Amarga
Navidad está escrita y dirigida por Pedro
Almodóvar. “¿Quién crees que eres para salvar a nadie?”
La historia arranca
presentándonos a Elsa (Bárbara Lennie),
quien trabaja como directora de publicidad. Durante una despedida de soltera,
conoce al stripper Bonifacio “Bo” (Patrick
Criado), de profesión bombero, a quien ofrece un trabajo como modelo para
un anuncio de slips. Durante el rodaje de dicho anuncio recibe la llamada del
hospital, anunciándole que su madre ha fallecido. Bo la ayudará a pasar el
trance y estará a su lado durante la crisis de pánico que sufre. En ese periodo
comenzará entre ellos una relación sentimental. Elsa decide tomarse unas
vacaciones en Lanzarote con una amiga, Patricia (Victoria Luengo), mientras Bo se queda en Madrid trabajando.
Paralelamente conoceremos
a un famoso director de cine, Raúl Durán (Leonardo
Sbaraglia), a su secretaria Mónica (Aitana
Sánchez-Gijón), quien, tras 20 años trabajando con él, decide despedirse, y
a Santi (Quim Gutiérrez), con quien
mantiene una relación amorosa. Las dos historias se entrelazan, flirteando con
la ficción y la realidad. ¿Estamos ante la obra más crepuscular del maestro?
Me resultó extraña la
sensación que tuve al salir del pase de prensa, aunque últimamente me sucede
con cada nueva obra que el director manchego nos ofrece. Está claro que atrás
ha quedado, hace tiempo, el Almodóvar gamberro, divertido, juguetón, provocador
e innovador, que disfrutaba junto a sus actores de las locas historias que se
le ocurrían y que, tras plasmarlas en el guion, llenaba de color, sofisticación
y extravagancia la gran pantalla, sobre todo en aquellos tiempos de La Movida Madrileña. La frescura y
originalidad de aquel joven director irreverente y transgresor ha mudado a un
cine más clásico, reflexivo, intimista y, si se me permite la expresión, más
conservador, sin perder su genialidad. El cine del maestro ha transmutado junto
a él: ha madurado a través de sus experiencias vividas, de los fantasmas del
pasado, de la vida y de la muerte tan presente, y de esa soledad en la que se
refugia. Ahora Almodóvar, con Amarga Navidad, nos lanza un nuevo grito ¿De
auxilio?
Amarga Navidad no es
solo una historia de duelo, es una obra que clama redención, en la que el autor
se desprende de su fiel coraza y toma a Raúl como su alter ego (no es la
primera vez que algo similar nos ofrece, siendo “Dolor y Gloria” la más reciente, pero no con
tanta generosidad) y a Mónica como la conciencia. Con ella mantendrá un
conflicto intrapersonal que le lleva a crear un ecosistema que navega entre la
ficción y la realidad, desembocando en la que, para mí, es la escena cumbre, la
más brillante de toda la película: Raúl necesita hablar con Mónica y esta
accede. Pasean por un parque y, en medio de la conversación, deciden sentarse
en una pequeña mesa, frente a frente. En la soledad y silencio que el entorno
les brinda, se liberan, rompiendo las cadenas de aquello que les aprisiona y no
se han atrevido a decirse en los 20 años que han trabajado juntos; sobre todo,
ella a él, como la conciencia a la que más de una vez nos deberíamos enfrentar.
Esa ruptura emocional
entre dos seres que se conocen a la perfección y se idolatran, se convierte en
el grito liberador de Almodóvar y el regalo que brinda al público, al que tanto
debe y respeta, quizás en su momento profesional más reflexivo. Esa liberación,
a mi juicio, no solo es el culmen de la obra en el que Aitana Sánchez-Gijón y Leonardo
Sbaraglia mantienen el pulso interpretativo, sino que abrasa al espectador fiel,
mientras él alcanza la redención. De nuevo, como es inherente a su filmografía,
la fotografía y la música se presentan
como personajes vitales que transmiten aquello que las palabras no pueden. Sellos
inequívocos del maestro que, en esta ocasión, se apoya en el director de
fotografía Pau Esteve Birba; este,
si bien capta la esencia almodovariana con colores primarios y saturados sobre
las prendas de las protagonistas y en algunos de los elementos que componen los decorados, la embellece
con texturas de luz naturalista y sombría para potenciar la melancolía, la
soledad o la calidez. Del mismo modo destaca la abundancia de los planos detalle,
medios, cortos con el fin de acercar al espectador aún más a la psique del
autor.
En cuanto al apartado
musical, Almodóvar, quien posee una cultura melómana envidiable, rinde homenaje
a la gran Chavela Vargas con su
versión de “La Llorona”, además de recordarnos que el propio título del filme,
“Amarga Navidad”, es otra de las piezas emblemáticas de la cantante mexicana.
