domingo, 2 de octubre de 2022

BLONDE: CRÍTICA DE CINE

 

Blonde está escrita y dirigida por Andrew Dominik, basándose en la novela de Joyce Carol Oeates. “Ana de Armas a las puertas del Oscar”

La historia nos sitúa en los años de infancia de Norma Jeane Mortensen (Lily Fisher), quien con 7 años vivía atormentada por su madre Gladys (Julianne Nicholson) desequilibrada emocionalmente y alcohólica. Seremos testigos del intento de su progenitora por ahogarla en la bañera o internarla entre las llamas del incendio que se originó en Griffith Park en 1933. Todos los conflictos vividos con su madre y la ausencia de un padre, marcarían el destino de quien se convirtió en un icono sexual a nivel mundial en aquellas décadas en Hollywood. Marilyn Monroe (Ana de Armas)

El director, Andrew Dominik, se graduó en la Melbourne´s Swinburne Film School en 1988 y tras dirigir el video musical “Crowded House: Fall at Your Feet” en 1991 debutó en el largometraje con “Chopper” 2000 al que han seguido “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford” 2007, “Mátalos suavemente” 2012, “One More Time with Feeling” 2016, el documental “Nick Cave: This much I know to be true” 2022 y este mismo año “Blonde” 2022.

Desde el minuto uno Blonde se perfila como un drama tenso, demoledor, doloroso y deprimente que se encamina sin remedio hacia el precipicio. La mente, ese lugar tan misterioso e intrínseco en  el ser humano en el cual confluyen el pensamiento, la conciencia, la memoria o la propia imaginación, se convierten en este filme, en personajes de excepción, pues nuestra protagonista arrastrará el sufrimiento que la persigue como un fantasma insaciable desde niña, hasta los últimos minutos de su vida. Un biopic ficcionado que refleja la traumática vida que consumió a una mujer de carne y hueso y cuya imagen, la de la rubia de oro, la mujer deslumbrante y deseada, la diosa de la sonrisa y del erotismo más latente, la eclipsó y la destruyó.

Atenderemos a esa Norma Jeane encararse al dolor de ver a una madre deteriorándose por la enfermedad, padeciendo la ausencia de un padre, sufriendo abusos sexuales en los primeros años en los que buscaba abrirse camino, cayendo en los brazos de dos jóvenes con los que se sentía feliz, arropada y amada, Charles Chaplin Jr. (Xavier Samuel) y Edward G. Robinson Jr. (Evan Williams). El decir sí en tres ocasiones al matrimonio, primero con James Dougherty, con quien estuvo casada cuatro años, con Joe DiMaggio con quien apenas vivió un año y con Arthur Miller hasta su divorcio pasados cinco años, los abortos, las drogas y la bebida o el mantener una estrecha amistad con J.F. Kennedy. Y hablando del presidente de Estados Unidos, lo que sí me llamó la atención es que nos ofrece una escena en la cual el presidente la obliga a realizarle una felación, mientras le masturba, no existiendo evidencias de que la escena sexual tuviese lugar, por muchas especulaciones que existan entorno a su amistad; en vez de deleitarnos con el “Happy Birthday”, por poner un ejemplo. No es cuestión de puritanismo, que sabéis que disto mucho de ello, sino el saltar de una narración elegante a lo grotesco. A mi juicio no ha sido lo más acertado aun personificando el poder y la sumisión y para terminar, lo que también me llamó la atención y que se repite en varias ocasiones, es el cómo Norma reniega de su alter ego, Marilyn. Marilyn representaba un producto creado por Hollywood, la cara amable, feliz, llena de sensualidad y sexualidad, que movilizaba a las masas y rompía corazones a la vez que llenaba las salas de cine; mientras Norma tenía roto el corazón y obnubilada la mente.

Hablemos de ella, de la joven que si bien ya la consideraba una estrella, con este trabajo se encumbra en el olimpo de las grandes actrices. Ana de Armas está magistral, impecable, arrebatadora, sensual, derrochando energía y tablas delante de la pantalla. Si bien la cámara la adora, en este trabajo cae rendida a sus pies. No hay plano por muy deteriorado que se  encuentre el personaje, que Ana no lo haga brillar con su luz, con su mirada, con su rostro angelical que habla por sí mismo; el gran trabajo de contención y la gran lección del uso del lenguaje corporal con el que dota al personaje, la convierte en la dama de la película. Es la razón por la que ver este filme. Ella es la película a la que devora desde el interior.

Para terminar, hacer mención muy especial a la extraordinaria fotografía de Chayse Irvin, pues si Ana es el gran corazón del filme, la fotografía y la iluminación se apoderan del alma del personaje a través de la cual sentimos lo que Norma/Marilyn padece. Las imágenes borrosas y distorsionadas  entre planos sugerentes y dramáticos apoyados por el uso de la pantalla cuadrada que nos invita a acercarnos y traspasar la barrera de la intimidad.

Mi nota es: 8,5

REPARTO: Ana de Armas, Bobby Cannavale, Adrien Brody, Julianne Nicholson, Evan Williams, Xavier Samuel, Caspar Phillipson, Toby Huss, Sara Paxton, Chris Lemmon, Dan Butler, Garret Dillahunt, Lucy DeVito, Michael Masini, Ned Bellamy, Scoot McNairy, Rebecca Wisocky, Catherine Dent, Spencer Garrett, Eden Riegel, Tygh Runyan, Sonny Valicenti, Haley Webb, David Warshofsky, Ravil Isyanov, Judy Kain, Time Winters, Jerry Hauck, Mia McGovern Zaini, Eric Matheny, Warren Paul, Patrick Brennan, Ryan Vincent, Mike Ostroski, Colleen Foy, Rob Nagle, Rob Brownstein y Jeremy Shouldis.

PRODUCTORA: Plan B Entertainment.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Netflix

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