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miércoles, 29 de julio de 2026

SPIDER-MAN: BRAND NEW DAY: CRÍTICA DE CINE

Spider-Man: Brand New Day está dirigida por Destin Cretton, con un guion de Chris McKenna y Erik Sommers.

Han pasado cuatro años desde los últimos acontecimientos vividos por el superhéroe, y ahora Peter Parker / Spider-Man (Tom Holland) sigue protegiendo a la ciudad de Nueva York del crimen callejero desde el anonimato. En su soledad, recuerda a su tía May —a quien lleva flores a su tumba— y, sobre todo, a su novia MJ (Zendaya). Al mismo tiempo, tendrá que lidiar con el duro paso de su juventud a la madurez, ya que sus poderes arácnidos comienzan a sufrir una serie de mutaciones. Estas alteraciones provocan cambios tanto en su carácter como en su cuerpo; por ejemplo, la pérdida de la capacidad de lanzar telarañas de forma orgánica desde sus muñecas, lo que le obliga a crear artilugios para generarlas. Y sí, como es costumbre en toda película de Marvel, cuenta con sus villanos —algunos ya los conocéis, pero otros…— lo dejamos aquí.

Se habla de que este nuevo Spider-Man es la cuarta parte de la saga que se inició con “Spider-Man: Homecoming” (2017), continuó con “Spider-Man: Lejos de casa” (2019) y siguió con “Spider-Man: No Way Home” (2021), donde conocimos a otros Spider-Man de diferentes dimensiones. En cambio, algunos creen que es el reinicio y el comienzo de una nueva saga mucho más ambiciosa, pero sin perder la continuidad del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU). Por mi parte no pienso sacaros de dudas; es mejor que veáis esta nueva entrega que, os aseguro, la vais a disfrutar en sus dos horas y media de metraje.

Comenzaré con la interpretación de Tom Holland, que en esta entrega resulta sencillamente perfecta y creíble. Deja de ser el jovencito ansioso por perseguir el mal y que cometía errores de principiante, para proyectar al espectador de forma innata un torrente de sentimientos y emociones complejas. Gran parte de este mérito se debe al enfoque de Destin Cretton, quien se olvida por completo de las distracciones de los multiversos para centrar la cámara en la pura humanidad de sus personajes, sin omitir, por supuesto, las escenas de acción, de las que ya hablaré.

Nos encontramos ante un Spider-Man profundamente terrenal que se debate en un conflicto interno devastador: la necesidad de seguir haciendo el bien desde el anonimato absoluto contra el peso de una vida en soledad que, evidentemente, no le agrada. El dolor de añorar a su chica y la carga de protegerla desde las sombras marcan su día a día. Para colmo, Peter arrastra el desconcierto de no entender los alarmantes cambios que sufre su propio organismo, manifestados en fuertes dolores de cabeza y en la pérdida de facultades tan vitales como el lanzamiento de telarañas desde sus muñecas, como ya he comentado. En este punto, el director y los guionistas introducen un acierto de guion con cierta carga didáctica: en medio de una escena cotidiana, vemos en un televisor un fragmento de un documental que habla sobre los cambios biológicos que experimentan las arañas al convertirse en adultas, sirviendo como el espejo perfecto de lo que está pasando nuestro protagonista.

Es innegable la química entre Zendaya y Tom Holland, un magnetismo que ya se disfrutaba en las anteriores entregas. Su conexión natural aporta la luz necesaria a una historia ensombrecida por los demonios internos del Bruce Banner de Mark Ruffalo. La obsesión de Banner por contener a “la bestia” fracasa inevitablemente y, tras la emergencia de Hulk, la trama introduce a Frank Castle (Jon Bernthal). A diferencia del resto de los personajes, cuyo lado humano conocemos a fondo, la perspectiva de Castle siempre ha sido oscura. Sin embargo, aquí acude al rescate del Hombre Araña cuando este le pide ayuda, convirtiéndose así en su sombra protectora a lo largo del metraje; un aliado tan implacable como necesario al que Peter no duda en recurrir.

