martes, 28 de mayo de 2019

LA CENIZA ES EL BLANCO MÁS PURO: CRÍTICA CINE

La coproducción entre China, Francia y Japón, La ceniza es el blanco más puro, cuenta con guion y dirección de Jia Zhang Ke.

Estamos en 2001. La joven Qiao (Zhao Tao) está enamorada de Bin (Fan Liao), el cabecilla de una organización de la mafia local de Datong. Una noche, mientras ambos van en su coche, son agredidos por una pandilla rival. Bin sale del auto para defenderse, pero no lo logra, quedando gravemente herido. Qiao observa lo que está sucediendo desde la parte de atrás del coche y ante el temor de que maten a Bin, toma la pistola que su pareja le ha regalado y saliendo del auto, lanza dos disparos al aire. En ese instante es detenida por la policía, siendo condenada  a 5 años de cárcel. 

Tras cumplir la condena, Qiao buscará a Bin, pero este ha tomado otro rumbo, descubrirá que tiene una nueva pareja y que él no desea verla. Qiao no se rendirá, regresará a su pueblo natal y buscará la forma de atraerlo hasta el local que ambos regentaban, continuando con las actividades de la mafia del lugar.

Un sólido y espeso filme a través de un impactante ejercicio dramático, entre la angustia, la soledad, las separaciones, la violencia, el mundo de las mafias, el amor y la pérdida del mismo, la resignación, la lucha por sobrevivir, el deseo de venganza y hasta la propia muerte en una historia por momentos poética y en otros, desgarradoramente emocional.
El afamado director chino, Jia Zhang Ke, se inició en la realización, como muchos realizadores, con el cortometraje: “Un día en Beijing” 1994,  “Du Du” y “Xiaoshan vuelve a casa” 1995, para saltar al largometraje con su ópera prima “Xiao Wu” tres años más tarde, continuará con obras como “Zhantai (Platform) 2000, “Placeres desconocidos” 2002, “Shijie (El mundo) 2004, “Un toque de violencia” 2013, Mejor guion en Cannes o “Más allá de las montañas” 2015, premio del público en San Sebastián a mejor película europea.

Una obra  relatada entre los años 2001 al 2018, quedando claramente dividida en tres etapas. La primera de ellas será la presentación de la pareja protagonista: Bin, un mafioso respetado por toda la comunidad y Qiao una mujer valerosa e intrépida. La segunda estará marcada por la separación, debido a los acontecimientos expuestos y la búsqueda de amor perdido, y la tercera, el reencuentro, que como muchas veces sucede en la vida, la distancia en el tiempo, también juega sus cartas. Tres etapas cuidadosamente fotografiadas por Eric Gautier.

Jia Zhang Ke, nos narra una obra  con un marcado carácter femenino, en la cual Zhao Tao, su esposa en la vida real, a través de la extraordinaria interpretación de Qiao, nos invita a viajar con ella por su universo personal. Un mundo rodeado por las sombras y las luces, por los recuerdos del pasado y el incierto presente, sin vislumbrar el futuro. No se rendirá ante las adversidades que la vida le ha reservado. Una mujer temperamental, soñadora y luchadora, con un claro objetivo, recuperar su historia de amor detenida en el tiempo por los avatares de la vida. Un viaje de auto reflexión y de aprendizaje, de madurez y de cerrar las puertas al amor que le ha dado la espalda, descubriendo su verdadera identidad, mientras deja al espectador, en ese camino, múltiples lecturas para ser desgranadas y degustadas, tras salir de la sala.

Si bien Zhao es el alma de toda la obra, con un personaje claramente escrito para su lucimiento, no podemos olvidar la correctísima interpretación de su partner Fan Liao, en el papel de Bin. Un filme para disfrutar sin prisas

Mi nota es: 8
ESTRENO en ESPAÑA: 31 de mayo
REPARTO: Tao Zhao, Liao Fan, Xu Zheng, Casper Liang, Feng Xiaogang y Diao Yinan.
PRODUCTORA: Arte France Cinéma// Beijing Runjin Investment// Huanxi Media Group// MK2 Productions// Office Kitano// Shanghai Film Group// Xstream Pictures.
DISTRIBUIDORA en ESPAÑA: Golem Distribución.

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