Proyecto
salvación está dirigida por Phil Lord y Christopher
Miller, con guion adaptado de Drew
Goddard. “Un chute de energía positiva en estos tiempos difíciles”
Ryland Grace (Ryan Gosling) se despierta de un coma
inducido, inquieto, desconcertado, sin saber dónde está y quién es. La voz de
un ordenador le comunica que está a bordo de una nave, en una misión especial.
Poco a poco irá recordando quién es y cómo Eva Stratt (Sandra Hüller), la jefa del Proyecto Salvación, le enroló. Su
misión es resolver el enigma de la misteriosa sustancia que está enfriando el sol.
Pero aunque todos sus compañeros han fallecido, no estará solo, pues se
encontrará con un extraterrestre, cuya misión es muy parecida, Rocky (Voz de James Ortiz). Sus planetas están
en peligro porque algo extraño está destruyendo el sol.
Es inevitable no pensar
en “Enemigo mío”, “ET” e incluso “2001: Una odisea espacial” por poner tres ejemplos y a la vez
sentirla tan original, naturalista y vital, que cuando sales de la sala, te
llevas de regalo un chute de buena energía, de vida, felicidad y de fe; gracias
a la conexión que surge entre el humano y el alienígena, de amistad verdadera y
sincera. Una historia, que en los tiempos que vivimos nos recuerda de qué
materia estamos hechos y lo que estamos perdiendo por las prisas, los egos o el
materialismo mal entendido, sumergiéndonos con ellos en una espiral de la que
parece que no podamos salir o no quieren que lo hagamos; por el contrario, en
esta obra, desde el primer momento se busca la manera de hallar un puente para
entenderse y ese puente, como ya nos mostrara el maestro Steven Spielberg en Encuentros en la tercera fase, serán las
matemáticas y la música. De hecho, hay un precioso guiño al clásico de
Spielberg, cuando Ryland tararea la melodía. Ver a Gosling, el entusiasmo que
pone para crear ese lenguaje, es brillante y es que sin duda Ryan ejecuta una
interpretación impecable, divertida, emotiva y muy juguetona.
Una gran odisea en los
confines del sistema estelar, que brilla por el optimismo y la química que nace
entre Ryland y Rocky. Seres diferentes físicamente pero alimentados por
emociones y sueños similares. Ellos dos son el corazón y el alma de la película
y aunque los flashbacks, que se nos ofrecen, sean necesarios para explicarnos
quién es Ryland y el motivo de su presencia en la nave, en ocasiones molestan,
pues ansías seguir disfrutando de la comunión surgida entre ambos, de sus
conversaciones amigables, de sus pullas, sus chistes malos y de esa necesidad
imperiosa de compartir conocimientos para sobrevivir y resolver el conflicto en
el que se encuentran.
Visualmente la película
es un prodigio de contrastes que refuerza esta dualidad. Greig Fraser nos regala una elegante fotografía que disecciona los recuerdos de la vida en la Tierra a
través de los flashbacks, frente al espacio estelar y los interiores de las
naves. La profundidad de los espacios, el sentirse orgánica entre los elementos
metálicos, la luz y sobre todo, el color. Hay una escena fantástica que parece
homenajear de nuevo la obra de Kubrick, en donde las naves se encuentran y
mantienen durante unos instantes un juego de coqueteo, de ritual en el que
parece que estén bailando al son de un extraño tango. Cada plano, cada
secuencia, cada escena tiene vida propia creando una maravillosa paleta
cromática, que por momentos nos hipnotiza. A la fotografía se une Daniel Pemberton, quien crea una
partitura que juega entre la nostalgia, el divertimento y los instantes
dramáticos, que también los tiene.
En resumen, estamos
ante una obra genuina, de cine amable y muy blanco, tremendamente evocador y
optimista; con un elenco actoral de secundarios muy bien interpretados,
destacando a Sandra Hüller que
encarna a Eva Stratt, la jefa del proyecto Salvación y superiora de Ryland y no
os puedo contar más de ella, pues es una pieza clave entre el choque emocional
que provoca la ética y la supervivencia del planeta, que Sandra defiende con
mucha credibilidad. Deciros, para terminar que está basada en la novela de Andy
Weir.
Mi nota es: 9
ESTRENO EN ESPAÑA: 27
de marzo.
REPARTO: Ryan Gosling,
Sandra Hüller, Milana Vayntrub, Lionel Boyce, Ken Leung, Isla McRae, Bastian
Antonio Fuentes, James Ortiz, James Wright, Liz Kingsman, Robert Smith, Travis
Jay, Aaron Neil y Orion Lee.
PRODUCTORAS: Lord Miller// MGM// Amazon MGM Studios//
Pascal Pictures// General Admission// Waypoint Entertainment.
DISTRIBUIDORA EN
ESPAÑA: Sony Pictures Releasing de España.
FILMOGRAFÍA
DE LOS DIRECTORES:
En esta vida, nada es fruto del azar, sino del trabajo y la complicidad como la que disfrutan estos dos directores desde que se conocieron siendo muy jóvenes: Phil Lord estudió en Ransom Everglades y Dartmouth College y Christopher Miller en Lakeside y Dartmouth College. El primer contacto lo tuvieron escribiendo columnas en periódicos universitarios y se ha convertido en uno de los motores más creativos del Hollywood actual. Su filmografía comenzó en la animación con “Lluvia de albóndigas” (2009), continuando con “Infiltrados en clase” (2012) e “infiltrados en la universidad” (2014) y el filme animado “The Lego Movie” (2014). También han trabajado para televisión con series como “Clone High” (2002/03), “Brooklyn Nine-Nine” (2013) y “El último hombre en la tierra” (2015). Este año con “Proyecto Salvación” (2026) firman su obra más ambiciosa, con un mensaje claro, que incluso en los confines del sistema estelar, lo que realmente nos salva es la capacidad de conectar con el otro.

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