jueves, 19 de enero de 2023

DECISION TO LEAVE: CRÍTICA DE CINE

Decisión To Leave está escrita y dirigida por Park Chan-wook compartiendo guion con Jeong Seo-Gyeong. “Las ancianas vivas son más importantes que los maridos muertos”

El detective Jang-Hae-Jun (Park Hae-il) se encarga de la investigación de la muerte de un hombre llamado Ki Do-soo, junto a su compañero Soo-wan (Go Kyung-Pyo). Suben la cima desde la que supuestamente se cayó la víctima, encontrando algunas de sus pertenencias. Su mujer, Song Seo-rae (Tang Wei), se presenta en el tanatorio para el reconocimiento. Jang desconfía de ella y comienza a seguirla en sus rutinas diarias a la vez que, entrevista a algunos conocidos. Se enamorará de la joven, lo que le llevará a la total confusión. Jang-Hae-Jun está casado con Jeong-Anh (Lee Jung-Hyun) que trabaja en una central nuclear.

El productor, guionista y director, Park Chan-wook, se graduó en la Universidad de Sogang en el Departamento de Filosofía. En dicha universidad creó un club cinematográfico al que llamó “Comunidad fílmica de Sogang” y publicó un importante número de artículos de cine contemporáneo. Su primer trabajo en la industria del cine fue como asistente de dirección y debutó en la dirección con “Moon is the Sun`s Dream” 1992 continuando con “Threesome” 1997, “Joint Security Area (JSA)” 2000, “Sympathy for Mr. Vengeance” 2002, “If You Were Me” y “Oldboy” ambas en 2003, “Three… Extremes” 2004, “Sympathy for Lady Vengeance” 2005, “Soy un cyborg” 2006, “Thirst” 2009, “60 Seconds of Solitude in Year Zero” y “Night Fishing” en 2011, “Stoker” 2013, “Bitter Sweet Seoul” 2014, “La doncella (The Handmaiden)” 2016 y “La decision to Leave” 2022. También ha dirigido los cortometrajes “Judgment” 1999, “Day Trip” 2013, “A Rose Reborn” 2014 y “Life is But a Dream” 2022 y la miniserie “La chica del tambor” 2018.

Un filme cocinado a fuego lento y visualmente extraordinario, narrando una triste historia de amor, dolor, destrucción y sensualidad. Una obra cargada de tensión sexual y emocional a través de la cual los personajes, sin pretenderlo, se hieren, en parte debido a las carencias afectivas no vividas, provocadas en gran medida por la soledad, las distancias o las decepciones. Una película que exige al espectador estar atento a cada escena, a cada plano, detalles y situaciones que se van generando en derredor de esa madeja, por la que asoman demasiados cabos sueltos, los cuales se irán desmarañando a medida que las traiciones, los celos, los despechos, la incertidumbre, las atracciones fatales o la terrible sensación de vacío, por poner algunos ejemplos, van ocupando sus lugares. 

Con aires de “Vértigo” 1958 de Alfred Hitchcock, pero con su propia voz,  suma elegancia y maestría, Park nos sumerge en Ipo, esa ciudad en la que nunca sale el sol, pues la niebla se apodera del lugar. Espacios naturales que junto a los de interior, le sirven al director para crear las diferentes atmósferas que el thriller demanda, bajo la tensión, la angustia y las esperanzas de que algunos sueños, por irreales que parezcan, lleguen a cumplirse.

Además de esa turbia relación que surge entre los dos protagonistas principales, Jang-Hae-Jun y Song Seo-rae; Chan-wook nutre el espléndido guion de elementos sutiles apoyándose en la vulnerabilidad y personalidad de sus protagonistas, en el caso de Hae-Jun mostrándonos sus pensamientos y la relación con su mujer, que trabaja en una central nuclear y que solo se ven los fines de semana, y por el lado de Seo-rae, su rutina diaria, sus declaraciones y el dedicar un día a la semana a visitar personas mayores, como asistente a la Tercera Edad; sin olvidar los elementos más escabrosos entre las imágenes de los muertos con sus pieles amoratadas y rodeados de insectos. Una obra, como ya sucediera en sus anteriores trabajos, en la cual, nada se presenta en la pantalla, sin una razón.

Toca hablar de la fotografía, pues en esta ocasión, la banda sonora en la batuta de Cho Young Wuk, resulta tan sutil, que por momentos pasa desapercibida, no así la fotografía de Kim Ji-yong, sobresaliente en su exposición con un uso bien calibrado del color y la iluminación, enriqueciendo los selectos planos y encuadres tan importantes en el desarrollo de la narración; algunos de esos ejemplos los encontramos en los instantes en que al personaje lo vemos en el mismo espacio que él está mirando a través de los prismáticos, mientras permanece sentado en su coche y con ello, traspasar la barrera de la intimidad. Las superposiciones con efectos tan sencillos como el cerrar o abrir puertas trasparentes, ligeramente traslúcidas o simplemente jugando con las cortinas. Las alteraciones en la luz o los suaves barridos de cámara; presentando de esta manera, las transiciones precisas entre el presente y el pasado, sin cambiar de plano. Toda una MasterClass sobre lenguaje cinematográfico. 

Y finalizo una vez más, con quienes han dado vida, delante de la pantalla, a los personajes escritos en ese formidable guion, destacando a Tang Wei, en una maravillosa interpretación con un personaje rico en matices y Park Hae-il en su papel del detective Jang-Hae-Jun, un hombre que vive entre las luces y las sombras.

Mi nota es: 8

ESTRENO EN ESPAÑA: 20 de enero

REPARTO: Tang Wei, Park Hae-Il, Go Kyung-pyo, Park Yong-woo, Lee Jung-hyun, Go Min-si, Jung Yi-seo, Seo Hyun-woo, Lee Hak-Joo y Park Jung-min.

PRODUCTORA: Moho Films// CJ Entertainment.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Avalon Distribución Audiovisual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario