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miércoles, 8 de abril de 2026

ATRAPANDO A UN MONSTRUO: CRÍTICA DE CINE

Atrapando a un monstruo está escrita y dirigida por Bryan Fuller. “Cuando la pelusa del olvido se convierte en sicario”

Aurora (Sophie Sloan) tiene 8 años y vive en la ciudad de Nueva York junto a sus padres. Una noche, mientras desde la escalera de incendios que da a su habitación ve a una luciérnaga que llama su atención hacia un hombre que camina por la calle, decide seguirlo hasta Chinatown. Allí presencia cómo el enigmático extraño, bajo la luz de los fuegos artificiales que estallan en la negra noche, elimina a los miembros de una banda armada que se ocultan bajo una gran marioneta de dragón. De regreso a casa, descubre que es el vecino del 5B (Mads Mikkelsen).

Aurora advierte a sus padres que no pisen el suelo de su habitación, ya que de lo contrario aparecerá un monstruo que vive debajo de su cama. Intentan tranquilizarla y no le hacen caso. Ella se oculta bajo su manta y escucha cómo sus padres son atacados. Se despierta sola, encontrando la habitación de sus padres destrozada. Acude a una iglesia y se lleva una de las cestas del dinero recaudado con el fin de contratar a su vecino, para que mate al monstruo. Él cree que los padres de Aurora han podido ser asesinados, por error, por sicarios que iban en su busca, decide protegerla y acude a Laverne (Sigourney Weaver), un personaje malévolo, a quien, tras contarle la historia de Aurora, pide ayuda. La relación entre Aurora y el vecino del 5B torna a un fuerte vínculo de confianza y misterio por todo cuanto rodea al sicario. Realidad y ficción se fusionarán en esta singular fábula.

Uno de los grandes miedos de la infancia es, sin duda, el monstruo que habita bajo la cama. Dust  Bunny, título original, me trajo recuerdos de esa niñez en la que nunca me atreví a mirar debajo, por si acaso, pese a estar seguro de que solo encontraría alguna pelusa despistada. Es precisamente a esa pelusa a la que la cámara sigue a ras de suelo por la habitación de Aurora, mientras se une a otras hasta llegar a ese rincón donde juntas dan forma a un tierno conejito. Sin embargo, este se irá transformando en un monstruo como metáfora de la violencia real que ronda los pasillos del quinto piso del edificio o, quizás, como protector de quien nunca ha estado protegido. Nadie dijo que en los cuentos modernos tendría que haber hadas, pero sí villanas y villanos: el verdadero mal de nuestra sociedad.

Fuller debuta en la dirección con este extraño cuento moderno, un filme que navega entre lo desconcertante y lo humano. En esta ocasión se apoya más en la estética visual que en los diálogos y, para lograrlo, trabaja mano a mano con Nicole Hirsch Whitaker, quien da rienda suelta a una fotografía recargada y a un terror terrenal que abraza la fantasía. La puesta en escena no deja espacio al vacío; satura cada ambiente de Nueva York con texturas y una paleta de color tan intensa que traspasa las fibras de lo irreal. Incluso el firmamento, con los fuegos de artificio, se suma a un relato que nos sumerge en el verdadero terror: el de la realidad más oscura que se oculta tras las sombras y que, sin duda, supera a la ficción.

Esta estética se vuelve especialmente asfixiante durante la irrupción en la casa, una secuencia cuyo fin es acabar con sus vidas. Bajo la mirada de Whitaker, los claroscuros crean volúmenes en una realidad desestructurada donde los sicarios, entre los que se incluyen presencias femeninas, refuerzan la falta de piedad del grupo. Por todo lo dicho, estamos ante una fotografía que se detiene en  detalles minúsculos con los que Fuller explota su propio lenguaje, contrastando la vulnerabilidad de Aurora con la frialdad de sus perseguidores. ¿Puede haber algo más terrorífico? Aquí los monstruos y el peligro tienen rostros humanos y mentes retorcidas.

Acompañando a este brillante y original despliegue visual, que no nos abandona hasta el fundido a negro final, me queda por mencionar la partitura de Isabella Summers, quien viste al relato con una atmósfera de ensueño roto. Sus notas no solo subrayan el suspense, sino que dotan a la relación entre la niña y el sicario de una sensibilidad fraternal que danza al son de la muerte.

En cuanto al elenco, destaca la magnífica química entre Sophie Sloan y Mads Mikkelsen desde el instante en que se encuentran. Resulta fascinante ver cómo la contención gestual de Mikkelsen choca y, a la vez, encaja con la expresividad innata de la joven Sloan, creando un equilibrio perfecto entre la experiencia de la veteranía y la vulnerabilidad de la juventud. Por su parte, los secundarios, entre los que figuran nombres de la talla de Sigourney Weaver, Sheila Atim, David Dastmalchian o Rebecca Henderson, cumplen con creces su cometido, aportando solidez al conjunto.

En definitiva, “Atrapando a un monstruo” es una fábula visualmente arrolladora que utiliza el terror fantástico para hablarnos de una oscuridad mucho más cercana. Bryan Fuller, en su debut, logra que esa pelusa inofensiva de nuestra infancia cobre vida como el reflejo de una violencia real que no entiende de magia ni de hadas. Estamos ante un filme perturbador y profundamente humano que nos recuerda que, aunque cerremos los ojos con fuerza y nos neguemos a mirar bajo la cama, los verdaderos monstruos caminan a nuestro lado a plena luz del día, con rostros demasiado familiares.

Mi nota es: 8,5

ESTRENO EN ESPAÑA: 10 de abril.

REPARTO: Mads Mikkelsen, Sophie Sloan, Sigourney Weaver, David Dastmalchian, Rebecca Henderson, Sheila Atim, Wael Alroyly, Sute Zhao, Line Kruse, Armond Willis, Rea Milla, Caspar Phillipson, Tao Jia, Tibor Szauervein, Hisham Omer Abdelrahman Aburas, Ákos Inotay, Roland Szóka, Nóra Trokán, Ferenc Kovács, Tsogtsaikan Narantsogt, Ákos Szalai, Bence Ferenczi y Altamiro Junior Bubilee.

PRODUCTORA: Entertainment One / Thunder Road Pictures / Hero Squared / Dust Bunny Productions / Living Dead Gy Productions.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Diamond Films España.

FILMOGRAFIA DEL DIRECTOR:

El productor y guionista de televisión y director de cine, Bryan Fuller, se graduó en el Clarkston High School, se matriculó en el Lewis-Clark State College de Lewiston, saltando a la USC School of Cinematic Arts, pero tampoco en esta finalizó. Sus primeros trabajos estuvieron relacionados con el guion para series como “Star Trek: Espacio profundo nueve” (1997), “Star Trek: Voyager” (1997/01), “Tan muerto como yo” (2003/04), “Wonderfalls” (2004), “Criando malvas” (2007/09),  “Héroes (2006/09), “Hannibal” (2013/15), “Star Trek: Viajes cortos” (2018/19), “Dioses americanos” (2017/21), “Star Trek: Discovery” (2017/24). Para los telefilmes: “Carrie” 2002, “The Amazing Screw-On Head” (2005), “Calle del Mockingbird” (2012), “Luna alta” 2014 y el video  “Tan muertos como yo- La película” 2009. En la dirección debutó junto a Tom Maroney y Sam Wineman con el documental “Queer for Fear: The History of Queer Horror” (2022) y ya en solitario, con “Atrapando a un monstruo” (2025)

martes, 7 de abril de 2026

BUENA SUERTE, PÁSALO BIEN, NO MUERAS

Buena suerte, pásalo bien, no mueras, está dirigida por Gore Verbinski con guion de Matthew Robinson.

