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jueves, 15 de octubre de 2026

LA BOLA NEGRA: CRÍTICA DE CINE

La bola negra, una ambiciosa coproducción entre España y Francia, está dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi (Los Javis) quienes comparten el guion con Alberto Conejero. “La bola negra es un canto a la vida, al amor, a la memoria, al sentir de un pueblo, al llanto y a la pérdida.

Las primeras imágenes nos sitúan en 1937 para mostrarnos la vida cotidiana en un pueblo. Una mujer bañando a un niño en un barreño, unos ancianos bebiendo alrededor de una mesa, un monaguillo hurgándose la nariz, músicos ensayando y preparados para tocar y el resto de los habitantes en sus rutinas. De repente, alguien grita: “¡Ya llegan!”. Todo el pueblo entra en júbilo esperando a los italianos. Y como no me apetece desvelar nada más, prefiero dejarlo aquí.

Comentaros que la bola negra es una película dramática que se ha inspirado libremente en la obra inacabada homónima de Federico García Lorca y en la pieza teatral La piedra oscura de Alberto Conejero. Su ambiciosa estructura se desarrolla a través de tres periodos distintos: Nos retrotraen hasta 1932 con Carlos (Milo Quifes) como personaje principal, un joven gay adinerado que desea formar parte de la élite del casino; saltamos a 1937, a mi gusto el auténtico corazón de la película, sustentado con maestría por Sebastián (Guitarricadelafuente) y Rafael Rodríguez Rapún (Miguel Bernardeau); y finalizamos en 2017 con Alberto (Carlos González). Si bien el año 1937 lo considero el corazón, las arterias principales que oxigenan todo el filme, serán los otros dos periodos.

Las primeras palabras que se me ocurrieron tras llegar al final y sosegar mi mente y alma, fueron que la bola negra, como ya he comentado, es un canto a la vida, al amor, a la memoria, al sentir de un pueblo, al llanto y a la pérdida. Son historias entrelazadas entre sí de forma minuciosa gracias al extraordinario montaje de Alberto Gutiérrez, creando estampas de un pasado oscuro que los Javis logran bañar con su innata personalidad.

Hay mucha tela que cortar en esta película, pero merece ser destacado en primer lugar el gran y extraordinario elenco actoral. Los Javis han logrado rodearse de un equipo al que han sabido insuflar la verdad de cada uno de los personajes, haciéndolos creíbles al espectador. Un alarde de maestría en la dirección actoral que, si bien se sustenta sobre un sólido cuarteto principal –donde Milo Quifes, Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau y Carlos González rozan la perfección a través de sus respectivos viajes temporales–, la propuesta no sería la misma sin sus deslumbrantes aportaciones femeninas. Destaca una inmensa Lola Dueñas en la piel de Teresa y una deslumbrante Penélope Cruz encarnando con su aura y magnetismo a Nené Romero, para ofrecernos dos de las actuaciones más impactantes del guion. A este despliegue de talento se le suma, por supuesto, la magnífica Glenn Close, quien puso una condición a los Javis para interpretar a la historiadora Isabelle Durand: que parte de sus diálogos fueran en español, como así ha sido. Pero todos y cada uno de ellos y ellas se merecen un gran premio de conjunto. Resulta impensable, finalizado el visionado, eliminar a uno solo de ellos de la historia.

Ahora, si nos detenemos en los rostros de este éxito –además de por supuesto la dirección, el guion y el equipo técnico del que hablaré en breve–, la entrega del grupo es absoluta. Los cuatro protagonistas clavan el arco de sus personajes logrando que la química, la contención y el calvario que sufren en pantalla se transformen en el verdadero motor que mueve los sentimientos del espectador. La frescura de los tramos contemporáneos aligera la trama de forma inteligentísima, mientras que el dolor silencioso e íntimo de las escenas más dramáticas funciona como el reverso perfecto del poderío y la intensidad escénica que despliega el resto del reparto. Cada uno aporta una pieza única a este puzle sobre los recuerdos dolorosos y los silencios de nuestro pasado.

Ya de por sí, sin ver la película, la canción principal impacta y a mí personalmente me atrapa, pero escuchada en pantalla, sonando en medio de la nieve mientras uno de los personajes queda perdido en el inmenso manto blanco para siempre, estremece. Logra alcanzar un cénit tan poderoso que la lágrima se queda contenida para seguir devorándote por dentro hasta alcanzar los títulos de crédito, pero para eso, todavía queda; un triunfo compartido con la sobrecogedora composición musical de Raül Refree. A este torrente de emociones contribuye de forma decisiva el diseño de producción, un auténtico alarde visual donde no se ha escatimado en absoluto para trasladarnos con total naturalidad y fidelidad a los años 30 y traernos de vuelta al presente. Todo ello envuelto bajo la mirada de Gris Jordana, quien firma una fotografía de una elegancia sobresaliente mimando cada encuadre, consiguiendo con ello una atmósfera arrolladora e hipnótica, capaz de sumergir al espectador en el corazón de la historia, gracias a este derroche técnico y artístico.

Para finalizar, soy consciente de que nos encontramos ante una propuesta de ritmo pausado y que, tal vez, para algunos su metraje pueda resultar excesivo. Sin embargo, este reposo es el que permite que la historia cale en los huesos y en la mente. La bola negra no busca ni la prisa ni la acción; necesita cada uno de sus minutos para edificar un monumento a la memoria histórica y a la herencia queer de nuestro país. Los Javis confirman aquí una madurez cinematográfica indiscutible, firmando una obra monumental que no solo huele a Goya, sino que tiene pie y medio en la carrera hacia los Óscar y posiblemente en más de una nominación. Desde estas líneas os invito a que dejéis los prejuicios en casa, os dejéis atrapar por cada una de sus escenas y disfrutéis de un viaje tan doloroso como necesario; pocas veces el cine patrio nos había regalado un canto tan hermoso a la vida, al amor y al reverso de nuestros propios fantasmas y silencios. Déjate llevar y siente lo que padecen estos personajes.

Mi nota es: 10

Estreno en España: 25 de septiembre.

Reparto: Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Carlos González, Milo Quifes, Penélope Cruz, Glenn Close, Lola Dueñas, Antonio de la Torre, Alberto Cortés, Albert Pla, Antonio Dechent, Hugo Welzel, Julio Torres, Yenesi, Lorenzo Zurzolo, Nuria Mencía, Natalia de Molina, Daniel Ibañez, Mona Martínez, Mateo Medina, Javier Butler, Francesco Migliori, Gio Torino, Manuel Gareno, Teo Lucadamo, Mohamed Ben Aissa, David Pérez Camacho, Mico Quares. Joaquín Ruíz, Valentín Martínez, Joaquín Núñez y Judeline.

Productora: Suma Content// Movistar Plus+// El Deseo// Le Pacte//Atresmedia Cine.

Distribuidora en España: Elástica Films y Movistar Plus+

Filmografía:  Javier Calvo estudió interpretación de forma privada y con diversos profesionales de la actuación. Es conocido principalmente por su formación actoral y su trayectoria como director junto a Javier Ambrossi, en cuanto a Ambrossi estudio periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y Dramaturgia en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD). Debutaron con el largometraje “La llamada” (2017) y en televisión con la serie “Paquita Salas” (2016/19), la miniserie “Veneno” (2020) y “La Mesías” (2023) y este año nos ofrecen “La bola negra” (2026) y el videoclip “Leiva: La llamada” (2017).