No
hay otra opción está dirigida por Park Chan-wook, compartiendo guion con Don McKellar, Lee Kyoung-mi y Jahye Lee. “No hay otra opción, el
problema es como lo afrontas”
Yoo Man- su (Lee Byung-hun) está felizmente casado
con Mi-ri (Son Ye-jin) con quien tiene
dos adorables hijos y dos perritos. Está pasando unos días junto a su familia
cuando recibe la noticia de que ha sido despedido después de llevar 25 años en
el mismo puesto. Tras mucho buscar encuentra un trabajo en un comercio, pero no
gana lo suficiente para seguir manteniendo su status. Decide entregar de nuevo
su currículum en Moon Paper, la empresa de papel de la que fue despedido, pero
su exjefe Choi Sun-chul (Park Hee-soon),
lo humilla. Enojado diseña un plan para conseguir recuperar su puesto, con la
idea de que si no está vacante para él, hará lo que sea para que lo vuelva a estar.
El
productor, guionista y director, Park Chan-wook, se graduó en la
Universidad de Sogang en el Departamento de Filosofía. En dicha universidad
creó un club cinematográfico al que llamó “Comunidad fílmica de Sogang” y
publicó un importante número de artículos de cine contemporáneo. Su primer
trabajo en la industria del cine fue como asistente de dirección y debutó en la
dirección con “Moon is the Sun`s Dream” 1992 continuando con “Threesome” 1997,
“Joint Security Area (JSA)” 2000, “Sympathy for Mr. Vengeance” 2002, “If You
Were Me” y “Oldboy” ambas en 2003, “Three… Extremes” 2004, “Sympathy for
Lady Vengeance” 2005, “Soy un cyborg” 2006, “Thirst” 2009, “60 Seconds of
Solitude in Year Zero” y “Night Fishing” en 2011, “Stoker” 2013, “Bitter Sweet
Seoul” 2014, “La doncella (The Handmaiden)” 2016, “La decision to Leave” 2022,
“Invasión, insurrección” 2024 y este año nos ofrece “No hay otra opción” 2025. También
ha dirigido los cortometrajes “Judgment” 1999, “Day Trip” 2013, “A Rose Reborn”
2014 y “Life is But a Dream” 2022 y las miniseries “La chica del tambor” 2018 y
“El simpatizante” 2024
Park
Chan-wook ha sabido combinar con
pericia, elegancia y maestría, los elementos que dan forma a esta comedia
negra, en donde todo encaja con precisión y sencillez. Nos brinda una pequeña
joya que se disfruta sin sobresaltos, alimentándose de la absoluta ingenuidad
del personaje, de la bondad que despierta al lobo dormido que lleva dentro, cuando las alarmas saltan ante
lo que se le avecina, en este caso, la estabilidad familiar; para protegerlo
con uñas y dientes, pero sin ostentación. Ese cordero con corazón de lobo y
sediento de justicia, se encarna en Yoo Man-su.
Lee
Byung-hun, al que muchos recordaréis por la serie “El juego
del calamar”, está absolutamente brillante y en puro estado de gracia, dando
vida a Yoo Man-su. Con rostro de palo y movimientos imperturbables, nos provoca
un aluvión de fuertes carcajadas ante las situaciones que tiene que lidiar y el
cómo lo va solventando. Su sola presencia llena la pantalla aun sin decir una
palabra y la convierte en un disparatado divertimento, sin esbozar una sola
sonrisa. No está la cosa para sonreír. Un personaje que se ve sometido a un
estado psicológico inquietante, para sacar adelante a su familia y recuperar su
puesto. Lo más importante para él en la vida son la empresa en la que trabajaba
y su adorable familia, incluyendo a los canes. Es todo su mundo y no quiere que
nadie se lo arrebate. Junto a él, aunque en un papel más pequeño pero no por
ello menos interesante, nos encontramos con su partner, Son Ye-jin, encarnando a
Mi-ri, una mujer de carácter y egoísta, que reprocha a su marido que va
a tener que abandonar las clases de tenis, la casa al no poder pagar las letras
de la hipoteca y lo más grave de todo, cancelar la suscripción a Netflix.
La crítica en este
filme pasa por diferentes grados, siempre acompañada por una latente ironía,
desde ver como la empresa considera a Yoo Man-su, como un empleado de gran
valía, recibiendo como premio una gran anguila, que asará orgulloso en la
barbacoa para el disfrute de toda la familia; a recibir la carta de despido,
tras 25 años de trabajo. Las sesiones de terapia a las que se someten los
despedidos, en donde se les intenta inculcar que la culpa no es de la empresa. Los
recortes de plantilla ante la nueva realidad de la IA. El todo vale por
conseguir un puesto de trabajo o las reacciones de los diferentes miembros de
la familia, ante la pérdida de su status social. Una obra en la que es
imposible no ver ciertas semejanzas con otra joya como fue “Parásitos” de Bong
Joon Ho. Aunque los temas sean diferentes, pues la obra de Bong Joon nos
hablaba de la lucha de clases y la desigualdad social, mientras que esta, serán
las nuevas tecnologías y el capitalismo feroz, los causantes. Todo, como ya he
comentado, aderezado con una gran dosis de humor negro, en ocasiones,
absurdamente reflexivo.
Finalizo comentando que
el filme está lleno de pequeños detalles a modo de metáforas sobre una sociedad
cada vez más capitalista, corrupta y convulsa, hasta el punto de que eliminar a
la competencia se lo tomen al pie de la letra. Quizás el metraje resulte
excesivo, pero es tan divertida que se disculpa. A tener en cuenta la cuidada
fotografía de Kim Woo-hyung, en
donde la selección de planos armoniza con el contexto que se respira en la
narración y, por supuesto, tampoco me olvido de la banda sonora de Jo Yeong-wook, en esta ocasión una fiel
compañera de los personajes, que logra potenciar los silencios, las emociones y
sentimientos de los mismos.
Mi nota es: 8,5
ESTRENO EN ESPAÑA: 13
de febrero.
REPARTO: Lee Byung-hun,
Son Ye-jin, Lee Sung-min, Yeom Hye-ran, Cha Seung-won, Yoo Yeon-seok, Yoon Ga-in, Choi Min-yul, Oh Dal-su, Park
Hee-soon, Kim Hae-sook, Lee Suk-hyung, Kim Hyung-mo y OhKwang-rok.
PRODUCTORA: Moho
Films// CJ Entertainment.
DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: MUBI

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