Un hombre del futuro (Sam Rockwell) irrumpe en un bar de Los Ángeles gritando que viene del futuro y que tiene la misión de reclutar a un grupo de personas para salvar el mundo de la IA. Explica a todos los presentes el daño que han provocado las nuevas tecnologías y, sobre todo, los móviles, que han convertido a los más jóvenes en zombis adictos al contenido que les ofrecen. Les informa que no es ninguna broma, que esta es la 117ª vez que regresa y que, en todas las anteriores fracasó;  tiene el pálpito de que esta vez lo logrará. La gente no le cree hasta que les va hablando a algunos de ellos de lo que conoce de sus vidas, y les dice que, aunque no lo sepan, están viviendo un día de la marmota. Se unirán a él: Ingrid (Haley Lu Richardson), Mark (Michael Peña), Janet (Zazie Beetz), Susan (Juno Temple) y Scott (Asim Chaudhry). Juntos iniciarán una aventura con el fin de salvar al mundo de una IA rebelde.

El verdadero corazón de la película, más allá de su premisa de ciencia ficción, de la crítica feroz a la IA y a todo lo que conllevan las redes sociales, en particular hacia los más jóvenes que están enganchados a ellas mañana y noche; reside en la química de un reparto coral excepcional y heterogéneo. La elección de Sam Rockwell como el catalizador del caos mostrando ese “aire conspiranoico” es un acierto absoluto; esa capacidad que tiene para dotar a sus personajes de genialidad y delirio extremo es perfecta para este estrambótico ser venido de otra época y al que nadie toma en serio hasta que él se pone muy serio (ya veréis cómo). Michael Peña encarna a Mark, un profesor novato que llega a un instituto donde todos los jóvenes usan sus móviles en clase sin hacerle el menor caso, él es el causante del caos que se forma al tocar la pantalla del móvil de un alumno. Por otro lado, Zazie Beetz, a la que recientemente hemos visto en otra locura maravillosa, “Te van a matar”, donde ya demostró que se mueve como pez en el agua en situaciones límite, ve cómo de nuevo aquí su vida corre peligro, recordándonos que en el mundo digital la desconexión puede ser una cuestión de supervivencia.

Estoy convencido de que Gore Verbinski sorprenderá de nuevo al público con este filme atmosférico, irónico, sucio y trepidante; y curiosamente lo hace en unos tiempos donde el cine actual abusa del CGI y de las estéticas digitales planas. Verbinski toma una decisión, a mi modo de ver, arriesgada y brillante: retrata la amenaza de la IA no como algo etéreo o invisible, sino como una forma visceral y opresiva. Su cámara se aleja de la pulcritud tecnológica y, apoyándose en la fotografía de  Jim Whitaker, nos ofrece una ciudad de Los Ángeles que se siente sucia, real y tangible, contrastando con la frialdad de los dispositivos móviles. Gracias al diseño de producción de David Brisbin, Verbinski convierte el bar donde comienza la trama en un búnker emocional, donde quienes se sientan en las mesas disfrutando de la comida nos van mostrando reacciones de lo más versátiles: desde la pasividad, pasando por el miedo, las dudas e incluso la intriga; todo envuelto en unos planos bien seleccionados y un juego de luces que actúan como partes cruciales en el papel narrativo. Un espacio analógico en el que la irrupción de la IA se siente como una amenaza directa a la privacidad del ser.

El ritmo que confiere al filme es vertiginoso pero muy consciente; para ello se apoya en un meticuloso montaje de Craig Wood que, a través de los flashbacks, nos va presentando imágenes esclarecedoras para ir conociendo partes importantes de la historia y sus personajes, a la vez que emula esa sensación de asfixia digital: Los cortes rápidos y los encuadres cerrados sobre las pantallas de los alumnos en el instituto de Mark, o más abiertos invadiendo casas, puentes u otros espacios, que generan una ansiedad que traspasa la cuarta pared. Verbinski no solo quiere que veamos una película sobre el fin del mundo; quiere que sintamos el agotamiento mental que produce el estar permanentemente conectados pero, a la vez, este thriller angustioso se abraza a la comedia delirante cuestionando lo más terrorífico: ¿Quién tiene el control, el usuario o el algoritmo?. Cabe tener muy en cuenta también la banda sonora de Geoff Zanelli, que eleva la tensión a medida que el filme avanza.

Para terminar, además de recomendarla a los amantes del thriller de acción, terror y suspense, cabe destacar el fantástico guion de Matthew Robinson. Robinson es capaz de equilibrar sátira inteligente con la tensión narrativa, evitando quedarse en la superficie de la crítica tecnológica para profundizar en el lado humano y, por supuesto, en una acción que no da tregua a lo largo de sus 134 minutos de metraje. Finalizo con una reflexión tras visionar y disfrutar de todo este espectáculo: lo incómodo que resulta mirarse al espejo y aceptar la realidad de que las redes sociales y los dispositivos móviles nos están deshumanizando poco a poco.

Mi nota es: 8

ESTRENO EN ESPAÑA: 10 de abril.

REPARTO: Sam Rockwell, Haley Lu Richardson, Michael Peña, Zazie Beetz, Juno Temple, Asim Chaudhry, Stevel Marc, Dino Fetscher, Mike Gassaway, Dominique Maher, Ethan Saunders, Gisela Coetsee, Georgia Goodman, Teddy Holton-Frances, Conrad Kemp, Riccardo Drayton, Tanya van  Graan, Loulou Taylor y Megan Alexander.

PRODUCTORA: Universal Pictures// Blind Wink// WAM Films// 3 Art Entertainment// Constantin Film// Robert Kulzer Productions.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Vértice 360

FILMOGRAFIA DEL DIRECTOR

El productor, guionista y director, Gore Verbinski, estudió en la Universidad de UCLA, cine y televisión, graduándose en 1987. Sus inicios estuvieron vinculados con la publicidad y los videos musicales. Cuenta con los videoclips: “NOFX: S&M Airlines”(1989), “Vicious Rumors: Don´t Wait for Me” y “L7: Fast and Frightening” ambas en (1990), “Vicious Rumors: Children” (1991), Bad Religion: Atomic Garden” (1992), “Bad Religion: American Jesus” (1993), “Bad Religion: Strager than Fiction”  y “Bad Religion: 21 st Century (Digital Boy) en (1994), “Budweiser: Frogs” y “Monster Magnet: Negasonic Teenage Warhead” las dos en (1995). Le siguió el cortometraje “The Ritual” (1996) y finalmente debutó en el largometraje con “Un ratoncito duro de roer” (1997) continuando con “The Mexican” en (2001), “The Ring (La señal) (2002), “Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra” (2003), “El hombre del tiempo” (2005), “Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto” (2006), “Piratas del Caribe: En el fin del mundo” 2007, “Rango” animación (2011), “El llanero solitario” 2013, “La cura del bienestar” (2016) y este año nos llega “Buena suerte, pásalo bien, no mueras” 2025. También cuenta con el videoclip “The Crystal Method: Born Too Slow” (2003)

lunes, 6 de abril de 2026

HABITACIÓN Nº 13: CRÍTICA DE CINE

 

La coproducción entre Suecia, Islandia y Estonia, Habitación nº13, está dirigida por Mattias Johansson Skoglund, quien comparte guion con Mats Strandberg. “Los monstruos no vienen de fuera, sino de las cicatrices del pasado”

Joel (Philip Oros) llega a la casa de su madre, Monika (Anki Lidén), donde el desorden y la suciedad le hacen presentir que algo no va bien.  Tras la puerta de una de las estancias la encuentra apoyada contra la pared; ella, en un principio, lo confunde con su hermano. Mientras conversan, Joel comprende que su madre ya no puede vivir sola. Cerca del cabecero de la cama descubre una mancha en la pared que, al tocarla y olerla, le provoca náuseas.

