Te
van a matar dirigida por Kirill Sokolov compartiendo guion con Alex Litvak. “Un festín de sangre, fuego y humor negro en el
corazón de Manhattan”
La película arranca con
un impactante prólogo: Asia Reaves (Zazie
Beetz) dispara y mata a su padre en un acto desesperado por proteger a su
hermana María Reaves (Myha`la Herrold),
frenando años de maltrato. Pasados 10 años, Asia reaparece frente al The
Virgil, edificio que, como se nos relata, fue uno de los más emblemáticos de
Manhattan. Tras llamar al timbre, es recibida por Lily (Patricia Arquette), la directora. Asia se presenta como la nueva
empleada. El lujo y la tranquilidad del lugar son tan solo una fachada, pues
tras instalarse, es asaltada por figuras encapuchadas y vestidas de negro,
desatándose la primera escena de acción y gore, que nos advierte que los
residentes esconden un secreto sangriento tras su apariencia de éxito. Lo que
los residentes no sospechan es que Asia no es una víctima fácil; su verdadera
misión es infiltrarse en las entrañas del edificio para rescatar a su hermana.
Será a partir de esta
primera escena donde Sokolov imprime un ritmo endiablado en un escenario casi
único. El edificio acogerá un festín de pasillos infinitos y puertas que
esconden secretos, como si estuviéramos en el interior de una compleja casa del
terror, un escenario donde el director despliega un abanico de referentes. Se
percibe la genialidad de Tarantino en trabajos como el western “Django desencadenado” o la inolvidable “Kill Bill” pasando por la mala leche de la protagonista en “Noche de bodas”
de Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett o la secuencia del ojo en “Terroríficamente muertos” del más
gamberro Sam Raimi. La secuencia del ojo, en esta ocasión un “ojo espía”, no es
solo un homenaje a Terroríficamente muertos, sino una declaración de
intenciones: aquí la sangre se salpica con carcajadas y al espectador no le
importa verse rodeado de vísceras de todo tipo.
Esta función llevada al
extremo casi teatralizado, no alcanzaría su cenit si no fuera por las
interpretaciones de sus dos protagonistas principales, pues el resto son peones
indispensables de este ritual endiabladamente sádico, cómico y sangriento. Por un lado
la increíble Zazie Beetz, dando vida
a una desatada, violenta y furiosa Asia Reaves, quien es capaz de matar sin
pensárselo dos veces, con tal de que su hermana esté a salvo. Su interpretación
es difícil de describir, hay que verla en acción para justificar mis palabras.
Está simplemente brutal. Aquí no existe la palabra contención sino desenfreno. Y
Patricia Arquette quien encarna, y
nunca mejor dicho, a Lily. Una mujer en apariencia elegante que realmente exuda
cinismo y maldad por cada uno de sus poros. Es la anfitriona perfecta para
elevar esta pesadilla en donde lo inimaginable se hace realidad. Donde los
muertos no mueren al ser inmortales pero sí derrochan litros y litros de
sangre, como si de aspersores se tratara.
“Este
edificio es un templo a Satán. Cada mes tenemos que ofrecer un sacrificio
humano”
Todo este festín visual
y visceral está recreado por la excelente fotografía de Isaac Bauman, dotando a cada planta del edificio y espacios
determinados de una atmósfera única inspirada en los círculos del infierno de
Dante. Los tonos ocres contrastan con los marrones de las maderas y los
contraluces potencian el infierno en el que se ve envuelta Asia. Frente a esas
puertas abiertas donde la oscuridad absoluta la espera, ella sabe contraponerse
convirtiendo el hacha en un arma y antorcha a la vez. Un recurso vital, ya que
en este templo los residentes poseen una regeneración grotesca; si los
despedazas, vuelven a encajar cada miembro amputado en su sitio. El fuego es el
único elemento para su aniquilación, y el hacha llameante, además de un efecto
visual perfecto entre la oscuridad reinante, le sirve a Asia para iluminar su
camino y, al mismo tiempo, ejecutar el golpe de gracia definitivo.
Como el mejor amante
que puede tener la fotografía en el cine, entre todo ese despliegue de fuego y
acero se abre camino la banda sonora de Carlos
Rafael Rivera, quien entre sus notas inyecta un pulso frenético que no da
tregua, convirtiendo cada hachazo en una nota de esta sinfonía del caos y al
pentagrama, navegando entre el drama emocional y el terror más sádico.
En definitiva, “Te van a
matar” es un festín de gore muy disfrutable, no solo por los golpes de terror,
sino por ese humor negro que consagra a Kirill Sokolov como un maestro del
exceso que sabe cómo dibujar una sonrisa en el espectador tras el caos vivido y
sufrido. Un filme por el que desfilan todo tipo de armas e incluso aquello que
nunca se ha utilizado como tal. Al salir del cine, es como haber estado en una
montaña rusa no apta para todos los estómagos, pero me atrevo a decir que
imprescindible para quienes buscan experiencias salvajes, divertidas y
visualmente impecables.
Mi nota es: 8
ESTRENO EN ESPAÑA: 27
de marzo.
REPARTO: Zazie Beetz,
Myha`la Herrold, Paterson Joseph, Tom Felton, Patricia Arquette, Heather
Graham, Darron Meyer, Gabe Gabriel, Megan Alexander y Chris van Rensburg.
PRODUCTORA: Film Afrika Entertainment// New Line
Cinema// Skydance Productions.
DISTRIBUIDORA: Warner
Bros. Pictures España.
Filmografía
del director
El montador, guionista y director de cine Kirill Sokolov, se graduó en la Universidad Politécnica Pedro el Grande de San Petersburgo en Física y Tecnología de Nanoestructuras obteniendo un máster en 2012. Asistió a Cursos Avanzados para Directores de Cine y Guionistas (VKSR). Se inició con los cortometrajes “Sizif schastliv” y “Byvaet i Khuzhe” en (2012), “The Outcome” (2014) y “Ogon” (2015) en el largometraje, debutó con “¿Por qué no te mueres?” (2018), “Sin mirar atrás” (2021) y este año estrena “Te van a matar” (2026).
.jpg)