En contraste con la voz curtida y rota de Chavela, nos encontramos con la de Amaia Romero, quien tiene un pequeño
papel como invitada a una fiesta donde interpreta un tema con gran sentimiento.
Por su parte, la banda sonora original recae de nuevo en Alberto Iglesias, responsable de traducir los latidos del corazón
de la obra, como ya nos tiene acostumbrados. Nadie como él conoce a Pedro: en
sus notas advertimos el estado anímico no solo de los personajes, sino del
director detrás de las cámaras. Iglesias subraya cada palabra, silencio y
emoción a través del amplio crisol de espejos que proyecta el filme,
envolviendo al espectador en una atmósfera sensorial extraña, honesta y
dolorosa.
En el plano
interpretativo, destaca una excepcional Bárbara
Lennie, quien maneja el dolor con una contención que hiela. Su vulnerable Elsa
se rinde confiada ante el Bo seductor, soñador, sensual y cariñoso que borda Patrick Criado. Por su parte, Leonardo Sbaraglia encarna a la
perfección al creador agotado, perseguido por los fantasmas del pasado y un
miedo irracional a la soledad, mientras que Aitana Sánchez-Gijón resulta impecable como Mónica, su antigua
secretaria. Junto a ellos, el resto del magnífico elenco cumple sobradamente
con sus personajes.
Finalizo afirmando que
estamos ante el filme más personal e intimista del director, un trabajo que
homenajea su propia trayectoria con un gran abanico de guiños. Puedo afirmar
que no es su mejor obra, pero sí la más reveladora y descarnada, cuyos paisajes
de Lanzarote, te invitan tanto al descanso como a la reflexión. Porque esta
película entre otras cosas, va de la reflexión sobre la vida y el ocaso de la
misma. El guion es brutal, sincero y doloroso, un filme que no dudo que
dividirá al público. Con Amarga Navidad, el manchego lanza un guiño cómplice a
quienes, desde aquel “Pepi, Luci, Bom… y otras chicas del montón” en 1980, lo
han, lo hemos seguido en su viaje por este mundo mágico del cine.
Mi nota: 9
ESTRENO EN ESPAÑA: 20
de marzo.
REPARTO: Bárbara
Lennie, Leonardo Sbaraglia, Aitana Sánchez-Gijón, Victoria Luengo, Patrick
Criado, Milena Smit, Quim Gutiérrez, Rossy de Palma, Carmen Machi, Gloria
Muñoz, Antonio Araque, Antonio Romero, Samuel López, Laura Ledesma, Tusti de
las Heras, Nourdin Batan, Mairén Muñoz, Diogo Belizàrio, Raquel Ventosa, Miguel
Gorbe y Nacho Peinado.
PRODUCTORA: El Deseo//
Movistar Plus+
DISTRIBUIDORA EN
ESPAÑA: Warner Bros. Pictures España.
BIOGRAFÍA DE PEDRO
ALMODÓVAR
El guionista, productor
y director, Pedro Almodóvar, estudió el bachillerato con los padres
salesianos y franciscanos, en Cáceres. A los 18 años se trasladó a Madrid con
la intención de estudiar cine, pero se encontró con la escuela cerrada y
comenzó a trabajar en Telefónica. Pronto se sumergió en la llamada movida
madrileña, formando parte del grupo teatral “Los Goliardos” donde conoció a
Carmen Maura y del dúo punk-glam rock junto a McNamara. Rodó algunos
cortometrajes en Súper ocho, el último de ellos fue “Salomé” (1978) y dos años
más tarde debutó en el largometraje con “Pepi, Luci, Bom y otras chicas
del montón” (1980), para continuar con “Laberinto de pasiones” (1982),
“Entre tinieblas” (1983), “¿Qué he hecho yo para merecerme esto!” (1984),
“Matador” (1986), “La ley del deseo” (1987), “Mujeres al borde de un ataque de
nervios” (1988), “¡Atame!” (1989), “Tacones lejanos” (1991), “Kika” (1993),
“La flor de mi secreto” (1995), “Carne trémula” (1997), “Todo sobre mi madre” (1999),
“Hable con ella” (2002), “La mala educación” (2004), “Volver” (2006),
“Los abrazos rotos” (2009), “La piel que habito” (2011), “Los amantes
pasajeros” (2013), “Julieta” (2016), “Dolor y Gloria” (2019), “Madres Paralelas”
(2021), “La habitación de al lado” (2024) y este año nos llega “Amarga Navidad”
(2026). También ha dirigido el mediometraje “La voz humana” (2020), “Extraña
forma de vida” (2023), el cortometraje “La concejala antropófaga” (2009) y para
televisión, el anuncio para Pastas Ardilla del año (1996) y el tráiler para
amantes de lo prohibido (1985).