Tras dejar a Monika en la residencia Ekskuggan, el protagonista regresa a la vivienda familiar para limpiarla y ponerla en orden con la intención de venderla. Es allí donde, al salir de su habitación, se encuentra con Bengt, su padre fallecido, en actitud agresiva, lo que le obliga a recular y encerrarse en su cuarto. Esta no será la última presencia, pues el misterio se traslada de la casa a la propia residencia, concretamente a la habitación nº 13, donde, como si fuera un virus, acabará infectando a otros residentes. Allí conoceremos también a Nina (Gizem Erdogan), expareja y ahora mejor amiga de Joel, quien trabaja como cuidadora en el centro de mayores.

El peso dramático recae en las interpretaciones. Por un lado, Anki Lidén nos sobrecoge con una Monika cuya fragilidad física contrasta con momentos de una inquietante, feroz y doliente lucidez. El movimiento de sus manos y su demoledora mirada perdida, no solo reflejan el trastorno de la demencia, sino aquello que Joel se niega a aceptar: secretos mantenidos en silencio que ahora las palabras acusan. En el otro extremo se sitúa un misterioso Philip Oros. Vemos a su personaje evolucionar y desprenderse de sus fantasmas a medida que toma conciencia de la enfermedad de su madre, sintiéndose desbordado por un terror primario que oscila entre la culpa y el miedo que impregna cada escena. Es junto a Nina donde Joel finalmente deja fluir su homosexualidad, llegando incluso a utilizar el femenino para referirse a sí mismo. Por su parte, Gizem Erdogan nos ofrece una Nina llena de luces y sombras que prefiero que descubráis vosotros.

Se trata de un viaje dramático y terrorífico por la mente y el corazón de la tercera edad; una experiencia compleja, enigmática y tan necesaria como, por momentos, previsible. La obra resulta triste, melancólica y aterradora, navegando por el laberinto de sombras creado por las lagunas de la demencia. Ni el mejor de los expertos sería capaz de discernir los daños que pueden ocasionar ciertos recuerdos o historias personales (como la violencia doméstica sufrida por la mujer o la homofobia volcada en el hijo), tras toda una vida y, sobre todo, dependiendo de cómo esta ha sido vivida.

Acercándonos al apartado técnico, la película destaca por una fotografía de contrastes que transita entre el abandono, la suciedad y el desorden que ofrecen los espacios del hogar familiar, frente a la frialdad aséptica de la residencia Ekskuggan. Bajo la mirada de la directora de fotografía Malin Lundquist, cobran importancia las texturas de las paredes, la disposición de los cuadros y la profundidad de unas sombras que dominan los pasillos, cuyas puertas ocultan habitaciones con secretos guardados con celo. Todo ello se completa con una iluminación que penetra furiosa por las ventanas y una selección de encuadres muy precisa.

Lo que llama poderosamente la atención en esta obra de puesta en escena tan sencilla es, además de la fotografía, una atmósfera sonora compuesta tanto por sonidos sobrenaturales que abrazan al relato, como por silencios atronadores que pesan más que las palabras. Estos silencios subrayan  los secretos que se irán desvelando con crudeza a lo largo de la narración, rematada por la pieza minimalista, punzante y perturbadora de Þórarinn  Guðnason.

Mi nota es: 7

ESTRENO EN ESPAÑA: 19 de junio. 

REPARTO: Philip Oros, Anki Lidén, Gizem Erdogan, Lottie Ejebrant, Malin Levanon, Ayan Ahmed, Lily Wahlsteen, Peter Jankert, Janna Granström, Emil Brulin y Bengt C.W. Carlsson.

PRODUCTORA: Inland Film// Sic Film AB

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Cinemaran

FILMOGRAFIA DEL DIRECTOR:

El guionista, productor y director, Mattias Johansson Skoglund, cuenta con dos maestrías y una licenciatura en medios de comunicación, gestión audiovisual y comercio internacional. Debutó en el largometraje junto a Markus Marcetic con “Losers” (2013) y este año en solitario nos ofrece “Habitación Nº13” (2025). Cuenta con la serie pódcast “De Dödas Röster” 2016 y dos capítulos de la serie “Deg” (2021).

lunes, 30 de marzo de 2026

THE BEAUTY: CRÍTICA DE SERIE

Tras The Beauty (Belleza Perfecta) se encuentran los creadores y guionistas Ryan Murphy y Matthew Hodgson junto a los directores Michael Uppendahl, Alexis Martin Woodall, Ryan Murphy y Crystle Roberson Dorsey. “¿Hasta dónde serías capaz de arriesgar por lograr la belleza perfecta?

El multimillonario Byron Forst, conocido como “The Corporación” (Ashton Kutcher), dirige un centro tecnológico que intenta monetizar una enfermedad de transmisión sexual apodada “The Beauty”. Este virus transforma a las personas en seres de gran belleza, pero de forma incontrolada y letal. Forst está casado y mantiene una relación tóxica con Franny (Isabella Rossellini), mientras ofrece una droga que actúa como dosis de refuerzo: si los infectados no la reciben en el periodo de 855 días, sus cuerpos sufren una combustión interna y explotan. El FBI encarga la investigación a Cooper Madsen (Evan Peters) y Jordan Bennett (Rebecca Hall), quienes se sumergirán en el corazón de la corporación para descubrir qué está sucediendo realmente.

El prolífico Ryan Murphy, una de las mentes más creativas de Hollywood que no conoce el fracaso, vuelve a arriesgar con la creación de una serie que no es para todos los gustos ni sensibilidades; una obra dirigida,  claramente, a un público adulto. No escatima en gore, en vísceras, en transformaciones físicas y otras monstruosidades, que ya descubriréis. El estilo elegante y sofisticado de Murphy impregna toda la narración con una ostentación del lujo presente en yates sofisticados, impresionantes mansiones y espacios minimalistas, asépticos y blancos como la nieve; llevándonos por escenarios de París, Venecia, Nueva York y Roma.

The Beauty se cuela en nuestros hogares a través de Disney+ a lo largo de 11 capítulos en su primera temporada. Un Body horror que campa a sus anchas y cuyos episodios han sido dirigidos por Ryan Murphy (1, 3), Alexis Martin Woodall (2, 4, 5), Michael Uppendahl (6, 7, 8, 10, 11) y Crystle Roberson Dorsey (9)  

A lo largo de estos 11 episodios, y con un final que deja la puerta abierta a una nueva temporada, se nos ofrece una serie atrevida, valiente y necesaria, que combina la elegancia con lo grotesco y explosiones de gore. Debo reconocer que, si bien es necesaria la crítica hacia el abuso de la cirugía estética que hoy sobrepasa todos los límites, el mensaje sobre el culto a la belleza tan extendido en nuestra sociedad se siente, en ocasiones, un poco forzado.

En cuanto a las interpretaciones, nos encontramos con un Ashton Kutcher frío, duro y codicioso, encarnando a Byron Forst. Me ha sorprendido  positivamente, ya que estamos acostumbrados a verlo en papeles mucho más divertidos y desenfadados; aquí, por el contrario, compone a un villano despreciable de altos vuelos cuya falta de escrúpulos provoca un rechazo inmediato. A su lado, la presencia de una magistral y maravillosa Isabella Rossellini es todo un lujo; interpreta a una mujer elegante, decadente y turbia como solo ella es capaz de encarnar, convirtiendo una relación tóxica en uno de los pilares de la serie. Su voz es la del sentido común, la que confronta la degeneración de una sociedad enferma por el ansia de belleza. Por otro lado, la pareja formada por Evan Peters y Rebecca Hall, funciona a la perfección como esos agentes cuya química y atracción sexual no interfiere en el rigor de su investigación.

