Scary
Movie está dirigida por Michael Tiddes, con guion de Rick Alvarez junto a Marlon
Wayans, Shawn Wayans y Keenen Ivory Wayans. “Cucú, cucú: El
buffet libre de puñaladas y nostalgia que sí necesitábamos o no”
Es complicado hacer una
sinopsis de esta película – al igual que de las anteriores –, pues la línea
argumental original se ha ido diluyendo con las sucesivas entregas, aun sin
perder la esencia (o ganando, ¿quién sabe?), que no es otra que acuchillar a
diestro y siniestro hasta que no quede nadie.
Llegando a esta sexta
entrega, nos encontramos con parte del elenco original junto a caras nuevas que
se incorporan; algunas sin saberlo y otras muy conocedoras de dónde se están
metiendo y lo que les espera: una nueva pesadilla cómica a manos de Ghostface.
El “core four” veterano – formado por
Shorty (Marlon Wayans), Ray (Shawn Wayans), Cindy (Anna Faris) y Brenda (Regina Hall) – despierta simpatías a
medida que aparece en pantalla. Inevitablemente, pensamos que el tiempo no
perdona a nadie y deja su huella, pero esa marca de nostalgia “física” se pasa
pronto ante la absoluta locura que nos espera en sus 95 minutos de metraje.
Pero la película no
limita sus cuchilladas al cine de terror puro y duro. Fiel al espíritu
irreverente de sus creadores, el mensaje se sumerge sin complejos en la sátira
geopolítica actual. Sin necesidad de mencionar explícitamente su nombre, la
trama lanza dardos envenenados hacia la figura de Trump y los polémicos
escándalos que lo rodean a nivel global. El punto álgido de esta subtrama llega
con una imagen de lo más surrealista que hace hincapié en los archivos
desclasificados de Epstein, demostrando que la saga sigue sabiendo cómo sacarle
punta a los trapos sucios de la política global para transformarlos en pura
comedia absurda.
El despliegue de
irreverencia arranca desde el mismísimo prólogo con un inicio de antología. La
cinta abre con una rubia despampanante llamada Teyana (Teyana Taylor) desafiando a Ghostface por teléfono en un bar,
saliendo a la calle y adentrándose en un callejón con actitud desafiante hacia
su interlocutor. Cuando el asesino presume de su letalidad, ella canta un
cómico “cucú, cucú” que invoca a un grupo de matones de barrio. La paliza que
le propinan a Ghostface es de tal magnitud que lo deja medio muerto en el suelo
y Teyana lo remata con su Globo de Oro. Sin embargo, el caos no termina ahí: Teyana
se traslada de inmediato a la casa de Miércoles, quien aparece con su clásico
vestido gótico y coletas, dando pie a un brutal y desternillante giro que abre
la veda para el aluvión incesante de referentes cinematográficos que define el
filme. No estoy haciendo Spoilers, es el inicio, sobre el resto de la trama.
¿He dicho trama?, mutis.
Hay que reconocer que
si de algo sabe esta franquicia, es de encomendarse a sus viejas glorias para
que el castillo no se caiga. El verdadero motor cómico de estos 95 minutos
explota cuando entran en escena Anna
Faris y Regina Hall. Ver de
nuevo a Cindy Campbell y a Brenda Meeks compartiendo plano es un
regalo absoluto para los fans y nostálgicos; ellas, como muchos saben,
lideraron las cuatro primeras películas y ahora vuelven a demostrar por qué las
entregas clásicas de la saga siguen siendo las mejores en la memoria del
espectador. La química entre ambas sigue tan intacta, absurda y gamberra como
siempre. Faris domina como nadie el arte de poner cara de no enterarse de nada
mientras Hall vuelve a devorarse la pantalla con sus réplicas cortantes. Ellas
demuestran que no hacen falta grandes guiones cuando tienes a dos actrices que
conocen al milímetro el tempo de la comedia física de esta saga.
Y es que, tras ese
enérgico arranque, la película se convierte en un auténtico buffet libre que
satiriza sin piedad los mayores éxitos del terror que han desfilado
recientemente por las salas y la cultura pop.
