Mostrando entradas con la etiqueta Paramount Pictures España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paramount Pictures España. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de octubre de 2026

STREET FIGHTER: CRÍTICA DE CINE

La coproducción entre Estados Unidos y Japón, Street Fighter, está dirigida por Kitao Sakurai, quien comparte el guion con Dalan Musson y T.J. Fixman.

Conoceremos a los amigos y rivales de artes marciales desde la infancia, Ryu (Andrew Koji) y Ken Masters (Noah Centineo), siendo entrenados por el maestro Gouken (Don Lee). Ryu viaja por el mundo buscando perfeccionar su técnica. Por otra parte, Chun-Li (Callina Liang) contratada por el villano M. Bison (David Dastmalchian), está reclutando a los mejores guerreros para un nuevo Torneo Mundial. Pero detrás de este brutal torneo se encuentran fuerzas del mal con propósitos destructivos.

Tengo que reconocer, como siempre he hecho cuando me enfrento a una película que se basa en un videojuego, que yo no soy jugador por lo que mis críticas se enfocan directamente desde el plano cinematográfico. Precisamente, charlando durante los títulos de crédito con un colega de butaca que sí es videojugador, me comentaba que el gran talón de Aquiles de esta franquicia siempre ha sido su salto a la gran pantalla. Y no le falta razón. El cine lleva décadas tropezando al intentar traducir la adrenalina bidimensional del arcade a un lenguaje narrativo con alma. Sin embargo, lo que para muchos parecía una maldición insalvable, en manos de Sakurai se convierte en una audaz virtud. El ritmo es trepidante, la violencia excesiva, las escenas de combates son cortas pero demoledoras, la unión de imagen real con animación es prodigiosa, la puesta en escena me pareció soberbia y el espectáculo brillante, con sus dosis de comedia. Y como os he dicho, hablo desde el plano cinematográfico. No he necesitado conocer los códigos del juego, pues lo que nos presenta Sakurai en pantalla es más que suficiente para estar en tensión y entretenido casi dos horas que dura el metraje. Eso sí, amantes de la violencia, el gore y las artes marciales llevadas al límite, estáis de enhorabuena.

Comentaros que la química entre Ryu y Ken, o lo que es lo mismo, Andrew Koji y Noah Centineo, es absoluta. Se palpa esa complicidad de amistad y, a la vez, de feroz rivalidad. Los dos son machos alfas que desean ser los mejores, pero los dos son amigos desde la niñez porque han crecido bajo el ala de un gran maestro –un maestro de luz que siempre ha luchado contra la oscuridad–. Lo que verdaderamente enriquece la función es ese fascinante contraste entre ambos y la amistad que se profesan. En cuanto a sus personalidades, Ken es un joven desbordante de seguridad, con una alta autoestima, noble, leal, de corazón puro y un espíritu indomable que despierta simpatías. Un guerrero de raza que jamás abandona por muy destruido que esté. En el lado opuesto nos encontramos con Ryu, un luchador marcado por la disciplina, la humildad, la bondad y ese carácter silencioso propio de un monje en su estado de meditación. Su único objetivo es alcanzar la perfección en las artes marciales, mientras le consume un oscuro secreto, que llegaremos a conocer.

Los personajes que les rodean en la narración les arropan muy bien en la trama, bien para intentarles llevar hacia el lado oscuro o para ayudarles a conseguir el objetivo del maestro. Que la oscuridad nunca venza. Todo el elenco en general cumple su objetivo destilando credibilidad, sabiendo y asumiendo que estamos ante una obra totalmente ficcionada con personajes irreales.

Toca hablar de la puesta en escena, pues en este tipo de películas cada vez tiene mayor importancia. En esta ocasión el filme despliega un poderío visual que entra directamente por los ojos, donde la eterna lucha entre el bien y el mal, la luz y la oscuridad, se plasman a través de una iluminación magistral, aunque ya conocida. Destaca de forma asombrosa el uso cromático de los tonos azules y rojos, que inundan la pantalla acompañados por el destello de los neones. En este sentido, Kitao Sakurai logra momentos de una belleza plástica incontestable, regalándonos unas espectaculares coreografías bajo la lluvia que le confieren a la acción un carácter hipnótico y casi onírico. Todo este envoltorio estético se ve potenciado por atmósferas texturizadas y elegantes, bien sea por el humo denso que se provoca tras los brutales choques contra paredes que son reventadas, o por el vaho asfixiante de una sauna que envuelve a los contendientes. Un auténtico derroche técnico que eleva los combates a una categoría artística superior y aunque repito, ya va siendo difícil sorprender al espectador con este tipo de efectos, aquí resultan muy disfrutables.

