miércoles, 24 de junio de 2026

LETRAS ROBADAS: CRÍTICA DE CINE

 

La coproducción entre Irlanda y Estados Unidos, Letras Robadas está dirigida por John Carney, quien comparte guion con Peter McDonald. “Esta canción cambió mi vida”

Rick Power (Paul Rudd) es el cantante de un grupo musical de cinco miembros que se dedica a amenizar bodas. Durante una de estas celebraciones, descubren que entre los invitados se encuentra la gran estrella del pop del momento, Danny Wilson (Nick Jonas). A petición de los novios, Rick invita al famoso cantante a subir al escenario ante la algarabía de todos los presentes. Danny demuestra ser un joven simpático y acepta cantar junto a él, convirtiendo la velada en un éxito absoluto.

La noche se vuelve aún más especial cuando, mientras Rick pasea por los jardines de la mansión, Danny lo llama. Ambos entablan una animada conversación de colegueo sobre música y lo que les inspira componer. Durante la misma, Rick le desvela la letra de una canción íntima. Como todas sus composiciones, la escribió pensando en su mujer, Rachel Power (Marcella Plunkett), con quien tiene una hija adolescente, Aja Power (Beth Fallon). Danny le entrega su tarjeta y se despiden.

Pasan unos meses y, mientras camina por un centro comercial, Rick escucha un tema en los altavoces: es la canción que él había compuesto y que Danny le ha robado. El tema se ha transformado en un éxito mundial. Mientras su familia lucha día a día para sobrevivir, Danny se está forrando gracias a las reproducciones en internet. Indignado, Rick decidirá viajar junto a su inseparable compañero Sandy (Peter McDonald) para buscar a la estrella pop y reclamar lo que es suyo.

Pensaba comenzar con las interpretaciones de los personajes, que tanto me han atrapado, pero esta vez he decidido que sea él, John Carney, quien abra la reseña, pues su dirección es sumamente acertada al apostar por una propuesta cinematográfica “blanca”, de esas que hoy en día escasean y se echan tanto de menos, pues resultan ideales para disfrutar en familia. El guion esquiva con elegancia el melodrama facilón o los golpes bajos, manteniéndose libre de palabras malsonantes o de giros innecesarios. Incluso en sus momentos más dramáticos, la historia se acepta con agrado porque no busca manipular al espectador, sino presentar con honestidad las realidades que ambos protagonistas viven en sus carnes, aunque estoy seguro que en el mundo de la industria, son más descarnadas. No hay villanos con maldad en esta función, solo el retrato humano de dos caminos opuestos que chocan de frente.

El gran pilar que sostiene este filme es, sin duda, el excelente duelo interpretativo de sus protagonistas. El buen rollo entre Paul Rudd y Nick Jonas, aun interpretando a dos rivales en pleno conflicto, es fantástico. Se nota desde el primer minuto que ambos se están divirtiendo en la pantalla junto al resto del reparto, algo que de forma innata contagia una energía positiva al espectador. Esta química tan especial permite que la trama fluya y transite por momentos memorables, incluyendo la secuencia de la pelea en la fiesta, que resulta de lo más rocambolesca y divertida. Rudd aporta su habitual carisma impregnado de una emotiva vulnerabilidad, mientras que Jonas sorprende gratamente al encarnar con total naturalidad las luces y las sombras de una gran estrella del pop actual, en ocasiones presionada por quienes tiene alrededor: los verdaderos chupasangres. ¿Cuántos artistas han caído en esas redes especulativas?

Como es de esperar en el cine de Carney, la música se convierte en el mejor compañero de viaje a lo largo de la cinta, dotando al metraje de una fluidez, armonía y entretenimiento encomiables que logran hacerte tararear para tus adentros y mover los pies en la butaca. – No sé a vosotros, al menos a mí sí. – Es una banda sonora juguetona, compuesta por John Carney y Gary Clark, reflejo fiel de la actitud de sus propios personajes. A esta vibrante atmósfera  musical se suma la acertada fotografía de Yaron Orbach, que, aunque nos regala algunas magníficas escenas en exteriores como jardines, carreteras y otros espacios; deslumbra principalmente al retratar los espacios cerrados. La cámara se mueve con maestría entre la espectacularidad de los estadios repletos de fans y la elegancia de los salones de boda, deteniéndose en la intimidad de los estudios de grabación o en esa gran mansión de amplios ventanales desde donde vemos componer, meditar y tocar a Danny. Sin embargo, tras la fachada del éxito comercial y las reproducciones en internet, el filme esconde un latido emocional mucho más íntimo. El enfado de Rick ante el plagio no nace de la codicia ni del deseo de fama, sino del valor sentimental de un recuerdo privado hecho canción; a mi juicio, lo que de verdad te hace abrazar la película de principio a fin.

Resumiendo, toda esta marea de emociones contenidas estalla en su tramo final, gracias a un montaje en paralelo verdaderamente excepcional. Estamos por tanto, ante un filme sumamente entretenido y palomitero que nos invita a reflexionar sobre los entresijos de la industria de la música desde una perspectiva quizás demasiado bucólica; un detalle menor que al espectador apenas le importará, pues lo que realmente busca – y encuentra – es todo lo que rodea a esta entrañable obra: grandes composiciones, interpretaciones magníficas, un ritmo que hace pasar un rato formidable y, por encima de todo, la honestidad de una propuesta que ofrece exactamente lo que promete: diversión para una tarde o noche de verano.

Mi nota es: 8,5

ESTRENO EN ESPAÑA: 26 de junio.

REPARTO: Paul Rudd, Nick Jonas, Jack Reynor, Havana Rose Liu, Rory Keenan, Sophie Vavasseur, Peter McDonald, Kelly Thornton, Paul Reid, Juliette Crosbie, Marcella Plunkett, Mae Higgins, Beth Fallon, Kate Moon, Martha Breen, Peter McGann, Donncha O´Dea, Ebimie Anthony, Caelum Frazer, Ruby Dunne, Sionnan Dunne, Márcio Wille, Hristiyana Yotova, Ian Dillon, Tudor Stefan, Keith McErlean y Naoimh Whelton.

PRODUCTORA: Screen Ireland// Fís Éireann/Screen// 30West// Treasure Entertainment// Likely Story.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Diamond Films.

FILMOGRAFÍA DEL DIRECTOR: El guionista, productor y director se ha especializado en películas de drama musical. Estudió en el De La Salle College Churchtown y en el Synge Street CBS. Fue bajista de la banda de rock irlandesa The Frames entre 1991/93. Además de contar con la dirección de algunos videos musicales, debutó en el largometraje con “November Afternoon” (1996) continuando con “Park” (1999) y “Al límite” (2001), “Once” (2006), “Zonad” (2009), “The Rafters” (2012), “Begin Again” (2013), “Sing Street” (2016), “Flora y su hijo Max” (2023) y “Letras robadas” (2026). También cuenta con el cortometraje “Zonad” (2003). El programa especial para televisión “Bachelors Walk Christmas Special” (2006) y capítulos para series como: “Bachelors Walk” (2001/03), “The Modest Advewntures of David O`Doherty” (2007), “Modern Love” (2019/2021), “Maravillas modernas” (2024).

No hay comentarios:

Publicar un comentario