La coproducción entre
Estados Unidos y Reino Unido, SHELTER:
El Protector está dirigida por Ric
Roman Waugh con guion de Ward Parry.
“El instinto oculto, desconocido y paternal de Jason Statham”
En una isla desierta,
vive retirado Michael Mason (Jason Statham),
un ex militar del Corps of Royal Marines y ex agente del MI6. Cada semana se
acerca un barco tripulado por un compañero del ejército junto a su sobrina
Jessie (Bodhi Rae Breathnach), para
abastecerle con los suministros que precisa. Será Jessie quien deje la
mercancía en tierra firme.
Un día, al regresar al
barco, Jessie se ve en medio de una gran tempestad y la barca se hunde. Michael
sale en su busca y la salva. Jessie presenta una herida en la pierna que
termina infectándose y Michael decide acercarse al pueblo para comprar todo lo
que precisa para curarla y una cámara le capta, alertando a las autoridades y
enemigos del pasado, quienes se ponen en acción para intentar matarlo y digo
intentar, porque es complicado capturar a Jason.
Ric Roman Waugh, es un hombre todoterreno: Especialista,
actor, productor, escritor y director. Comenzó su carrera ejerciendo de doble
de riesgo en películas como: “Arma Letal 2” (1989), “Días de Trueno” (1990),
“Soldado Universal” y “El último mohicano” ambas en (1992) o “Blanco
Humano” (1993), por poner algunos ejemplos. Como actor trabajó en “Kuffs” (1992)
de Bruce A. Evans y en la dirección debutó con “Exit” (1996) a la que
han seguido “La próxima víctima (La sombra del crimen) (2001),
“Criminal” (2008), “El mensajero” (2013), “That Which I Love
Destroys Me” (2015), “Maestro del crimen” (2017), “Objetivo: Washington D.C.” (2019),
“Greenland: El último refugio” (2020), “National Champions” (2021), “Operación
Kandahar” (2023), y este año nos ofrece “Greenland 2” y “Shelter: El
protector”.
Jason Statham nos tiene
acostumbrados a ofrecernos personajes con una imagen de hombre tranquilo en la
cotidianidad, y de rudo y violento cuando las circunstancias ponen al límite a
quien tiene que encarnar. En esta ocasión se añade un elemento más, la
vulnerabilidad del ser, pues aunque por naturaleza luche contra las injusticias,
en esta coyuntura, tras conocer a la joven Jessie y cuanto acontece a su
alrededor, se despierta en él ese instinto primario de protección paternalista,
que sinceramente le sienta muy bien al personaje, como podemos observar en
algunas escenas.
Cuenta con dos partes
bien diferenciadas, la primera, en la que vemos al personaje deambulando como
un fantasma en la casa que pertenece a un faro abandonado, pasando los días con
la única compañía de su perro fiel y dejando pasar la vida, sin ningún
aliciente. La monotonía parece haberse apoderado de él, contemplando como el
día deja paso a la noche, sin altibajos. Esa extraña, angustiosa y dolorosa soledad,
que percibe el espectador en Mason, le hace cuestionarse qué está sucediendo,
pues nada se nos ha desvelado hasta la fecha, solo que subsiste porque así debe
ser o tal vez esperando la chispa que active de nuevo mente y cuerpo. Es aquí
donde entra la segunda parte, cuando las circunstancias le llevan a salvar a
Jessie y con ello ponerse al descubierto, pues el instinto de protección,
dispara los resortes que permanecían dormidos, liberando a la bestia que lleva
dentro y si bien el espectador ya estaba disfrutando de la trama al llegar a este
punto, sabe muy bien lo que se avecina pues Jason
Statham, nunca decepciona.
Este
thriller de espías, aunque no nos presente nada novedoso, si cuenta con alma,
como me gusta definir a algunas películas, pues esta trepidante aventura de
acción con pocos buenos y muchos malos, en donde los giros acrobáticos tienen
su espacio, así como las explosiones y los disparos que si no se tiene cuidado
pueden alcanzar a algún espectador despistado; sin embargo, logra mantener la
mecha de vulnerabilidad y humanidad encendida entre los dos personajes
principales. Un tándem que funciona a la perfección entre la veteranía de Jason Statham y
la profesionalidad de una joven Bodhi
Rae Breathnach, que nos está hechizando a todos con sus trabajos.
Poco más me queda por
mencionar. Película palomitera para disfrutar en buena compañía y que como no
puede faltar nunca en mis reseñas, deciros que en esta ocasión cuenta con una
interesante fotografía de Martín Ahlgren
con planos muy correctos y una buena iluminación, destacando las escenas
nocturnas. En cuanto a la partitura de David
Buckley, equilibra con acierto el drama, la tensión y la acción, que el
filme demanda.
Mi nota es: 7,5
ESTRENO EN ESPAÑA: 27 de marzo.
REPARTO: Jason Statham, Bill Nighy, Naomi
Ackie, Daniel Mays, Billy Clements, Harriet Walter, Bronson Webb, Bally Gill,
Anna Crilly, Adam Collins, Sofian Francis, Tom Wu, Tomislav Stojanovic, Ryan
Fletcher, Bodhi Rae Breathnach, Gordon Alexander, Steven Blades, Erand Hoxha, Bryan
Vigier y Rodaidh Findlay.
PRODUCTORAS: Black Bear International / RVK
Studios / CineMachine Media Works / Punch Palace Productions / Stampede
Ventures.
DISTRIBUIDORA
EN ESPAÑA: Diamond Films España.