El espectador asiste a
un bombardeo tan frenético de referentes que es fácil perder la cuenta; la
cinta salta sin pestañear de los espasmos faciales de Smile al gore desvergonzado de Terrifier 3, pasando por una delirante e incómoda imitación del “body horror” y las mutaciones de La Sustancia. Los hermanos Wayans no
dejan títere con cabeza: se mofan del inquietante asesino de Longlegs, desgarran con humor absurdo el
misterio coral y las desapariciones de Weapons,
clavan un gag desternillante con el viaje psicodélico de Shorty en el pozo de
hipnosis de Déjame Salir, se
ríen de los discursos teológicos de Heretic,
parodian a los vampiros cantores de Sinners y nos
regalan a una Cindy paranoica que parodia a la Laurie Stroud de las últimas
entregas de Halloween. Sin
embargo, los momentos más brutales, donde la sala se viene arriba, son cuando
la película satiriza el fenómeno de las guerreras K – Pop, un gag loquísimo que desata la
carcajada unánime y demuestra que no hay “vaca sagrada” que escape a su quema.
Este aluvión constante funciona por acumulación, aunque también hay que
reconocer que en algunos instantes te ves saturado y te saca de la película, al
no dejarte saborear el gag en toda su medida.
En resumen, Scary Movie
no viene a ganar premios en festivales de autor, viene a conquistar risas. La
fotografía de Terry Stacey sabe
replicar a la perfección las atmósferas oscuras y opresivas del cine de terror
moderno (Como los tonos de Smile o
la estética de La Sustancia, sin
olvidar la gama de colores de las
guerreras K – Pop, por poner tres ejemplos), logrando que el chiste
visual funcione aún mejor por el brutal contraste. Por su parte, la banda
sonora de Haim Mazar, es un
acierto total: maneja con maestría los silencios tensos que preceden al susto,
rompiéndolos de golpe con temas discotequeros o el loquísimo ritmo de las guerreras K-Pop. La película cumple
sobradamente la promesa de hacerte olvidar el sentido común durante 95 minutos
a base de carcajadas gamberras y chistes de brocha gorda. Ideal para una sesión
entre amigos e incluso tarareando un cómico “cucú, cucú”.
Mi nota es: 6,5
ESTRENO EN ESPAÑA: 5 de
junio.
REPARTO: Anna Faris,
Regina Hall, Marlon Wayans, Shawn Wayans, Cheri Oteri, Lochyn Munro, Dave
Sheridan, Jon Abrahams, Chris Elliott, Damon Wayans Jr. , Gregg Wayans, Kim
Wayans, Benny Zielke, Cameron Scott Roberts, Heidi Gardner, Olivia Rose Keegan,
Ruby Snowber, Savannah Lee May, Sydney Park, Savannah May, Nedim Jahic, Laniece
Ware, Felissa Rose, Kai Cenat, Michael Leavy, Billy Slaughter, Hasani Vibez
Comer, Phil Biedron, Hattie M. Baker, Marlon Fisher, André Wilkerson, Christopher
Jensen, Derek Chouinard y Geneva Meredith.
PRODUCTORA: Miramax//
Original Film// Ugly Baby Productions
DISTRIBUIDORA EN
ESPAÑA: Paramount Pictures Spain.
FILMOGRAFÍA DEL
DIRECTOR: El guionista, productor y director, Michael Tiddes, se inició en
el cortometraje con “Espacio de acceso reducido” (2007) y “#DreamRideLA”
(2015). En televisión cuenta con “Fred” (2010), “En sintonía con Affion
Crockett” (2013) y “Ríete de ello y compártelo” (2025). En el largometraje
debutó con “Una casa embrujada” (2013), “Una casa embrujada 2” (2014),
“Cincuenta sombras de negro” (2016), “Desnudo” (2017), “Sextillizos” (2019),
“Medio horneado: Totalmente alto” (2024) y este año nos ofrece “Scary Movie”
(2026).

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