Esta soberbia puesta en escena está magistralmente captada por la mirada del director de fotografía Ken Seng, quien envuelve el metraje en una hipnótica paleta de colores, luces y sombras que potencian cada rincón de la pantalla. A este derroche visual contribuye de forma decisiva la gran compañera de la fotografía, como casi siempre comento, la banda sonora de Leo Birenberg y Zach Robinson. Los compositores, célebres por su trabajo en Cobra Kai, inyectan una energía arrolladora a la cinta combinando su partitura original con temas muy conocidos y hits nostálgicos de los noventa. Resulta un auténtico deleite escuchar cómo la música abraza la acción mediante una brutal propuesta cargada de guitarras eléctricas y una épica orquesta arrolladora. Todo un torrente sonoro y visual que sabe cómo atrapar el ritmo del espectador y elevar las secuencias de combate a una categoría artística superior. Estamos ante una película de dos horas de pura adrenalina, de una brutalidad extrema y tan hipnótica que no te permite despegar la mirada de la pantalla.

Para finalizar, soy consciente de que nos encontramos ante una propuesta cuya única y gran misión es el entretenimiento más visceral. Street Fighter no busca dobles lecturas existenciales ni profundidades intelectuales –aunque algún mensaje que otro sí que nos deja entre puñetazos y patadas–; y precisamente en esa honestidad radica su triunfo. El gran acierto de Kitao Sakurai es haber construido un engranaje técnico impecable que no decae en ningún momento, logrando que un espectador completamente ajeno al videojuego, como soy yo, disfrute de la experiencia cinematográfica de principio a fin. Si os gustan las películas de acción y artes marciales, aquí se os presenta un viaje violento, vibrante y tremendamente disfrutable y casi me atrevería a decir, adictivo.

Mi nota es: 8

Estreno en España:16 de octubre.

Reparto: Noah Centineo, Andrew Koji, Callina Liang, Joe Anoa`i, David Dastmalchian, Cody Rhodes, Andrew Schulz, Orville Peck, Curtis “50 Cent” Jackson, Jason Momoa, Vidyut Jamwal, Olivier Richters, Rayna Vallandingham, Mel Jarnson, Hirooki Goto, Eric André, Kyle Mooney, Alex Volkanovski, Yaz Haddad, Kristy Best, Tim Robards, Justin Wong, Maximilian Dood y IFC Yipes.

Productoras: Legendary Pictures// Capcom// Paramount Pictures.

Distribuidora en España: Paramount Pictures España.

Filmografía: El director de fotografía, productor, guionista y director, Kitao Sakurai abandonó la escuela durante su adolescencia para mudarse a Nueva York. Ya en Nueva York se educó directamente en el terreno práctico sumergiéndose en el mundo de la ópera y el teatro experimental y posteriormente formándose de manera práctica como director de fotografía. Se inició en el corto con “Joseph & Julia” (2002) para continuar con “Coda” (2003), “Wake the Fuck Up” y “Free Mammograms with Eric Andre” ambos en (2012), “The Passage” (2018) y “GoPuff: Lil Dicky Quartertime Show” (2022). Cuenta con los largometrajes: “El samurai ciego” (2010), “Un mal viaje” (2021) y este año nos ofrece “Street Fighter” (2026), los telefilmes: “The Eric Andre New Year`s Eve Spooktacular” (2012), “Unemployable” (2015), “Dave” (2021/23), los videoclips: “Julia Haltigan & the Hooligans: I Don`t Want to Fall in Love” (2008), “Health: Stonefist” (2015), los capítulos para las series: “Voices of Learning” (2013), “Portraits with Yung Jake” (2018); “Premisa” (2021), “The Eric Andre Show” (2012/23), “Twisted Metal” (2023), “Butterfly” (2025), “Bronca” (2026) y el especial para televisión  “Dave FX and Cardi B with GoPuff” (2022).