Mención aparte merece su magnífica ambientación, jugando constantemente con el contraste visual para incomodar al espectador. Por un lado, nos sumergimos en la pulcritud aséptica del centro tecnológico donde se administran las dosis; un entorno de blancos quirúrgicos, cristales e iluminación potente con una simetría casi obsesiva que deshumaniza por completo el proceso. Y del otro lado, el lujo abrumador de la mansión de los Forst, un espacio que nos muestra una opulencia clásica y exuberante, recordándonos en todo momento quiénes son los verdaderos dueños de este macabro juego de ambición. Esa diferencia entre lo clínico y lo señorial subraya la brecha entre el producto y el poder, dando vida a ese body horror visceral que acampa en ambos espacios, al igual que en las habitaciones de los hoteles. Para recrear todo este aspecto visual, ha contado con la mirada refinada del fotógrafo Stanley Fernandez Jr., quien con sus encuadres e iluminación, nos seduce, mientras Mac Quayle, se encarga de tensionarnos con las notas de su partitura.

Mi nota es un: 7

ESTRENO EN ESPAÑA: 22 de enero

REPARTO: Evan Peters, Anthony Ramos, Rebecca Hall, Jeremy Pope, Ashton Kutcher, Isabella Rossellini, Bella Hadid, Amelia Gray Hamlin, David Pitty, Matthew Laureano, Livvy Shaffery, Patrick Luwis, Chris Silcox, Chanel Stewart, Rob Yang, Emma Halleen, Swanmy Sampaio, Tessa Anderson, Kyli Zion, Monroe Cline, Ari Graynor, Ben Platt, Billy Eichner, Jaquel Spivey, Jessica Alexander, Jon Jon Briones, John Carroll Lynch, Julie Halston, Vincent D`Onofrio, Lux Pascal, Meghan Trainor Nicola Peltz y Peter Gallagher.

PRODUCTORAS: 20th Television// Ryan Murphy Productions

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Disney+

jueves, 26 de marzo de 2026

UN ALTRE HOME (OTRO HOMBRE): CRÍTICA DE CINE

 

La coproducción entre España y México, Un Altre Home (Otro hombre), está escrita y dirigida por David Moragas. “Creo que deberíamos follar”

Marc (Lluís Marquès) es diseñador gráfico y Eudald (Quim Àvila) trabaja en la industria del cine; son pareja y viven juntos. Un día, Marc recibe la llamada de su hermana Marta (Bruna Cusí), quien le comunica que su madre se ha suicidado. Por otro lado, la estabilidad en la pareja comenzará a resquebrajarse cuando Marc, que trabaja desde casa, se empieza a interesar por un nuevo vecino (José Cerdá) que se ha instalado al otro lado de la calle. Sus ventanas y balcones quedan a la misma altura. Un día lo ve junto a otro chico y surgen esos celos infundados, alimentados por el poder de la atracción sexual. A la vez, su hermana le comunica que está embarazada y que duda si seguir o no con su marido,  Pere (Joan Solé). Una obra donde la homosexualidad y la heterosexualidad van de la mano.

Moragas divide el filme, a mi juicio innecesariamente, en tres partes: I (Un año después), II (Madre) y III (Otro hombre), colocando en el epicentro de la historia el vínculo entre Marc y Eudald y abordando las relaciones de pareja, la pérdida, los miedos, la maternidad y los deseos “prohibidos”, entre otros temas. Lo que más se agradece es la forma en que se presenta esta relación homosexual como una pareja natural, bajo el foco de los problemas del día a día, las inquietudes innatas en el ser humano e incluso la cotidianidad en el hogar, que puede verse afectada por el cansancio, la falta de comunicación, la depresión por falta de estímulos o la necesidad de más atención.

Sin embargo, lo que desilusiona es que todos estos temas se quedan en la superficie, sin profundizar en ellos. Y es que, una vez más, lo que podría haber sido un drama con tintes de comedia se pierde en la pantalla al no ser conscientes de que el guion es una de las piedras fundamentales para que una película funcione. No basta con una buena dirección o unas buenas interpretaciones: si no se insufla el suficiente corazón y alma a las páginas,  todo se desmorona.

Toca hablar de las interpretaciones y debo decir que la química  entre Lluís Marquès y Quim Àvila no solo es perfecta, sino que anima y engancha al espectador. Esa magia y complicidad del principio nos hace desear que la relación no decaiga pese a las zancadillas que encuentran en el camino, tanto en el plano físico como en el mental, siendo este último el más peligroso.

Marc es introvertido, quizás por permanecer demasiado tiempo solo en casa, mientras que Eudald es más extrovertido y quien busca mantener en equilibrio la relación. El amor es juguetón y en ocasiones nos pone entre la espada y la pared, para saber si somos o no merecedores de él y en esta relación no iba a pasar de largo.

Moragas les pone a prueba en una escena donde ambos son invitados por unos amigos del trabajo de Eudald, también pareja gay. Las miradas, las palabras y el encuentro dialéctico que mantienen Marc y uno de los anfitriones deja claras las posiciones. Como tercer pilar fundamental en esta obra se encuentra Bruna Cusí, encarnando a Marta, la hermana de Marc. Ambos no solo están pasando el duelo por la muerte de su madre, sino que Marta le confiesa que está de nuevo embarazada y sus dudas debido a los problemas con su marido.

En resumen, estamos ante una historia homosexual de nuestros tiempos y, a pesar de un guion superficial que no se atreve a profundizar en temas  importantes, el magnetismo de sus protagonistas hace que el visionado merezca la pena, aunque no satisfaga del todo, pues Un Altre Home no inventa nada nuevo y la dirección resulta perezosa. Me quedo con el mensaje de que, en ocasiones, la mayor batalla no es contra molinos de viento, sino contra la monotonía que se instala en el balcón de enfrente.

Mi nota es: 5,5

ESTRENO EN ESPAÑA: 27 de marzo.

REPARTO: Quim Àvila Conde, Lluís Marquès, Bruna Cusí, David Teixidó, Ramon Pujol, Joan Solé, Roc Bernadí, Luka Martín, José Cerda, Eduard Galiá y Lluís Garau.

PRODUCTORA: Oberon Media// Monstro Films// Un Altre Home// 3Cat.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA. Filmax.

FILMOGRAFÍA DEL DIRECTOR:

El escritor, guionista y director, David Moragas, se graduó en Comunicación Audiovisual por la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona) y realizó un máster en Dirección de Cine en la NYU Tisch School of the Art (Nueva York). Se inició con los cortometrajes: “El jardí de la Marta” (2016), “When He Left” (2017), “Only Fools In” (2018), “Novio” (2019), “Detox” (2020), “Men tres tant” 2021 y  “Demà ho Deixem” 2022. En el largometraje debutó con “A Stormy Night” (2020) y este año nos ofrece “Un Altre Home” (2026).

miércoles, 25 de marzo de 2026

PROYECTO SALVACIÓN: CRÍTICA DE CINE

Proyecto salvación está dirigida por Phil Lord y Christopher Miller, con guion adaptado de Drew Goddard. “Un chute de energía positiva en estos  tiempos difíciles”

Ryland Grace (Ryan Gosling) se despierta de un coma inducido, inquieto, desconcertado, sin saber dónde está y quién es. La voz de un ordenador le comunica que está a bordo de una nave, en una misión especial. Poco a poco irá recordando quién es y cómo Eva Stratt (Sandra Hüller), la jefa del Proyecto Salvación, le enroló. Su misión es resolver el enigma de la misteriosa sustancia que está enfriando el sol. Pero aunque todos sus compañeros han fallecido, no estará solo, pues se encontrará con un extraterrestre, cuya misión es muy parecida, Rocky (Voz de James Ortiz). Sus planetas están en peligro porque algo extraño está destruyendo el sol.

