domingo, 8 de agosto de 2021

BALDOSAS AMARILLAS: CRÍTICA TEATRAL

La obra teatral, Baldosas Amarillas, está dirigida por Ramón Paso y escrita por Sandra Pedraz Decker, bajo la producción ejecutiva de PasoAzorín Teatro. “No hay presente ni futuro si la mente está atrapada en el mal de las adicciones”

La obra nos sitúa en un centro de desintoxicación en donde una joven terapeuta (Vicenta González), para ayudar a sus pacientes, les sumerge en el cuento del Mago de Oz, asignándoles un personaje y con ello, encontrar la forma de liberarles de sus adicciones, entre otros problemas. Ella será el Mago de Oz, mientras que Alba (Ángela Peirat) será Dorothy, Richi (Jordi Millán) encarnará al espantapájaros, el hombre de hojalata (Gillermo López-Acosta), la niña (Alicia Rueda), el león (Esther Roiz), el perro Totó (Noah Ferrera) y para finalizar y no por ello menos importante, contamos con la bruja del cuento (Verónica Cuello). Todos ellos precisan encontrar su camino. ¿El camino de las baldosas amarillas?

La Compañía PasoAzorín Teatro, presenta una nueva obra en  el Teatro Lara. Una pieza teatral arriesgada, llena de matices, algunos tan oscuros que pueden doler. Durante sus 80 minutos, las historias de los personajes nos llevan de las situaciones más hilarantes a las más dramáticas, como desgraciadamente sucede en la vida real, en mayor o menor medida, según el personaje que nos toca representar.

Ramón Paso, se caracteriza por el minimalismo en los decorados de sus obras, pues desea centrar el foco de atención en sus personajes y cuanto tienen que decir, cobrando mayor importancia las interpretaciones y las coreografías que surgen entre los propios actores, que deambulan, entre las sillas amarillas, de ese imaginario centro de desintoxicación, que por instantes, sin verlo, logramos percibirlo, mientras que en otras ocasiones, advertimos que el final de ese camino de baldosas amarillas, les llevará a todos y todas, hacia la libertad, claro esta, si son capaces de aceptar sus adicciones y sus miedos. Un viaje entre la realidad y la ficción que se dan la mano, buscando que el daño físico y mental, sea el menor posible, algo que no se lo pondrán fácil a la terapeuta, pues incluso sus secretos más inconfesables, puestos al descubierto, no serán reconocidos, partiendo de la propia doctora, que también guarda los suyos.

La realidad de ocho personajes que va más allá de las drogas, aunque estas sean las desencadenantes de todos los males que como fantasmas se han alojado en sus mentes: Los miedos, las inseguridades, los complejos, las mentiras, la soledad o el vacío existencial, entre otros que irán mostrando, a lo largo de la función. Una obra arriesgada, con cuadros impactantes, diálogos potentes y un lenguaje, muy actual; que penetra en esa vulnerabilidad expuesta ante los demás, factor importante en las reuniones de terapia, si de verdad quieres que lo que te bloquea, lo que te muerde, lo que te esta matando, todo aquello que oscurece el camino que perdiste sin o dándote cuenta, se desvanezca y vuelva a brillar la luz en tu mente y en tus ojos, resurgiendo el valor de la aceptación y decir “Necesito ayuda” y la esperanza de que esa ayuda, te sitúe de nuevo en la senda correcta, con o sin baldosas amarillas.

Toca hablar de los personajes y sus actores y voy a comenzar por quien se encuentra entre las sombras, en la mente de cada uno de ellos, ese lado del mal, encarnado por la bruja. Una bruja interpretada por una excepcional Verónica Cuello. No os perdáis los instantes en que esta en escena, aunque lo este entre la penumbra en silencio. Sus expresiones corporales son absolutamente demoledoras y sus miradas, traspasan hasta el alma más templada. Posiblemente junto a la siempre precisa Vicenta González como la terapeuta/Mago de Oz, con sus personajes inquietantes donde los haya, aunque se disfracen de tranquilos y la soberbia Ángela Peirat, como Alba/Dorothy, con los suyos, dignos de ser analizados; sean el trío dramático, a recordar. Mientras, que en el lado más alocado y divertido, que nos ayuda a liberar de las tensiones, esbozando sonrisas y alguna carcajada, está Jordi Millán como Richi/el espantapájaros, sus intervenciones no son fáciles de olvidar, por sus frases, su atrevimiento, su desparpajo y como habla con el cuerpo y la mirada. He nombrado a la mitad del elenco actoral, los que más me impactaron, pero el resto, cumplen sobradamente con su cometido, pues si algo existe en esta obra, que la hace diferente, lográndote atrapar, es la complicidad existente entre los ocho.

Sin duda, “Baldosas Amarillas” se convertirá en un nuevo éxito de la Compañía PasoAzorín Teatro, que durante este verano, podréis disfrutar, no solo de esta obra, sino de otras firmadas por la compañía, en el Teatro Lara de Madrid.

PRÓXIMAS FUNCIONES

MES DE AGOSTO DÍAS: 11 – 12 – 18 – 19 – 25  En Horario de 22:00 horas.

MES DE SEPTIEMBRE DÍAS: 1 – 2 – 8 – 9 – 15 – 16 En Horario de 22:00 Horas.

Teatro Lara. C/ Corredera Baja de San Pablo 15 (Metro Callao)

REPARTO: Ángela Peirat, Jordi Millán, Guillermo López-Acosta, Vicenta González, Esther Roiz, Noah Ferrera, Verónica Cuello, Alicia Rueda.

EQUIPO TÉCNICO

AUTORA: Sandra Pedraz Decker

DIRECCIÓN: Ramón Paso

PRODUCCIÓN EJECUTIVA: PASOAZORÍN TEATRO

DIRECCIÓN DE PRODUCCIÓN: Inés Kerzan

DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Carlos Alzueta

ESPACIO ESCÉNICO: Ramón Paso

VESTUARIO: Ángela Peirat y Sandra Pedraz Decker

FOTOGRAFÍA: Ramón Paso

DISEÑO GRÁFICO: Ana Azorín

PRENSA Y COMUNICACIÓN: María Díaz

AYUDANTE DE DIRECCIÓN: Blanca Azorín

AYUDANTE DE PRODUCCIÓN: Sandra Pedraz Decker

DURACIÓN: 80 Minutos.

 

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