En la zona gris
está dirigida por Guy Ritchie quien comparte guion con Paul Tamasy
y Eric Johnson.
La trama sigue a Rachel
Wild (Eiza González), una abogada que, como nos confiesa, se mueve entre
lo moral e inmoral, el blanco y el negro, lo legal e ilegal, por lo que
considera que su mundo es una gama de grises. Ella y su equipo son contratados
para recuperar una deuda de mil millones de dólares del mafioso Salazar (Carlos
Bardem). Sus hombres de confianza son dos exsoldados: Sid (Henry Cavill)
y Bronco (Jake Gyllenhaal). Por su parte, Salazar vive en una isla
privada donde tiene comprada a la policía y posee un ejército propio. Aunque el
golpe se planifica milimétricamente, nada termina saliendo como se esperaba y…
Creo que solo los fans de
Guy Ritchie entienden verdaderamente el trabajo de Ritchie, siendo los únicos
capaces de perdonarle los fallos en los que tropiezan sus obras. Al fin y al
cabo, el director británico compensa cualquier laguna regalándonos, desde el
primer minuto, unas narraciones que avanzan a una velocidad tan endiablada que
ni el mismísimo Speedy Gonzales lograría superar. Gran parte del metraje está
conducido por ese juego de voces en off que tanto le gusta exprimir, logrando
un ritmo frenético que no te deja tomar aire, ni despegar la mirada de la
pantalla. A esto se le suma una banda sonora atronadora que eleva todavía más
la tensión de lo que vemos en pantalla, y un catálogo de personajes que, como
ya es marca de la casa, derrochan carisma por todos sus poros. Dicho esto, iré
parte a parte.
La película se articula
en tres fases claramente diferenciadas: 1.- Presión y derecho, 2.-
Planificación y preparación, y un clímax final bajo el título de Reunión con el
enemigo. Como ya es habitual en el cine de Ritchie, cada una de estas etapas
nos la detalla con una precisión de cirujano, sin olvidar un solo detalle. En
ocasiones pienso que demasiada información para ser asimilada por el
espectador, pero se agradece, pues su intención es que seamos uno más en la
trama. Sin embargo, lo verdaderamente interesante de este viaje estructural no
es el rigor del papel, sino ver cómo Guy utiliza estos tres bloques como un
resorte de tensión ascendente. Nos va sumergiendo de lleno en una falsa
sensación de control absoluto durante las dos primeras fases para, de golpe y
porrazo, tras los aciertos y reveses, preparar al público para esa media hora o
algo más donde lo da todo, dejando una vez más al espectador abrumado.
Y es que, a este
director, como bien sabemos, le gusta jugar con fuego, explosiones y los tiros
más que a un niño un caramelo; pues creo firmemente, tras escribir esta frase,
que para Ritchie cada una de sus películas es ese juguete con el que disfruta
mientras le da vida. Es precisamente en ese tramo final donde lo que comienza
como una misión calibrada al milímetro, se transforma velozmente en una guerra
abierta de supervivencia, engaños, acción táctica y estrategia militar sin
margen de error. O vives o mueres. Para plasmar este caos con su habitual
sello, nos deleita con un despliegue frenético de todo tipo de vehículos que
devoran la pantalla: carreras de coches, motos, buggies todoterreno, los
llamativos autogiros monoplaza y tirolinas en momentos puntuales. Un festín de
adrenalina pura que demuestra que, cuando se desata la tormenta, Ritchie está
en el centro.
En el apartado
interpretativo, la película se sostiene gracias al carisma del cuarteto
protagonista, quienes defienden con solvencia unos roles muy marcados por el
sello del director. Eiza González capitanea la función con una Rachel
Wild magnética, explosiva y bellísima que dota a su personaje de la sangre fría
e inteligencia necesarias para liderar esa ambigua gama de grises morales en la
que se mueve. A su lado, la química entre Henry Cavill y Jake
Gyllenhaal encarnando a Sid y Bronco respectivamente, traspasa la pantalla;
una pareja de exsoldados que derrocha presencia física y soltura en las escenas
tácticas, convirtiéndose en el brazo ejecutor perfecto del plan. Por último, Carlos
Bardem compone a un Salazar imponente y despiadado, un villano de la vieja
escuela que se siente intocable en su isla privada y que se convierte en el
contrapeso ideal para poner en aprietos a nuestros héroes.