Es inevitable no pensar en “Enemigo mío”,ET” e incluso “2001: Una odisea espacial” por poner tres ejemplos y a la vez sentirla tan original, naturalista y vital, que cuando sales de la sala, te llevas de regalo un chute de buena energía, de vida, felicidad y de fe; gracias a la conexión que surge entre el humano y el alienígena, de amistad verdadera y sincera. Una historia, que en los tiempos que vivimos nos recuerda de qué materia estamos hechos y lo que estamos perdiendo por las prisas, los egos o el materialismo mal entendido, sumergiéndonos con ellos en una espiral de la que parece que no podamos salir o no quieren que lo hagamos; por el contrario, en esta obra, desde el primer momento se busca la manera de hallar un puente para entenderse y ese puente, como ya nos mostrara el maestro Steven Spielberg en Encuentros en la tercera fase, serán las matemáticas y la música. De hecho, hay un precioso guiño al clásico de Spielberg, cuando Ryland tararea la melodía. Ver a Gosling, el entusiasmo que pone para crear ese lenguaje, es brillante y es que sin duda Ryan ejecuta una interpretación impecable, divertida, emotiva y muy juguetona.

Una gran odisea en los confines del sistema estelar, que brilla por el optimismo y la química que nace entre Ryland y Rocky. Seres diferentes físicamente pero alimentados por emociones y sueños similares. Ellos dos son el corazón y el alma de la película y aunque los flashbacks, que se nos ofrecen, sean necesarios para explicarnos quién es Ryland y el motivo de su presencia en la nave, en ocasiones molestan, pues ansías seguir disfrutando de la comunión surgida entre ambos, de sus conversaciones amigables, de sus pullas, sus chistes malos y de esa necesidad imperiosa de compartir conocimientos para sobrevivir y resolver el conflicto en el que se encuentran.

Visualmente la película es un prodigio de contrastes que refuerza esta dualidad. Greig Fraser nos regala una elegante fotografía que disecciona  los recuerdos de la vida en la Tierra a través de los flashbacks, frente al espacio estelar y los interiores de las naves. La profundidad de los espacios, el sentirse orgánica entre los elementos metálicos, la luz y sobre todo, el color. Hay una escena fantástica que parece homenajear de nuevo la obra de Kubrick, en donde las naves se encuentran y mantienen durante unos instantes un juego de coqueteo, de ritual en el que parece que estén bailando al son de un extraño tango. Cada plano, cada secuencia, cada escena tiene vida propia creando una maravillosa paleta cromática, que por momentos nos hipnotiza. A la fotografía se une Daniel Pemberton, quien crea una partitura que juega entre la nostalgia, el divertimento y los instantes dramáticos, que también los tiene.

En resumen, estamos ante una obra genuina, de cine amable y muy blanco, tremendamente evocador y optimista; con un elenco actoral de secundarios muy bien interpretados, destacando a Sandra Hüller que encarna a Eva Stratt, la jefa del proyecto Salvación y superiora de Ryland y no os puedo contar más de ella, pues es una pieza clave entre el choque emocional que provoca la ética y la supervivencia del planeta, que Sandra defiende con mucha credibilidad. Deciros, para terminar que está basada en la novela de Andy Weir.

Mi nota es: 9

ESTRENO EN ESPAÑA: 27 de marzo.

REPARTO: Ryan Gosling, Sandra Hüller, Milana Vayntrub, Lionel Boyce, Ken Leung, Isla McRae, Bastian Antonio Fuentes, James Ortiz, James Wright, Liz Kingsman, Robert Smith, Travis Jay, Aaron Neil y Orion Lee.

PRODUCTORAS: Lord Miller// MGM// Amazon MGM Studios// Pascal Pictures// General Admission// Waypoint Entertainment.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Sony Pictures Releasing de España.

FILMOGRAFÍA DE LOS DIRECTORES:

En esta vida, nada es fruto del azar, sino del trabajo y la complicidad como la que disfrutan estos dos directores desde que se conocieron siendo muy jóvenes: Phil Lord estudió en Ransom Everglades y Dartmouth College y Christopher Miller  en Lakeside y Dartmouth College. El primer contacto lo tuvieron escribiendo columnas en periódicos universitarios y se ha convertido en uno de los motores más creativos del Hollywood actual. Su filmografía comenzó en la animación con “Lluvia de albóndigas” (2009), continuando con “Infiltrados en clase” (2012) e “infiltrados en la universidad” (2014) y el filme animado “The Lego Movie” (2014). También han trabajado para televisión con series como “Clone High” (2002/03), “Brooklyn Nine-Nine” (2013) y “El último hombre en la tierra” (2015). Este año con “Proyecto Salvación” (2026) firman su obra más ambiciosa, con un mensaje claro, que incluso en los confines del sistema estelar, lo que realmente nos salva es la capacidad de conectar con el otro.

martes, 24 de marzo de 2026

SHELTER: EL PROTECTOR : CRÍTICA DE CINE

 

La coproducción entre Estados Unidos y Reino Unido, SHELTER: El Protector está dirigida por Ric Roman Waugh con guion de Ward Parry. “El instinto oculto, desconocido y paternal de Jason Statham”

En una isla desierta, vive retirado Michael Mason (Jason Statham), un ex militar del Corps of Royal Marines y ex agente del MI6. Cada semana se acerca un barco tripulado por un compañero del ejército junto a su sobrina Jessie (Bodhi Rae Breathnach), para abastecerle con los suministros que precisa. Será Jessie quien deje la mercancía en tierra firme.

Un día, al regresar al barco, Jessie se ve en medio de una gran tempestad y la barca se hunde. Michael sale en su busca y la salva. Jessie presenta una herida en la pierna que termina infectándose y Michael decide acercarse al pueblo para comprar todo lo que precisa para curarla y una cámara le capta, alertando a las autoridades y enemigos del pasado, quienes se ponen en acción para intentar matarlo y digo intentar, porque es complicado capturar a Jason.

Ric  Roman Waugh, es un hombre todoterreno: Especialista, actor, productor, escritor y director. Comenzó su carrera ejerciendo de doble de riesgo en películas como: “Arma Letal 2” (1989), “Días de Trueno” (1990), “Soldado Universal” y  “El último mohicano” ambas en (1992) o “Blanco Humano” (1993), por poner algunos ejemplos. Como actor trabajó en “Kuffs” (1992) de Bruce A. Evans y en la dirección debutó con “Exit” (1996) a la que han  seguido “La próxima víctima (La sombra del crimen) (2001), “Criminal” (2008), “El mensajero” (2013),  “That Which I Love Destroys Me” (2015), “Maestro del crimen” (2017), “Objetivo: Washington D.C.” (2019), “Greenland: El último refugio” (2020), “National Champions” (2021), “Operación Kandahar” (2023),  y este año nos ofrece “Greenland 2” y “Shelter: El protector”.

Jason Statham nos tiene acostumbrados a ofrecernos personajes con una imagen de hombre tranquilo en la cotidianidad, y de rudo y violento cuando las circunstancias ponen al límite a quien tiene que encarnar. En esta ocasión se añade un elemento más, la vulnerabilidad del ser, pues aunque por naturaleza luche contra las injusticias, en esta coyuntura, tras conocer a la joven Jessie y cuanto acontece a su alrededor, se despierta en él ese instinto primario de protección paternalista, que sinceramente le sienta muy bien al personaje, como podemos observar en algunas escenas.

Cuenta con dos partes bien diferenciadas, la primera, en la que vemos al personaje deambulando como un fantasma en la casa que pertenece a un faro abandonado, pasando los días con la única compañía de su perro fiel y dejando pasar la vida, sin ningún aliciente. La monotonía parece haberse apoderado de él, contemplando como el día deja paso a la noche, sin altibajos. Esa extraña, angustiosa y dolorosa soledad, que percibe el espectador en Mason, le hace cuestionarse qué está sucediendo, pues nada se nos ha desvelado hasta la fecha, solo que subsiste porque así debe ser o tal vez esperando la chispa que active de nuevo mente y cuerpo. Es aquí donde entra la segunda parte, cuando las circunstancias le llevan a salvar a Jessie y con ello ponerse al descubierto, pues el instinto de protección, dispara los resortes que permanecían dormidos, liberando a la bestia que lleva dentro y si bien el espectador ya estaba disfrutando de la trama al llegar a este punto, sabe muy bien lo que se avecina pues Jason Statham, nunca decepciona.

