbacks del presente de Hijiri, originando un fuerte impacto visual en el espectador. Este contraste no es solo estético, sino filosófico; de un lado lo mostrado a través de esa Dinamarca del siglo XVI en donde el poder radica en el acero y la traición, encarado con un presente en el cual la fuerza reside en la capacidad de entrega desinteresada, de cuidar y sanar, pues la obra va más allá de sanar el cuerpo, pues no debemos olvidar nuestro verdadero ser, el alma; algo que subraya el final y que remarca Taisei Iwasaki, con su soberbia y épica banda sonora.

Mi nota es: 9

ESTRENO EN ESPAÑA: 27 de febrero.

REPARTO VOCES: Mana Ashida, Masaki Okada, Koji Yakusho, Kotaro Yoshida, Yutaka Matsushige, Kazuhiro Yamaji, Tokio Emoto, Munetaka Aoki, Shota Sometani, Yuki Saito, Masachika Ichimura, Kayoko Shiraishi y Noa  Shiroyama.

PRODUCTORAS: Studio Chizu// NTV// Sony Pictures.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Sony Pictures Releasing de España.