La bola negra,
una ambiciosa coproducción entre España y Francia, está dirigida por Javier
Calvo y Javier Ambrossi (Los Javis) quienes comparten el guion con Alberto
Conejero. “La bola negra es un canto a la vida, al amor, a la memoria, al
sentir de un pueblo, al llanto y a la pérdida.
Las primeras imágenes nos
sitúan en 1937 para mostrarnos la vida cotidiana en un pueblo. Una mujer
bañando a un niño en un barreño, unos ancianos bebiendo alrededor de una mesa,
un monaguillo hurgándose la nariz, músicos ensayando y preparados para tocar y el
resto de los habitantes en sus rutinas. De repente, alguien grita: “¡Ya llegan!”.
Todo el pueblo entra en júbilo esperando a los italianos. Y como no me apetece
desvelar nada más, prefiero dejarlo aquí.
Comentaros que la bola
negra es una película dramática que se ha inspirado libremente en la obra
inacabada homónima de Federico García Lorca y en la pieza teatral La piedra
oscura de Alberto Conejero. Su ambiciosa estructura se desarrolla a través
de tres periodos distintos: Nos retrotraen hasta 1932 con Carlos (Milo
Quifes) como personaje principal, un joven gay adinerado que desea formar
parte de la élite del casino; saltamos a 1937, a mi gusto el auténtico corazón
de la película, sustentado con maestría por Sebastián (Guitarricadelafuente)
y Rafael Rodríguez Rapún (Miguel Bernardeau); y finalizamos en 2017 con
Alberto (Carlos González). Si bien el año 1937 lo considero el corazón,
las arterias principales que oxigenan todo el filme, serán los otros dos
periodos.
Las primeras palabras que
se me ocurrieron tras llegar al final y sosegar mi mente y alma, fueron que la
bola negra, como ya he comentado, es un canto a la vida, al amor, a la memoria,
al sentir de un pueblo, al llanto y a la pérdida. Son historias entrelazadas
entre sí de forma minuciosa gracias al extraordinario montaje de Alberto
Gutiérrez, creando estampas de un pasado oscuro que los Javis logran bañar
con su innata personalidad.
Hay mucha tela que cortar
en esta película, pero merece ser destacado en primer lugar el gran y
extraordinario elenco actoral. Los Javis han logrado rodearse de un equipo al
que han sabido insuflar la verdad de cada uno de los personajes, haciéndolos
creíbles al espectador. Un alarde de maestría en la dirección actoral que, si
bien se sustenta sobre un sólido cuarteto principal –donde Milo Quifes,
Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau y Carlos González rozan la perfección a
través de sus respectivos viajes temporales–, la propuesta no sería la misma
sin sus deslumbrantes aportaciones femeninas. Destaca una inmensa Lola
Dueñas en la piel de Teresa y una deslumbrante Penélope Cruz encarnando
con su aura y magnetismo a Nené Romero, para ofrecernos dos de las actuaciones
más impactantes del guion. A este despliegue de talento se le suma, por
supuesto, la magnífica Glenn Close, quien puso una condición a los Javis
para interpretar a la historiadora Isabelle Durand: que parte de sus diálogos
fueran en español, como así ha sido. Pero todos y cada uno de ellos y ellas se
merecen un gran premio de conjunto. Resulta impensable, finalizado el
visionado, eliminar a uno solo de ellos de la historia.
Ahora, si nos detenemos
en los rostros de este éxito –además de por supuesto la dirección, el guion y
el equipo técnico del que hablaré en breve–, la entrega del grupo es absoluta.
Los cuatro protagonistas clavan el arco de sus personajes logrando que la
química, la contención y el calvario que sufren en pantalla se transformen en
el verdadero motor que mueve los sentimientos del espectador. La frescura de
los tramos contemporáneos aligera la trama de forma inteligentísima, mientras
que el dolor silencioso e íntimo de las escenas más dramáticas funciona como el
reverso perfecto del poderío y la intensidad escénica que despliega el resto
del reparto. Cada uno aporta una pieza única a este puzle sobre los recuerdos
dolorosos y los silencios de nuestro pasado.
