miércoles, 12 de agosto de 2026

CUENTA ATRÁS: CRÍTICA DE CINE

 

Cuenta Atrás está dirigida por David Mackenzie con guion de Ben Hopkins. “Una propuesta de luces y sombras que necesita aire para respirar, pero cumple como distracción pasajera.

Las primeras imágenes nos sitúan en pleno centro de Paddington, donde unas obras de construcción en un solar se ven interrumpidas por un hallazgo alarmante: uno de los trabajadores alerta de que han encontrado una supuesta bomba de la Segunda Guerra Mundial sin explotar. La superintendente Zuzana Greenfield (Gugu Mbatha-Raw) ordena acordonar la zona y evacuar a los ciudadanos a un lugar seguro. Llaman a una puerta para que salga toda la gente y nadie contesta, aunque nosotros sabemos que sí hay gente en el interior; y más cuando vemos moverse las cortinas de una de las ventanas de dicho edificio. Enseguida descubriremos que se trata de una banda de ladrones cuyo objetivo es robar el banco Al Muraqabah en Edgware Road, bajo las órdenes de Giorgos Karalis (Theo James).

Pongamos que he visto muchas, tal vez demasiadas películas de atracos. Cuando uno acumula a sus espaldas tantas tramas ingeniosas y ejecuciones técnicas impecables dentro del género, coge vicios y es inevitable ponerse exigente; por eso mismo, Cuenta atrás me ha dejado un tanto frío. La propuesta naufraga debido a un guion predecible y, sobre todo, a una narrativa visual que avanza a trompicones.

Resulta difícil asimilar que estemos ante un filme firmado por el mismo realizador que nos deslumbró con el excelente wéstern social Comanchería o con el tenso y asfixiante pulso de Relay (El intermediario). Es desconcertante que, al adentrarse en el cine de robos, Mackenzie entregue una obra tan confusa y a la vez predecible. Esta deriva se percibe en un guion con lagunas y en un montaje atropellado, demasiados planos que no dicen nada y otros que deberían contar más y todo, quizás, por buscar más   ritmo cuando no es preciso. Hay historia y momentos que precisan su propio tiempo y necesitan aire para respirar, y más cuando coexisten dos tramas tan dispares como la del robo y la de la desactivación de la bomba. Bajo mi modesta opinión, el lenguaje cinematográfico se diluye aquí en situaciones inverosímiles. Si la película logra mantenernos en la butaca, no es por la solidez de su suspense, sino estrictamente por el alivio de un metraje muy medido que no estira el chicle innecesariamente.

Toca hablar de ellos, quienes dan vida al texto: un reparto que se convierte en el verdadero salvavidas de la función. A pesar de que el guion carece de la profundidad psicológica necesaria, la cinta cuenta con un interesante trío actoral. Aaron Taylor-Johnson y Theo James sostienen el pulso con un magnetismo incuestionable, derrochando el carisma necesario para que sus personajes no queden desdibujados en medio del caos. Asimismo, cabe hacer una mención muy especial para Gugu Mbatha-Raw; su encarnación de la superintendente Greenfield se apoya en un trabajo de campo sumamente comedido, resultando increíblemente creíble. En definitiva, nos encontramos ante una buena dirección actoral, aunque esta tropiece con la general.

En cuanto a la parte técnica, me ha sorprendido el director de fotografía Giles Nuttgens, quien habitualmente trabaja con Mackenzie. Nuttgens rompe drásticamente con la sofisticación cromática y el mimo por las texturas que nos deslumbraron en Comanchería o Relay. En esta ocasión, opta por una iluminación marcadamente cruda, retratando el asfalto y el asedio londinense con gran naturalidad, tal y como lo contemplaría cualquiera que pise esas calles. Pienso que el renunciar a la elegancia visual funciona como un recurso intencionado, pues al despojar el encuadre de cualquier artificio estético, el espectador se ve obligado a focalizar su atención en la inmediatez de lo que sucede, desvinculándose por completo del decorado.

En la misma línea de contención visual se mueve la banda sonora compuesta por Tony Doogan, aliado incondicional en el universo sonoro de Mackenzie. La música ejerce aquí de perfecta acompañante durante todo el metraje; no busca sobresalir con melodías individuales ni regalar temas memorables que distraigan la atención, sino que se mimetice de forma orgánica con cada plano de la fotografía sin alterar la suma del todo.

En definitiva, Cuenta atrás es una propuesta lastrada por evidentes luces y sombras que, para el espectador curtido en el género de atracos, su trama resultará previsible desde el primer acto. Sin embargo, como ya he mencionado, gracias al indiscutible carisma de su trío protagonista, un metraje muy comedido y algunas de sus escenas de acción, la película logra distraer al público mientras consume sus palomitas.  En definitiva, ese es el propósito del cine, entretener en mayor o menor medida, pero también debo decir, que este filme es una obra menor en la carrera de Mackenzie.

Mi nota es: 5

ESTRENO EN ESPAÑA: 14 de agosto.

REPARTO: Aaron Taylor-Johnson, Theo James, Sam Worthington, Gugu Mbatha-Raw, Saffron Hocking, Honor Swinton Byrne, Elham Ahsas, Luke Mably, Nabil Elouahabi, Iain Fletcher, Arron Long, Jorge León Martinez, Atul Sharma, Naveed Khan, Lian Edwards, Joakim Skarli, Rami Nasr, Bharat Mistri, George Pavlidis, Teddy Jay, Richa Prakash, Abdul Basith, Abid Mohammed, Idris Fertout, Taylor Coombes, Alexander Arnold, Samuel Oatley, Vanluke Watson, Lee Hunter, Laurie Duncan, Karen Seacombe, Patrick Pearson, Griffin Stevens, Nisaro Karim, Hannah Collins, Mary Doherty, Anjna Chawhan, Amie Francis, Kris Knight, Liam Ballantyne, Aslan Amjad, Alex Hames, Janny Coates, Luke Mackenzie, Tom Myles, Anshuman Bajaj, Dave Caine, Pádraig Greenwood, Marton Virag y Jonathan Grove.

PRODUCTORA: ACE// Sigma Films.

DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA: Diamond Films España.

FILMOGAFIA DEL DIRECTOR: El productor y director, David Mackenzie, estudió en el Duncan of Jordanstone College of Art and Design en Dundee. Es cofundador de la productora Sigma Films con sede en Glasgow. Sus primeros trabajos fueron los cortometrajes “Dirty Diamonds” (1994), “Wanting and Getting” (1995), “California Sunshine” (1997), “Somersault” y “Marcie´s Dowry” (2000). En el largometraje debutó con “The Last Great Wilderness” (2002), “Young Adam” (2003), “Obsesión” (2005), “Hallam Foe” (2007), “American Playboy” (2009), “Perfect Sense” y “You Instead” ambas en (2011), “Convicto” (2013), “Comanchería” (2016), “El rey proscrito” (2018), “Relay” (2024) y ahora llega a nuestras salas “Cuenta atrás” (2026). Cuenta también con capítulos de las miniseriesLloyds Bank Channel 4 Film Challenge” (1997), “Hecho en casa” (2020) y “Por mandato del cielo” (2022).

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