Para ir terminando,
comentaros que gran parte del mérito de que este torbellino no descarrile se
debe a la espectacular labor de montaje de Martin Walsh. Su tijera debió
echar humo al dictar ese ritmo frenético de la cinta, logrando que el constante
vaivén entre la voz en off y la acción se sienta orgánico, fluido y sumamente
adictivo. Con ese pulso tan medido, el director se guarda un último cartucho en
la recámara para el final y, con ello, rematar la faena, que no es poco; una
sorpresa de última hora que reordena las piezas del tablero en el último
segundo y que dejará a los espectadores con una sonrisa cómplice. En resumen:
En la zona gris no inventa nada nuevo y el director utiliza casi los mismos
parámetros que en otras obras, pero funciona a la perfección como un adrenalínico
regreso a las salas, ideal para disfrutar en una pantalla grande y arrancar el
curso cinematográfico con pura diversión.
Mi nota es: 7
ESTRENO EN ESPAÑA: 18 de
septiembre.
REPARTO: Jake Gyllenhaal,
Henry Cavill, Eiza González, Kristofer Hivju, Carlos Bardem, Rosamund Pike,
Emmett J Scanlan, Jason Wong, Fisher Stevens, Michael Vu, Christian Ochoa, Kojo
Attah, Raya Meddine, Cory Douglas Campbell, Gonzalo Bouza, Karlos
Klaumannsmoller, Silvia Naval, Marcus Glimne, Darrell D`Silva, Susan
Lawson-Reynolds, Peter M. Smith, Nathalie Fani, Mark Mottram, Gabriella Muir
González, Victor Chaga y Max Keene.
PRODUCTORAS: Black Bear//
Yellow Camel Studios// Black Bear International// C2 Motion Picture Group//
Toff Guy Films.
DISTRIBUIDORA EN ESPAÑA:
Diamond Films España.
FILMOGRAFIA: El director, productor y guionista británico, Guy Ritchie, se inició en el mundo del cine con el cortometraje “The Hard Case” (1995). Su ópera prima, en el largometraje, llegaría tres años más tarde con la divertida y por méritos propios obra de culto “Lock and Stock” (1998), continuó con “Snatch. Cerdos y Diamantes” (2000), “Barridos por la marea” (2002), “Revolver” (2005), RocknRolla” (2008), “Sherlock Holmes” (2009), “Sherlock Holmes: Juego de Sombras (Sherlock Holmes 2) (2011), “Operación U.N.C.L.E” (2015), “Rey Arturo: La leyenda de Excalibur” (2017), “Aladdin” (2019), “The Gentlemen: Los señores de la mafia” (2020), “Despierta la furia” (2021), “Operación Fortune: El gran engaño” y “Guy Ritchie: El pacto” ambas en (2023), “El ministerio de la guerra sucia” (2024), “La fuente de la eterna juventud” (2025) y este año nos llega “En la zona gris” (2026). También ha dirigido los videoclips “WestBam, Koon & Stephenson: Always Music” y “Nightcrawlers: Don`t Let the Feeling Go” ambos en (1995) y musical “Madonna: What It Feels Like for a Girl” (2001). Los cortometrajes “The Hard Case” (1995), “The Hire: Star” (2001), “Nike: Take It to the Next Level” (2008), “Un rendez-vous” (2010) y “Touching Hands” (2024) y para televisión el telefilme “Sospechoso” (2007) y en las series “The Gentlemen: La serie” (2024), “Tierra de familias” (2024), “El joven Sherlock” (2025).
