martes, 18 de octubre de 2022

LA PIEL DEL TAMBOR: CRÍTICA DE CINE

La coproducción entre España, Colombia e Italia, La piel del tambor, está dirigida por Sergio Dow compartiendo guion con un nutrido grupo de guionistas que adaptan la novela de Arturo Pérez-Reverte.

1995. En la ciudad del Vaticano, un hacker informático consigue hacer llegar al ordenador personal del Papa un mensaje asegurando que la Iglesia de Nuestra Señora de las Lágrimas, en Sevilla, mata para defenderse. El Papa (Franco Nero) intrigado, decreta que se abra una investigación, siendo Monseñor Spada (Paul Guilfoyle) quien ordene a su mejor agente, el sacerdote Quart (Richard Armitage), experto en asuntos turbios de la iglesia, que se desplace a la ciudad de Sevilla, para esclarecer el asunto.

En Sevilla, Macarena Bruner (Amaia Salamanca), hija de la duquesa Cruz Bruner (Fionnula Flanagan), sirviéndose de sus privilegios al ser dueña de los derechos sobre el terreno donde se enclava el templo, se interpone a que la iglesia sea derruida, apoyando al párroco Príamo Ferro (Paul Freeman) y a la monja norteamericana arquitecta/restauradora Gris Marsala (Alicia Borrachero)

El productor, guionista y director, Sergio Dow, estudió leyes e hizo un posgrado en criminalística, pero su pasión, el cine, le lleva a trabajar como productor del cortometraje “Asunción” 1975 de Carlos Mayolo y Luis Ospina. Unos años más tarde dirigirá “Imágenes del Pacífico” 1978, “La otra imagen de Colombia” 1979, “Rambao” y “On Wheels” ambas en 1980, “Botero” 1982, “El día que me quieras” 1986, “La producción del café en Armenia” 1991, “Bahia Mansa” 1993, “Hemingway, the Hunter of Death”  y “Requiem: Musica in Tempore Belli” ambas en 2001, “Voice of Silence” 2009, “Swahili, People of the Coast” 2011 y este año nos trae “La piel del tambor” 2022.

La película, adaptación de la novela de Arturo Pérez Reverte rodada en España e Italia, equilibra el suspense, misterio y romance en una narración en la cual se encaran los asesinatos, las traiciones,  la religión y la codicia. El director se toma su tiempo, casi dos horas, para contarnos una historia en la que deja casi todo para el final, cerrando las tramas sin dar respiro ni a los espectadores ni a la propia obra, como si le apremiara el concluir. Tal vez el problema radique de la adaptación, que aunque el propio autor afirmara que estaba conforme, el haber intervenido varios guionistas y aun logrando mantener cierta tensión argumental, le ha restado alma a algunos personajes y a la propia historia, teniendo que lamentar que lo que podría haber sido una gran película se haya quedado en un filme que se deja ver y entretiene, sin más.

La piel del tambor ha contado con un importante elenco internacional, que dan vida a sus personajes de forma correcta, por lo que no destacaré a ninguno, pero si me ha chirriado bastante que actores españoles hayan hablado durante todo el filme en inglés, en una producción marcadamente española y una narración, que si se escucha hablar en italiano, en algunos instantes, cuando están en Roma, por qué no respetar nuestro idioma cuando se trasladan a Sevilla con personajes españoles, más cuando la novela, aun habiendo sido traducida a un gran número de idiomas, el original es el español. Desde hace ya un tiempo estamos asistiendo a producciones, sobretodo norteamericanas, que cuando intervienen personajes latinos, se escucha hablar en español y creo que ese es el camino correcto; pongo por ejemplo el gran musical West Side Story, en cualquiera de sus dos versiones. Hay que aprender a respetar y conservar el idioma de cada país y de cada individuo, aunque al inglés se le considere el idioma universal y se busque para la película una proyección internacional. Tal vez venga bien recordar al director colombiano Sergio Dow, que en el mundo hay millones de hispanoparlantes, entre ellos los colombianos y que todo es cuestión de cultura y el idioma, es parte de esa cultura. También le recomendaría que para su próximo proyecto, no se duerma entre los fotogramas y los paisajes y ahonde más en los personajes, que son las columnas que sostienen viva la historia y lo peor de todo, que luego le entren las prisas para terminar.

Mención especial merece la fotografía en la mirada de Aitor Mantxola, con planos vistosos y originales con los cuales la tensión alcanza un mayor protagonismo, así como el color y la iluminación utilizada; también destaco la extraordinaria banda sonora del gran maestro Roque Baños, sorprendiéndonos una vez más con sus impolutas partituras. Dicho lo cual, la piel del tambor, resulta un filme entretenido y que hará pasar dos horas de evasión, al espectador.

Mi nota es: 6,5

ESTRENO EN ESPAÑA: 21 de octubre.

REPARTO: Richard Armitage, Amaia Salamanca, Fionnula Flanagan, Paul Freeman, Paul Guilfoyle, Alicia Borrachero, Joe Manjón, William Keen, Carlos Cuevas, Unax Ugalde, Jorge Sanz, Rodolfo Sancho, Peter Vives, Simón Andreu, Enrique Alcides, Juan Fleta, Rubén Carballés, Franco Nero y Feodor Atkine.

PRODUCTORA: Enrique Cerezo PC// Drumskin Productions// Fundación Enic Producciones// North By Northwest// Spal Films.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Flins y Pinículas.

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