Este thriller de espías, aunque no nos presente nada novedoso, si cuenta con alma, como me gusta definir a algunas películas, pues esta trepidante aventura de acción con pocos buenos y muchos malos, en donde los giros acrobáticos tienen su espacio, así como las explosiones y los disparos que si no se tiene cuidado pueden alcanzar a algún espectador despistado; sin embargo, logra mantener la mecha de vulnerabilidad y humanidad encendida entre los dos personajes principales. Un tándem que funciona a la perfección entre la veteranía de Jason Statham y la profesionalidad de una joven Bodhi Rae Breathnach, que nos está hechizando a todos con sus trabajos.

Poco más me queda por mencionar. Película palomitera para disfrutar en buena compañía y que como no puede faltar nunca en mis reseñas, deciros que en esta ocasión cuenta con una interesante fotografía de Martín Ahlgren con planos muy correctos y una buena iluminación, destacando las escenas nocturnas. En cuanto a la partitura de David Buckley, equilibra con acierto el drama, la tensión y la acción, que el filme demanda.

Mi nota es: 7

ESTRENO EN ESPAÑA: 27 de marzo.

REPARTO: Jason Statham, Bill Nighy, Naomi Ackie, Daniel Mays, Billy Clements, Harriet Walter, Bronson Webb, Bally Gill, Anna Crilly, Adam Collins, Sofian Francis, Tom Wu, Tomislav Stojanovic, Ryan Fletcher, Bodhi Rae Breathnach, Gordon Alexander, Steven Blades, Erand Hoxha, Bryan Vigier y Rodaidh Findlay.

PRODUCTORAS: Black Bear International / RVK Studios / CineMachine Media Works / Punch Palace Productions / Stampede Ventures.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Diamond Films España. 

sábado, 21 de marzo de 2026

WHISTLE: EL SILBIDO DEL MAL: CRÍTICA DE CINE

 

La coproducción entre Canadá e Irlanda, Whistle: el silbido del mal, está dirigida por Corin Hardy con guion de Owen Egerton. “El día que naces, también nace tu muerte”

Una cancha de baloncesto nos ofrece los últimos minutos del encuentro. Mason Raymore (Stephen Kalyn), la estrella del equipo de Los Lobos, está en plena forma, pero sufre de alucinaciones viendo entre el público a un hombre quemado rodeado de humo. Tras finalizar el partido se va a su taquilla, saca una figura antigua y, aterrado, la destruye. Mientras se relaja bajo el agua de la ducha, se le aparece el hombre de sus pesadillas y lo quema vivo en presencia de algunos de sus compañeros, entre ellos su mejor amigo Dean (Jhaleil Swaby).

La acción nos lleva a 6 meses más tarde, viendo cómo al pueblo llega Chrys Willet (Dafne Keen), quien se muda a la casa familiar de su prima Rel Taylor (Sky Yang). Chrys asiste al instituto junto a Rel, heredando la taquilla de Mason. Dean, al ver que la joven abre la taquilla, va hacia ella junto a sus amigos para que desista. Rel la defiende y cuando Dean se entera del pasado de Chrys, lo utiliza para jugar con su traumático dolor, es entonces cuando se entabla una bronca que es interrumpida por el profesor Sr. Craven (Nick Frost), castigando a todo el grupo, incluyendo a Ellie Gains (Sophie Nélisse) quien intenta defender a Chrys y a Grace (Alissa Skovbye). Y… lo dejamos aquí.

El videógrafo, productor y director Corin Hardy, estudió Diseño Teatral en la Escuela de Arte de Wimbledon. Debutó en el cortometraje con “Butterfly” (2003) y en el largometraje con “The Hallow” (2015) continuando con “La monja” (2018) y este año nos ofrece “Whistle: El silbido del mal” (2025). Otros de sus trabajos han sido los videoclips “Keane: Somewhere Only We Know” y “Keane: Bedshaped” en (2004), “The Prodigy: Warrior`s Dance” y “Paolo Nutini: Pencil Full of Lead” ambas en (2009), “Olly Murs: Busy” y “Olly Murs Feat. Rizzle Kicks: Heart Skips a Beat – Version 1” ambas en (2011), “Devlin Feat. Ed Sheeran: (All Along The) Watchtower” (2012), “John Newman: Losing Sleep” (2013). Los vídeos “Strangers” (2005), The Horrors “She Is the New Thing” (2008) y “Biffy Clyro 'God  & Satan'” (2011). El cortometraje  “In the Back” (2012) y capítulos para la serie “Gangs of London” (2020/22).

Si bien por un lado estamos ante una nueva película de terror adolescente con tópicos muy típicos, este silbido del mal tiene la virtud de captar tu atención, sin saber muy bien el motivo, aunque quizás sea por esos sonidos  que como susurros hacen presagiar a sus personajes que el momento de su muerte está cerca, logrando intrigar al espectador con lo que muestra o, algo que para mí es muy importante: la duración del metraje. No es una película que se detenga agónicamente en situaciones que no llevan a ningún lado, estirando el chicle, sino que va al grano desde el inicio. Sabemos que hay algo maligno que se oculta en un extraño silbato de procedencia desconocida y que mata. Eso es todo, nada se esconde psicológicamente tras la trama, ni siquiera te dejará ningún mensaje entre las líneas de los diálogos, repito, simplemente es muerte, muertes violentas. Hardy, como ya nos demostró en The Hallow, es un artesano de “criaturas” que, apoyándose en los efectos prácticos, logra dotar de una textura inquietante a sus seres, mientras otros directores lo resolverían con simples golpes de ordenador.

Esa sensación de alarma que se va generando en el espectador de una forma orgánica, con olor y presencia a una muerte inminente, no sería posible sin la envolvente atmósfera que Hardy construye con determinación; para ello se apoya en la fotografía de Björn Charpentier, quien capta, no solo lo que está sucediendo en primer plano, sino tras los personajes u oculto entre aquellos por medio de sombras; el color que transita entre lo cotidiano y lo sobrenatural o la desconcertante iluminación, consiguiendo que los espacios comunes como las duchas, las aulas e incluso la piscina, se sientan claustrofóbicos.

¿Pero qué sería la fotografía sin el sonido en una película y más de terror? El diseño de sonido junto a la banda sonora, cobran un gran protagonismo. El silbido no es simplemente un recurso sonoro, sino el alma de la presencia que se retuerce entre las notas musicales de Doomphonic, quien alcanza a crear una disonancia que mantiene al espectador en un estado de alerta constante, no apartando la mirada de cada rincón de la pantalla, convirtiendo el silencio en algo casi más aterrador que el propio grito. Sin duda, es lo que más me impactó y que en pocas películas he disfrutado. El director sabe muy bien golpear las fibras del espectador, con los elementos justos, incluso incluyendo esa relación queer que el guionista Owen Egerton nos ofrece entre Chrys y Ellie.

Todo este conjunto no sería posible sin ellos: los actores y actrices que hacen sufrir a sus personajes para que nosotros disfrutemos. Destaco a Dafne Keen, quien nos vuelve a demostrar con su oscuro y romántico personaje por qué es una de las actrices más magnéticas de su generación. Su Chrys no es la típica final girl plana; Keen le otorga veracidad y profundidad emocional a través de un lenguaje corporal palpable, cargando con el peso de la película. A su lado, cabe mencionar a Sky Yang, quien da vida a Rel, su prima. El vínculo familiar entre ambas aporta un engranaje vital a la trama, potenciado por su lado humano más vulnerable. Por último, destaca Nick Frost como el profesor Sr. Craven, encarnando a esa autoridad que termina sucumbiendo en su propio pecado.

Mi nota es: 6,5

ESTRENO EN ESPAÑA: 20 de marzo.