Este impecable manejo de las dinámicas nos lleva a una conclusión clara: nos encontramos ante una obra que es mucho más un film de personajes que de actores, priorizando la evolución dramática por encima del mero lucimiento de las estrellas de Hollywood. Todo el reparto cumple sobradamente y con nota en sus respectivos papeles, sumergiéndose en las aguas de un auténtico thriller psicológico donde el enemigo no es solo físico, sino emocional. El guion explora con una madurez y naturalidad asombrosa cómo el dolor, el rencor y la necesidad de venganza pueden corromper a cualquiera, sirviendo como un espejo oscuro para el propio Parker. En lugar de resolver los conflictos a base de batallas físicas, la narrativa se atreve a hurgar con cierta sutileza en las heridas del pasado, tocando de cerca traumas tan profundos como la pérdida de los seres queridos. Es ahí donde la película recupera la esencia más pura del cómic: recordar que “todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”, pero enfocándolo esta vez desde la dolorosa necesidad de tener la valentía de mirar hacia adelante. Su misión en la vida es más grande que el dolor que arrastran, aunque como humanos, sufran.

Lejos de romper el ritmo de la narración, los constantes flashbacks que rememoran el pasado de Spider-Man junto a su tía May, a MJ y a su amigo inseparable Ned no interrumpen en absoluto el metraje; al contrario, lo enriquecen. Cretton utiliza con gran acierto una fotografía nostálgica en la mirada de Brett Pawlak para retratar estos recuerdos, contrastando con la realidad del héroe. Este despliegue visual es el complemento perfecto para potenciar las escenas de acción que no pueden faltar en un film del MCU, que se ven reforzadas por la banda sonora de Michael Giacchino.

En definitiva, Spider-Man: Brand New Day triunfa allí donde otras producciones flaquean: nos devuelve la humanidad tantas veces perdida entre batallas innecesarias, al enfrentarse a los dilemas y al corazón del héroe callejero. Para esta crítica, me he cuidado de no desvelar nada de lo más importante, pues quiero que al igual que me pasó a mí, os sorprendáis. Una obra que no se priva de diálogos para reflexionar y de situaciones de tensión. Os aseguro que esta nueva entrega, a los amantes del Universo Marvel y de Spider-Man, os va a sorprender.

Mi nota es: 8,5

ESTRENO EN ESPAÑA: 29 de julio de 2026.

REPARTO: Tom Holland, Zendaya, Jacob Batalon, Sadie Sink, Jon Bernthal, Mark Ruffalo, Michael Mando, Tramell Tillman, Eman Esfandi, Liza Colón-Zayas, Marvin Jones III, Florence Pugh, Jamaal Burcher e Ian Chance.

PRODUCTORA: Marvel Studios // Pascal Pictures // Columbia Pictures // Sony Pictures.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Sony Pictures Releasing de España.

FILMOGRAFÍA DEL DIRECTOR: El productor, editor, guionista y director, Destin Cretton, fue educado en casa por su madre cristiana. Se mudó a San Diego, donde inició sus estudios en la Universidad Nazarena de Point Loma, especializándose en comunicación. Mientras estudiaba realizó diversos cortometrajes entre los que encontramos “Longbranch: A Suburban Parable” (2002), “Bartholomew's Song” y “Drakmar: A Vassal's Journey” (2006), “Deacon's Mondays” (2007) y “Short Term 12” (2008). Saltó al largometraje con “I Am Not A Hipster” (2012), “Las vidas de Grace” (2013), “El castillo de cristal” (2017), “Cuestión de justicia” (2019), “Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos” (2021) y este año nos ofrece “Spider-Man: Brand New Day” (2026). Además de los capítulos para las series “Chino americano, la serie” (2023) y “Wonder Man” (2026).