Ya de por sí, sin ver la
película, la canción principal impacta y a mí personalmente me atrapa, pero
escuchada en pantalla, sonando en medio de la nieve mientras uno de los
personajes queda perdido en el inmenso manto blanco para siempre, estremece.
Logra alcanzar un cénit tan poderoso que la lágrima se queda contenida para
seguir devorándote por dentro hasta alcanzar los títulos de crédito, pero para
eso, todavía queda; un triunfo compartido con la sobrecogedora composición
musical de Raül Refree. A este torrente de emociones contribuye de forma
decisiva el diseño de producción, un auténtico alarde visual donde no se ha
escatimado en absoluto para trasladarnos con total naturalidad y fidelidad a
los años 30 y traernos de vuelta al presente. Todo ello envuelto bajo la mirada
de Gris Jordana, quien firma una fotografía de una elegancia
sobresaliente mimando cada encuadre, consiguiendo con ello una atmósfera
arrolladora e hipnótica, capaz de sumergir al espectador en el corazón de la
historia, gracias a este derroche técnico y artístico.
Para finalizar, soy
consciente de que nos encontramos ante una propuesta de ritmo pausado y que,
tal vez, para algunos su metraje pueda resultar excesivo. Sin embargo, este
reposo es el que permite que la historia cale en los huesos y en la mente. La
bola negra no busca ni la prisa ni la acción; necesita cada uno de sus minutos
para edificar un monumento a la memoria histórica y a la herencia queer de nuestro
país. Los Javis confirman aquí una madurez cinematográfica indiscutible,
firmando una obra monumental que no solo huele a Goya, sino que tiene pie y
medio en la carrera hacia los Óscar y posiblemente en más de una nominación. Desde
estas líneas os invito a que dejéis los prejuicios en casa, os dejéis atrapar
por cada una de sus escenas y disfrutéis de un viaje tan doloroso como
necesario; pocas veces el cine patrio nos había regalado un canto tan hermoso a
la vida, al amor y al reverso de nuestros propios fantasmas y silencios. Déjate
llevar y siente lo que padecen estos personajes.
Mi nota es: 10
Estreno en España: 25 de
septiembre.
Reparto: Guitarricadelafuente,
Miguel Bernardeau, Carlos González, Milo Quifes, Penélope Cruz, Glenn Close,
Lola Dueñas, Antonio de la Torre, Alberto Cortés, Albert Pla, Antonio Dechent,
Hugo Welzel, Julio Torres, Yenesi, Lorenzo Zurzolo, Nuria Mencía, Natalia de
Molina, Daniel Ibañez, Mona Martínez, Mateo Medina, Javier Butler, Francesco
Migliori, Gio Torino, Manuel Gareno, Teo Lucadamo, Mohamed Ben Aissa, David
Pérez Camacho, Mico Quares. Joaquín Ruíz, Valentín Martínez, Joaquín Núñez y
Judeline.
Productora: Suma
Content// Movistar Plus+// El Deseo// Le Pacte//Atresmedia Cine.
Distribuidora en España:
Elástica Films y Movistar Plus+
Filmografía: Javier Calvo estudió interpretación de forma
privada y con diversos profesionales de la actuación. Es conocido
principalmente por su formación actoral y su trayectoria como director junto a
Javier Ambrossi, en cuanto a Ambrossi estudio periodismo en la Universidad
Complutense de Madrid y Dramaturgia en la Real Escuela Superior de Arte
Dramático (RESAD). Debutaron con el largometraje “La llamada” (2017) y en
televisión con la serie “Paquita Salas” (2016/19), la miniserie “Veneno” (2020)
y “La Mesías” (2023) y este año nos ofrecen “La bola negra” (2026) y el
videoclip “Leiva: La llamada” (2017).
