viernes, 27 de febrero de 2026

SCARLET: CRÍTICA DE CINE

 

SCARLET está escrita y dirigida por Mamoru Hosoda. “Un lamento shakesperiano en el inframundo de Hosoda”

Scarlet (Voz de Mana Ashida) es una princesa que vive en el reino junto a su padre el rey Amlet (Voz Masachika Ichimura), rey de Dinamarca y su madre Gertrudis (Voz de Yuki Saito), una mujer celosa y despiadada que busca reinar junto a Claudio (Voz Koji Yakusho) hermano de Amlet. Claudio manda apresar a Amlet y lo mata en presencia de todo el pueblo y de su querida hija Scarlet. Scarlet busca venganza y en el intento resulta gravemente herida cayendo al inframundo, donde el espacio y el tiempo se confunden y del que ella tendrá que conseguir salir. En ese viaje conocerá a un joven de otro tiempo, nuestra actualidad, de profesión enfermero, Hijiri (Voz Masaki Okada), que la ayudará en la contienda.

Mamoru Hosoda, estudió pintura al óleo en la Universidad de Arte y Diseño Industrial de Kanazawa. Trabajó como director de Staff del estudio Madhouse desde 2005. En 2011 cofundó junto a Yuichiro Saito el Studio Chizu. Debutó en la televisión dirigiendo capítulos para series como “Gegege no Kitarô” (1997), “El secreto de Ako” (1998), “Digimon” (1999), “Digimon 02” (2000) y “Ojamajo Doremi” (2002/2003). En el cortometraje cuenta con “Dejimon Adobenchâ” y “Gegege no Kitarou: Kitarou no Yuurei Densha”  (1999), “Dejimon Adobenchâ Bokura no Wô Gêmu!” (2000), “Fushigi Sekai Atagoul Monogatari”, “Superflat Monogram” (2003); “Dejimon Adobenchâ 3D: Dejimon Guran Puri!” (2009) y en el largometraje debutó con “Digimon: La película” (2000) y continuó con “One Piece. El Barón Omatsuri y la Isla de los Secretos” (2005), “La chica que saltaba a través del tiempo” (2006), “Summer Wars” (2009), “Wolf Children (Los niños lobo)” (2012), “El niño y la bestia” (2015), “Mirai, mi hermana pequeña” (2018), “Belle” (2021) y este año nos ofrece “Scarlet”.

Toda una epopeya la que nos brinda Mamoru Hosoda. Como habréis podido deducir por la sinopsis, toma como base la obra inmortal del dramaturgo William Shakespeare, Hamlet, en donde el protagonismo recae en una princesa inteligente y valiente que busca vengar la muerte de su amado padre. Hosoda sumerge a Scarlet y al espectador en una narración oscura. Una espiral que juega con la realidad y la fantasía, el dolor, la rabia, la impotencia, la redención o los espacios tiempo que genera la mente mientras el cuerpo sana. Un inframundo en el cual Scarlet además de enfrentarse a sus enemigos físicos, también tendrá que combatir con los fantasmas que la acechan. Pero Mamoru no desprotege a su personaje,  lo arropa ofreciéndole una firme coraza, la de un salvavidas, un ser traído del presente, futuro para Scarlet, que también se debate entre la vida y la muerte, Hijiri, un enfermero del que iremos conociendo su historia a través de flashbacks dimensionales.

Scarlet es una obra muy potente destinada a los adultos, en donde el dolor, la desesperación, lo terrenal, incorpóreo, incomprensible, terrorífico e incluso la desolación; se diluyen en la esperanza, el refugio, la amistad y el amor verdadero. Dos tiempos, unidos por la fina línea que separa la vida de la muerte. El pasado de Scarlet en la Dinamarca sombría del siglo XVI en la cual, como retrató Shakespeare, la violencia, los celos, las envidias, la codicia o la venganza; acampaban a sus anchas, en antítesis directa con la luz que desprende el mundo que recuerda Hijiri, no exento también de esa violencia, como algo innato en el ser humano.

En esta dualidad visual y narrativa destaca el choque estético entre el diseño gótico del reino medieval en el que habita Scarlet, con esas tramas y texturas densas y siniestras provocadas por la pintura al óleo, frente a la limpieza digital y luminosa que proporcionan los flashbacks del presente de Hijiri, provocando un fuerte impacto en el espectador. Este contraste no es solo estético, sino filosófico; de un lado lo mostrado en esa Dinamarca del siglo XVI en donde el poder radica en el acero y la traición, encarado con un presente donde la fuerza reside en la capacidad de entrega desinteresada, de cuidar y sanar, pues la obra va más allá de sanar el cuerpo, pues nunca se debe olvidar nuestro verdadero ser, el alma; algo que subraya el final, que remarca Taisei Iwasaki, con su soberbia y épica banda sonora.

Mi nota es: 9

ESTRENO EN ESPAÑA: 27 de febrero.

REPARTO VOCES: Mana Ashida, Masaki Okada, Koji Yakusho, Kotaro Yoshida, Yutaka Matsushige, Kazuhiro Yamaji, Tokio Emoto, Munetaka Aoki, Shota Sometani, Yuki Saito, Masachika Ichimura, Kayoko Shiraishi y Noa  Shiroyama.

PRODUCTORAS: Studio Chizu// NTV// Sony Pictures.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Sony Pictures Releasing de España.

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