REPARTO: Dafne Keen, Sophie Nélisse, Nick Frost, Percy Hynes White, Sky Yang, Alissa Skovbye, Lanette Ware, Mika Amonsen, Stephen Kalyn, Julia Dyan, Ruth Chiang, Jhaleil Swaby, Clayton Scott, Christine Sahely, Louis Adams, Ray Francis, Mikayla Kong, Jack Beeston, Maynuka Sarwar, Michael Koras, Liam Chase Trefry, Janaya Stephens y Troy James.

PRODUCTORA: No Trace Camping// Wild Atlantic Pictures.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Beta Fiction Spain.

lunes, 16 de marzo de 2026

AMARGA NAVIDAD: CRITICA DE CINE

Amarga Navidad está escrita y dirigida por Pedro Almodóvar. “¿Quién crees que eres para salvar a nadie?”

La historia arranca presentándonos a Elsa (Bárbara Lennie), quien trabaja como directora de publicidad. Durante una despedida de soltera, conoce al stripper Bonifacio “Bo” (Patrick Criado), de profesión bombero, a quien ofrece un trabajo como modelo para un anuncio de slips. Durante el rodaje de dicho anuncio recibe la llamada del hospital, anunciándole que su madre ha fallecido. Bo la ayudará a pasar el trance y estará a su lado durante la crisis de pánico que sufre. En ese periodo comenzará entre ellos una relación sentimental. Elsa decide tomarse unas vacaciones en Lanzarote con una amiga, Patricia (Victoria Luengo), mientras Bo se queda en Madrid trabajando.

Paralelamente conoceremos a un famoso director de cine, Raúl Durán (Leonardo Sbaraglia), a su secretaria Mónica (Aitana Sánchez-Gijón), quien, tras 20 años trabajando con él, decide despedirse, y a Santi (Quim Gutiérrez), con quien mantiene una relación amorosa. Las dos historias se entrelazan, flirteando con la ficción y la realidad. ¿Estamos ante la obra más crepuscular del maestro?

Me resultó extraña la sensación que tuve al salir del pase de prensa, aunque últimamente me sucede con cada nueva obra que el director manchego nos ofrece. Está claro que atrás ha quedado, hace tiempo, el Almodóvar gamberro, divertido, juguetón, provocador e innovador, que disfrutaba junto a sus actores de las locas historias que se le ocurrían y que, tras plasmarlas en el guion, llenaba de color, sofisticación y extravagancia la gran pantalla, sobre todo en aquellos tiempos de La Movida Madrileña. La frescura y originalidad de aquel joven director irreverente y transgresor ha mudado a un cine más clásico, reflexivo, intimista y, si se me permite la expresión, más conservador, sin perder su genialidad. El cine del maestro ha transmutado junto a él: ha madurado a través de sus experiencias vividas, de los fantasmas del pasado, de la vida y de la muerte tan presente, y de esa soledad en la que se refugia. Ahora Almodóvar, con Amarga Navidad, nos lanza un nuevo grito ¿De auxilio?

Amarga Navidad no es solo una historia de duelo, es una obra que clama redención, en la que el autor se desprende de su fiel coraza y toma a Raúl como su alter ego (no es la primera vez que algo similar nos ofrece, siendo  “Dolor y Gloria” la más reciente, pero no con tanta generosidad) y a Mónica como la conciencia. Con ella mantendrá un conflicto intrapersonal que le lleva a crear un ecosistema que navega entre la ficción y la realidad, desembocando en la que, para mí, es la escena cumbre, la más brillante de toda la película: Raúl necesita hablar con Mónica y esta accede. Pasean por un parque y, en medio de la conversación, deciden sentarse en una pequeña mesa, frente a frente. En la soledad y silencio que el entorno les brinda, se liberan, rompiendo las cadenas de aquello que les aprisiona y no se han atrevido a decirse en los 20 años que han trabajado juntos; sobre todo, ella a él, como la conciencia a la que más de una vez nos deberíamos enfrentar.

Esa ruptura emocional entre dos seres que se conocen a la perfección y se idolatran, se convierte en el grito liberador de Almodóvar y el regalo que brinda al público, al que tanto debe y respeta, quizás en su momento profesional más reflexivo. Esa liberación, a mi juicio, no solo es el culmen de la obra en el que Aitana Sánchez-Gijón y Leonardo Sbaraglia mantienen el pulso interpretativo, sino que abrasa al espectador fiel, mientras él alcanza la redención. De nuevo, como es inherente a su filmografía, la fotografía  y la música se presentan como personajes vitales que transmiten aquello que las palabras no pueden. Sellos inequívocos del maestro que, en esta ocasión, se apoya en el director de fotografía Pau Esteve Birba; este, si bien capta la esencia almodovariana con colores primarios y saturados sobre las prendas de las protagonistas y en algunos de los  elementos que componen los decorados, la embellece con texturas de luz naturalista y sombría para potenciar la melancolía, la soledad o la calidez. Del mismo modo destaca la abundancia de los planos detalle, medios, cortos con el fin de acercar al espectador aún más a la psique del autor.

En cuanto al apartado musical, Almodóvar, quien posee una cultura melómana envidiable, rinde homenaje a la gran Chavela Vargas con su versión de “La Llorona”, además de recordarnos que el propio título del filme, “Amarga Navidad”, es otra de las piezas emblemáticas de la cantante mexicana. En contraste con la voz curtida y rota de Chavela, nos encontramos con la de Amaia Romero, quien tiene un pequeño papel como invitada a una fiesta donde interpreta un tema con gran sentimiento. Por su parte, la banda sonora original recae de nuevo en Alberto Iglesias, responsable de traducir los latidos del corazón de la obra, como ya nos tiene acostumbrados. Nadie como él conoce a Pedro: en sus notas advertimos el estado anímico no solo de los personajes, sino del director detrás de las cámaras. Iglesias subraya cada palabra, silencio y emoción a través del amplio crisol de espejos que proyecta el filme, envolviendo al espectador en una atmósfera sensorial extraña, honesta y dolorosa.

En el plano interpretativo, destaca una excepcional Bárbara Lennie, quien maneja el dolor con una contención que hiela. Su vulnerable Elsa se rinde confiada ante el Bo seductor, soñador, sensual y cariñoso que borda Patrick Criado. Por su parte, Leonardo Sbaraglia encarna a la perfección al creador agotado, perseguido por los fantasmas del pasado y un miedo irracional a la soledad, mientras que Aitana Sánchez-Gijón resulta impecable como Mónica, su antigua secretaria. Junto a ellos, el resto del magnífico elenco cumple sobradamente con sus personajes.

Finalizo afirmando que estamos ante el filme más personal e intimista del director, un trabajo que homenajea su propia trayectoria con un gran abanico de guiños. Puedo afirmar que no es su mejor obra, pero sí la más reveladora y descarnada, cuyos paisajes de Lanzarote, te invitan tanto al descanso como a la reflexión. Porque esta película entre otras cosas, va de la reflexión sobre la vida y el ocaso de la misma. El guion es brutal, sincero y doloroso, un filme que no dudo que dividirá al público. Con Amarga Navidad, el manchego lanza un guiño cómplice a quienes, desde aquel “Pepi, Luci, Bom… y otras chicas del montón” en 1980, lo han, lo hemos seguido en su viaje por este mundo mágico del cine.

Mi nota: 9

ESTRENO EN ESPAÑA: 20 de marzo.

REPARTO: Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia, Aitana Sánchez-Gijón, Victoria Luengo, Patrick Criado, Milena Smit, Quim Gutiérrez, Rossy de Palma, Carmen Machi, Gloria Muñoz, Antonio Araque, Antonio Romero, Samuel López, Laura Ledesma, Tusti de las Heras, Nourdin Batan, Mairén Muñoz, Diogo Belizàrio, Raquel Ventosa, Miguel Gorbe y Nacho Peinado.

PRODUCTORA: El Deseo// Movistar Plus+

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Warner Bros. Pictures España.

