viernes, 18 de septiembre de 2026

RESIDENT EVIL: CRÍTICA DE CINE

 

La coproducción entre Estados Unidos y Alemania, Resident Evil está dirigida por Zach Cregger compartiendo guion con Shay Hatten.

Bryan (Austin Abrams) es el repartidor de una empresa de material médico a quien encomiendan una misión urgente: transportar un órgano a un hospital situado en la alta montaña, en mitad de una gran nevada. Sin importarle las inclemencias del tiempo, el joven recoge el paquete y emprende el viaje esa misma noche. Mientras conduce y habla con su novia por el móvil, una mujer aparece de la nada y la atropella de forma inevitable. Tras el impacto, Bryan sale del vehículo para socorrerla y sigue las huellas marcadas en la nieve que lo conducen hasta el cuerpo de la víctima, tendida en el suelo en una postura grotesca. Al darse cuenta de que sigue viva, decide subirla al coche para llevarla al hospital. Sin embargo, en el trayecto es detenido por una patrulla de policía. Tras explicarle la situación al agente, este, extrañado, acepta trasladar a la mujer a su vehículo policial con la condición de que el joven lo siga sin intentar escapar. Al poco tiempo, el coche patrulla pierde el control y se despeña por un barranco. Bryan baja del automóvil y… lo vamos a dejar aquí. Sí, sé que queréis saber más, pero os aseguro que me lo agradeceréis cuando vayáis a verla.

Lo primero que os contaré es que estamos ante un auténtico e indiscutible reinicio de la saga. Nada de marear la perdiz con historias pasadas. Aunque nunca he sido jugador de la franquicia, muchos sabéis que el cine de terror es una de mis grandes pasiones y he seguido de cerca varias de sus entregas cinematográficas. Por ello, la gran sorpresa que me he llevado con esta producción es que la reinvención sea absoluta, ofreciendo una historia completamente original y diferente a todo lo visto anteriormente en la saga.

El gran acierto de esta nueva propuesta recae sobre los hombros de Austin Abrams, quien ofrece una interpretación impresionante cargando con el peso absoluto de la función. Con él reímos, con él caemos y con él nos volvemos precavidos. Bryan no es el clásico héroe de acción imbatible al que Hollywood nos tiene acostumbrados; es un joven común y abrumado por una situación apocalíptica que le viene no grande, sino gigantesca. Al principio, se mueve desde el recelo, el pánico y la incomprensión más absoluta: huye de una anciana infectada que le persigue, sobrevive de milagro a una descarga eléctrica, al brutal ataque de un perro infectado en un granero y sufre una emboscada en el interior de una vivienda donde intentaba pedir refugio. Pero esto son solo cuatro pinceladas. Sin embargo, en lugar de rendirse, su desesperación se transforma en una determinación de hierro: sobrevivir y entregar el maldito paquete. Abrams clava esa evolución psicológica y física, pasando de esquivar los peligros con verdadero pánico a terminar empuñando un arma y disparando con total normalidad cuando la noche se vuelve una auténtica y sanguinaria carrera de obstáculos. Pero os aseguro que lo mencionado aquí es solo el primer tramo hasta llegar a la meta. ¿Existe meta?

Para responder a esa pregunta, la película nos sumerge en una extenuante carrera de dificultades donde el diseño de los peligros es tan aterrador como original. Al llegar a un pueblo aparentemente desierto y con los coches cubiertos de nieve, Bryan se topa con una estampa dantesca: decenas de personas agazapadas en los tejados que, de repente, comienzan a lanzarse al vacío sobre él, estrellándose contra el suelo y tiñendo la nieve de sangre –no descubro nada que el tráiler no muestre–. Una lluvia de infectados que sirve como recurso visual impactante que dinamita cualquier cliché del género. En medio de esta locura, Cregger se permite introducir valiosas píldoras de humor y complicidad. Hay un momento glorioso –tranquilos, no voy a decir cuál– en el que Bryan, tras superarlo, suelta toda la tensión que lleva acumulada con el grito de “¡Videojuegos, sí!” Es un guiño que despierta carcajadas y un homenaje explícito al lenguaje de la saga de Capcom, recordándonos que estamos atrapados en una partida en tiempo real donde cada esquina superada es un logro desbloqueado.

Y si Bryan es el rey indiscutible de esta función, el resto del reparto opera exactamente como lo que son: simples peones y comodines, de lujo, en un tablero de ajedrez mortal. Al adentrarse en el epicentro de la pesadilla, los científicos de la Corporación Umbrella –interpretados por Paul Walter Hauser y Zach Cherry –reciben a nuestro protagonista con la esperanza de que el paquete médico que transporta contenga la clave para frenar el brote. En este tramo, Zach Cregger demuestra un colmillo afilado al utilizar a estos secundarios de excepción para inyectar unas muy necesarias dosis de humor negro.

En este punto me voy a detener, porque no deseo descubrir nada importante, pues os aseguro que el filme merece la pena verlo desde la perspectiva del suspense más terrorífico y desde la comedia irónica que se produce. Sin duda, esta vez sí felicito a los guionistas, que logran con nota su objetivo, como también lo hace Dariusz Wolski ofreciendo una fotografía clara, potente y directa, y por supuesto el acompañamiento musical de los hermanos Holladay, que ya colaboraron con él en la impactante Weapons. Para terminar, solo deciros que la he disfrutado de principio a fin y que tú, amante del cine de suspense, no te la puedes perder.

Mi nota es: 9

Estreno en España: 18 de septiembre.

Reparto: Austin Abrams, Zach Cherry, Kali Reis, Paul Walter Hauser, Hohnno Wilson, Juan Wilson, Devon Stewart y Shaun W. Loeser.

Productora: Vertigo Entertainment// Constantin Film// PlayStation Productions.

Distribuidora en España: Sony Pictures Releasing de España.

Filmografía: El productor, guionista, actor y director, Zach Cregger estudió en The Field School y se graduó en el School of Visual Arts de Nueva York y fundó la compañía teatral The Whitest Kids U`Know. Ha trabajado como actor en un buen número de producciones y debutó en la dirección junto a Trevor Moore con “Miss Marzo” (2009), con quien también dirigió “The Civil War on Drugs” (2011), “Barbarian” (2022), “Weapons” (2025) y este año nos presenta “Resident Evil” (2026). Para televisión dirigió capítulos para series como “The Whitest Kids U`Know” (2007/2011), “WKUK Talk About Sketches” (2020/2021), “Self Suck Saturday” y “Newsboyz” ambas en (2020).

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