BIOGRAFÍA DE PEDRO ALMODÓVAR

El guionista, productor y director, Pedro Almodóvar, estudió el bachillerato con los padres salesianos y franciscanos, en Cáceres. A los 18 años se trasladó a Madrid con la intención de estudiar cine, pero se encontró con la escuela cerrada y comenzó a trabajar en Telefónica. Pronto se sumergió en la llamada movida madrileña, formando parte del grupo teatral “Los Goliardos” donde conoció a Carmen Maura y del dúo punk-glam rock junto a McNamara. Rodó algunos cortometrajes en Súper ocho, el último de ellos fue “Salomé” (1978) y dos años más tarde debutó en el largometraje con  “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón” (1980), para continuar con  “Laberinto de pasiones” (1982),  “Entre tinieblas” (1983), “¿Qué he hecho yo para merecerme esto!” (1984), “Matador” (1986), “La ley del deseo” (1987), “Mujeres al borde de un ataque de nervios” (1988), “¡Atame!” (1989), “Tacones lejanos” (1991),  “Kika” (1993),  “La flor de mi secreto” (1995), “Carne trémula” (1997), “Todo sobre mi madre” (1999), “Hable con ella” (2002), “La mala educación” (2004),  “Volver” (2006), “Los abrazos rotos” (2009), “La piel que habito” (2011),  “Los amantes pasajeros” (2013), “Julieta” (2016), “Dolor y Gloria” (2019), “Madres Paralelas” (2021), “La habitación de al lado” (2024) y este año nos llega “Amarga Navidad” (2026). También ha dirigido el mediometraje “La voz humana” (2020), “Extraña forma de vida” (2023), el cortometraje “La concejala antropófaga” (2009) y para televisión, el anuncio para Pastas Ardilla del año (1996) y el tráiler para amantes de lo prohibido (1985).

miércoles, 11 de marzo de 2026

HAMNET: CRÍTICA DE CINE

 

La coproducción entre Reino Unido y Estados Unidos, Hamnet, está dirigida por Chloé Zhao compartiendo guion con Maggie O´Farrell, la autora de la novela. “Una presencia que se aferra al alma mientras el amor habla en silencio”

En el prólogo se nos comenta que en el municipio de Stratford-upon-Avon, situado en Warwickshire al sureste de Birmingham en la Inglaterra isabelina, “Hamnet” y “Hamlet” eran considerados sinónimos del mismo nombre. En dicho lugar vive William Shakespeare (Paul Mescal)  quien trabaja como preceptor de latín para pagar las deudas de la familia. Un buen día conoce a Agnes (Faith Delaney/Jessie Buckley), una joven amante de la naturaleza e independiente, a quien sus vecinos consideran  hija de una bruja del bosque. William se enamora de ella y pronto se casan. Tienen tres hijos; Susanna (Bodhi Rae Breathnach) y los gemelos Hamnet (Jacobi Jupe) y Judith (Olivia Lynes). Durante una epidemia Judith cae enferma pero se recupera, por el contrario Hamnet, que ha estado junto a ella todo el tiempo, enferma y muere. Este acontecimiento provocará una crisis en la familia.

Sé muy bien que una gran mayoría ya ha visto esta pequeña joya, pero necesitaba escribir mi propia reseña, pues sin duda este Hamnet, penetra en el alma con tal agudeza que al llegar al final duele, tanto las palabras, las miradas, los silencios y por supuesto, el sentimiento de abandono cuando un ser querido nos deja. Una presencia que nunca desaparece, porque el amor resulta tan incorpóreo que nadie lo puede corromper, ni forzar y mucho menos engañar. El amor habla en silencio, espera paciente, escucha al observar cada gesto y lo envuelve en un manto tan sutil que cuando te acaricia, te hace sentir bien y cuando se va, te sumerge en un túnel oscuro, del cual es muy difícil salir. Sin duda pocas directoras, como Chloé, saben hablar al alma a través de esa mirada íntima y naturalista, dotando a sus películas y personajes de un alto nivel de lirismo, que misteriosamente conecta con el espectador.

El elenco actoral está tan cuidado que cada entrada en escena se disfruta y, tras su salida, su huella permanece en el ambiente, pues una nueva oleada de talento nos invade. Destaca especialmente la magnífica Jessie Buckley en la piel de Agnes; con quien sufriremos un viacrucis marcado por los dolorosos y angustiosos partos, la soledad por las ausencias de su esposo y las dudas en torno a sus viajes y, finalmente el vacío devastador tras la muerte de Hamnet, su hijo amado. En este baile de vida y muerte, no puede faltar Paul Mescal, creando un William que se debate entre su amor por el teatro y la desgarradora ausencia que le ha dejado su amado hijo, su único varón. Mescal nos regala una interpretación contenida, enriquecida con matices en las miradas y los silencios, pues como él mismo dice, en un momento a Agnes, “A veces me resulta difícil hablar con la gente”, mientras como ya sabemos, era rico su verso plasmado en las páginas de sus obras. Mescal logra transmitir al espectador que el genio al que está interpretando, era un hombre con sus defectos y virtudes. La química entre los dos actores es tan devastadora como hermosa, recordándonos que el dolor es un idioma universal.

No me cansaré de decir, como fan indiscutible de Chloé, que toda esa conexión emocional que desea transmitir dejando que la cámara se sienta libre, respire por ella misma y sea una más del conjunto, logre conectar con el espectador sin que este sea consciente. Esa sutileza en los movimientos y escenas sosegadas, los sonidos ambientales o el naturalismo visual, es captado por el director de fotografía  Łukasz Żal, quien abraza la luz natural o aquella que ofrecen las velas que estratégicamente pasan a formar parte del decorado y sin olvidar, la penumbra de las estancias, como si de estampas de otro tiempo, se tratara. Y para rematar esta obra que va dejando poso en el espectador tiempo después de su visionado, nos encontramos con el compositor Max Richter, las notas musicales de su partitura vibran en la misma frecuencia que la aflicción de Agnes, el pesar de Shakespeare y los silencios tan necesarios, que traspasan el alma y el corazón del espectador. Es muy difícil pensar que alguien no se pueda sentir conmovido ante esta obra, pues contiene escenas tan de una brillantez absolutas que nos hacen recordar que la muerte no es más que un tránsito y que lo importante en esta vida, es el amor que hemos ofrecido y las obras que hemos compartido.

Ahora sí, me quito la espinita de dejar mi crítica y os dejo un pequeño recordatorio de la obra de esta magnífica  productora, guionista y directora, Chloé Zhao, que estudió en la Escuela de Artes Tisch de la Universidad de Nueva York, producción cinematográfica. Debutó con el cortometraje “Post” (2008) al que siguieron “The Atlas Mountains” (2009), “Daughters” (2010), “Benachin” (2011). En el largometraje debutó con “Songs My Brothers Taught Me” (2015), continuando con “The Rider” (2017), “Nomadland” (2020), “Eternals” (2021) y ahora nos llega con la entrañable “Hamnet” (2025). También ha dirigido el cortometraje “A Clydesdale´s Journey” (2022) y el vídeo “Diablo IV: Saviours Wanted” (2023).

Mi nota es un 10

ESTRENO EN ESPAÑA: 23 de enero

REPARTO: Jessie Buckley, Paul Mescal, Jacobi Jupe, Joe Alwyn, Emily Watson, Noah Jupe, David Wilmot, Jack Shalloo, Faith Delaney, Sam Woolf, Laura Guest, Bodhi Rae Breathnach, Elliot Baxter, Freya Hannan-Mills, Smylie Bradwell, Justine Mitchell, Zac Wishart, James Lintern, Wva Wishart, John Mackay, Dainton Anderson, Louisa Harland, Olivia Lynes, Edward Anderson, Hera Gibson, Javier Marzan, Matthew Tennyson, Shaun Mason y Clay Milner Russell.

PRODUCTORA: Amblin Entertainment//Amblin Partners//Book of Shadows// Hera Pictures//Neal Street Productions.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Universal Pictures España.